• El Diario entrevistó a dos psicólogas para conocer los primeros indicios que se presentan en casos de violencia y las acciones que las víctimas deben llevar a cabo

La violencia familiar es un fenómeno social que puede afectar a cualquier miembro de la familia. Las circunstancias que la generan son diversas, desde celos en el caso de las relaciones de pareja, hasta los abusos que recibió el agresor en la infancia, por lo que es importante estar atento a los comportamientos de la persona que maltrata de forma deliberada.

Siboney Pérez, experta en psicología de la salud y presidenta de la organización no gubernamental (ONG) Psicólogos de Sin Fronteras Venezuela, comentó que este tipo de violencia generalmente ocurre en el entorno doméstico, pero también puede darse en otro tipo de lugares siempre y cuando se encuentren involucradas dos personas que estén emparentadas por consanguinidad o por afinidad.

“La violencia en estos casos incluye, no solo las agresiones físicas, sino también las verbales que pueden ocasionar daños emocionales como depresión y ansiedad en la persona que es objeto de esta”, explicó la psicóloga en entrevista para El Diario.

Pérez destacó que las agresiones físicas se manifiestan a través de lesiones menores que, aunque no requieren asistencia médica a veces, pueden causar un gran daño a otros niveles en la propia víctima; o lesiones graves en las que hay fracturas óseas, hematomas, hemorragias y quemaduras, las cuales, en casos extremos, pueden causar la muerte de la víctima.  

Agregó que la violencia psicológica es aquella en la que la víctima no está sufriendo físicamente ningún tipo de lesión, pero sí en otros ámbitos que implican una serie de conductas como maltrato verbal, abandono, intimidación, chantaje y manipulación.

La especialista enfatizó que en este tipo de maltrato la persona es sometida a fuertes insultos, a descalificaciones que desgastan y afectan su autoestima, su autoconfianza, y puede entonces generar en la víctima comportamientos de carácter depresivo.

Acotó que otro tipo de violencia que puede presentarse en el núcleo familiar es la sexual, la cual ocurre cuando la persona es forzada a tener contra su voluntad cualquier tipo de contacto o relación sexual; o agresiones contra personas de la tercera edad.

Violencia familiar: cómo identificar las señales

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Foto: Referencial

Para la especialista, una de las principales señales de violencia familiar a la que se debe estar atento es la conducta y comportamiento del posible agresor.

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Pérez indicó que las señales se pueden presentar cuando el agresor siente celos hacia las amistades de la víctima o que esta salga de casa sin él. También cuando se restringe el contacto con otros miembros de la familia o amigos y se generan situaciones de humillación.

Otra señal ocurre cuando el victimario quiere tener un control total sobre la economía del hogar, administrar el dinero y determinar en qué momento y cómo se va a gastar, o cuando hay amenazas de maltratos y manipulación hacia la víctima para que esta haga cosas que no quiere.

El agresor controla todo, pues, cuestiona incluso la forma en que se están criando los hijos. No deja opinar a los miembros de la familia, revisa los celulares, puede gritar, insultar, en fin, todas esas señales son banderas rojas que hay que empezar a cortarlas”, enfatizó.

Por su parte, la psicóloga Axelis Castillo, quien trabaja en el área de asesoramiento académico del Centro de Asesoramiento y Desarrollo Humano de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), resaltó que otras señales de violencia, especialmente en las relaciones de pareja, se generan cuando se presenta un conflicto y el agresor o la agresora ejercen la violencia verbal a través de groserías.

Explicó que en principio estas acciones podrían pasar desapercibidas porque son consideradas como un acto que se produce en un momento de molestia.

Sin embargo, aclaró que el riesgo es “caer en un ciclo de violencia” que puede ser muy peligroso para la víctima con el paso del tiempo, por lo que coincidió con Pérez en la importancia de establecer un límite, y si es posible, distanciarse del agresor, porque es probable que esa persona (que está generando esa acción violenta), pueda propiciar acciones mucho más graves.

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Afirmó que dentro de este ciclo de violencia en la pareja se genera una fase conocida como “luna de miel” que ocurre luego de la agresión, cuando el victimario pide disculpas y asegura que no volverá a hacerlo o solo se justifica por su comportamiento para buscar la reconciliación.  

“Después vuelve a ocurrir un momento de tensión, una agresión y viene otra vez la luna de miel. Lo importante es saber que este ciclo se va replicando, vas pasando de una fase a otra, pero en la medida que tú continúas en esa dinámica, el tiempo que pasa de una fase a otra, las agresiones se van agravando. Pueden comenzar de una forma muy sutil y terminar en un intento de homicidio”, dijo.

Castillo añadió que las personas cercanas a las víctimas pueden también detectar estas señales de agresión, sobre todo cuando hay hematomas en el cuerpo. Aclaró que estos casos son más complejos porque hay víctimas que prefieren callar la situación por la que están atravesando.

