- Un portavoz detalló que aún se desconoce si las autoridades permitirán la realización del funeral
Las autoridades de Rusia accedieron el sábado 24 de febrero a entregar a su madre el cuerpo del líder opositor Alexéi Navalni, quien falleció en prisión en circunstancias no esclarecidas hace nueve días.
“El cuerpo de Alexéi ha sido entregado a su madre. Gracias a todos que lo exigían junto con nosotros”, informó Kira Yarmish, portavoz del fallecido opositor, a través de su cuenta en la red social X (antes Twitter)
Yarmish agregó que la madre de Navalni, Liudmila, aún se encuentra en la ciudad ártica de Salejard, cercana a la cárcel donde murió su hijo el 16 de febrero.
“Por delante tenemos los funerales, pero no sabemos si las autoridades van a impedir que se celebren tal y como lo desea la familia y como se lo merece Alexéi”, precisó. Además, prometió mantener a los seguidores del político al tanto de las noticias conforme vayan surgiendo.
Madre de Nalvalni se negó a un entierro secreto
El 23 de febrero, el Comité de Instrucción de Rusia (CIR) presentó un ultimátum a la madre del líder opositor ruso para que aceptara un entierro secreto con el fin de evitar manifestaciones públicas de repulsa contra el Kremlin, según informaron los correligionarios de Navalni.
No obstante, Liudmila Naválnaya se negó a negociar con el CIR, aduciendo que sus investigadores “no tienen facultades para decidir cómo y dónde enterrar a su hijo”.
“Devuelvan el cuerpo de mi marido. Queremos celebrar sus funerales y entregarlo a la tierra, como Dios manda, como hacen los ortodoxos. Entreguen a Alexei sin condiciones”, exigió Naválnaya horas antes que las autoridades accedieran a entregar el cuerpo.
Denuncia de los familiares
El equipo de Navalni presentó una demanda ante los tribunales en virtud del artículo 244 del código penal ruso sobre “profanación del cuerpo del difunto”.
Hace unos días la madre del político también envió una carta al presidente ruso para que le entregaran el cadáver de su vástago.
Numerosos artistas, intelectuales y periodistas rusos en el exilio se habían sumado a la campaña lanzada por los aliados de Navalni en su canal de Telegram para la devolución del cuerpo.
Con información de EFE.