Violencia familiar

El Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) detalló que un estudio realizado a mediados del año 2023 para conocer la victimización reportada por las familias en hogares venezolanos, reveló que el 11 % de los entrevistados y el 15 % de alguno de los demás miembros de ese hogar, había sido víctima directa de violencia durante los 12 meses anteriores a la encuesta.

Maltrato infantil

¿Dónde denunciar un caso de maltrato infantil en Venezuela?

Otra forma de violencia familiar es el maltrato infantil que se produce contra un niño, niña o adolescente.

En ese sentido, la experta en psicología de la salud y presidenta de la ONG Psicólogos de Sin Fronteras Venezuela, Siboney Pérez, aclaró que este tipo de violencia puede ser ejercida por los padres o por los cuidadores.

Asimismo, Castillo subrayó que en el caso de los niños, las señales están asociadas al comportamiento.

La autoestima empieza a deteriorarse, los niños se comportan demasiado bien precisamente por el temor que tienen de que en cualquier momento pudieran ser agredidos”, aseguró.

También se refirió a los niños que han sido abusados sexualmente. Dijo que estos se sienten incómodos ante la presencia de algunos adultos y cambian su comportamiento de repente.

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“Tenían una personalidad bastante más extrovertida y de repente cambiaron su modo de ser. Eso también es una señal de alerta”, apuntó.

Informe Anual de Violencia

Informe Anual de Violencia: recuadro

El Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) reveló en su Informe Anual de Violencia, publicado el 12 de diciembre de 202, que durante ese año se identificaron 12 casos de infanticidios, en los que la madre actuó directamente como victimaria o cómplice de la muerte por parte del padre o el padrastro. 

La ONG también contabilizó 171 adolescentes mujeres víctimas de violación y otras agresiones sexuales y 153 niños y niñas víctimas de estos delitos.

“El 89 % de las víctimas de violación y delitos sexuales son niños y niñas menores de 12 años de edad y las adolescentes, quienes también son las más frecuentes víctimas de explotación sexual”, recalcó el OVV en el informe publicado en su página web.

Factores que influyen en la agresión

¿Dónde denunciar un caso de maltrato infantil en Venezuela?

La psicóloga Axelis Castillo comentó que en la mayoría de los casos las personas que son agresoras traen ese patrón de la familia, ya que se han criado bajo un contexto familiar violento.

“Lo que hacen es repetir patrones, por ejemplo, si vivieron o vieron violencia de sus padres hacia sus madres, podrían repetir estos mismos patrones luego con sus parejas. Esto no es en el 100 % de los casos, pero es lo que ocurre comúnmente”, aclaró.

La especialista dijo que las personas que vieron o fueron abusadas sexualmente también podrían repetir estos patrones. Acotó que incluso hay factores de riesgo que incluyen en las conductas agresivas, entre ellos mencionó el consumo de alcohol y las drogas ilícitas.

Tanto Siboney Pérez como Castillo coincidieron en que la persona agresiva también puede mostrar una incapacidad para tolerar o resolver los conflictos de una forma diferente a la violencia, o pueden presentar otras situaciones como problemas económicos que lo lleven a actuar de esa forma.

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Qué hacer para prevenir acciones de violencia familiar  

Castillo recomendó además plantear normas de convivencia que incluya deberes, derechos, en los que queden claros los límites que cada uno tiene y las responsabilidades dentro del contexto familiar, con el objetivo de disminuir la posibilidad de conflictos.

“Una de las cosas que puede disminuir el tema de llegar a niveles de agresión es que existan estas normas de convivencia”, puntualizó.

Asimismo, sugirió establecer canales de comunicación en los que cada integrante del núcleo familiar pueda hacer una revisión y una reflexión de cómo está la comunicación con la familia y ver cuáles son las mejoras que se tienen que aplicar para que la comunicación sea más fluida y exista la escucha activa.

También aconsejaron buscar ayuda dentro del círculo de amistades y acudir a ayuda profesional a través de psicólogos o centros de atención de salud cuando la persona haya notado que hay violencia en el hogar.

Ambas especialistas destacaron que la denuncia es una de las acciones que se puede llevar a cabo si alguien está siendo víctima de violencia y agresión.

Resaltaron que la Fiscalía General, la Defensoría del Pueblo, los órganos policiales, los jueces de paz, y los consejos de protección, por ejemplo, en el caso de los niños, niñas y adolescentes, son algunos de los lugares donde se pueden realizar ese tipo de denuncias.

Cómo contactar a las instituciones públicas: 

-Ministerio Público: las víctimas de agresión se pueden comunicar al número 0212-509-8251 y a través del correo dgpfm@mp.gob.ve para formalizar las denuncias

-Defensoría del Pueblo: tiene a disposición el teléfono 0212-5077071 y el correo atencionddp@defensoria.gov.ve.

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