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  • Algunas madres optan por planificar sus partos para tratar de que ese momento sea lo más respetuoso y conveniente para el bebé que va a nacer

Tomar decisiones informadas sobre lo que es prioridad para la madre y el bebé al momento del nacimiento y que se cumpla es parte esencial de un parto respetado o humanizado. Esta práctica no es lo común, al menos en Venezuela, debido a que en la mayoría de los nacimientos prevalecen las decisiones de los médicos y las políticas de los centros de salud por encima del deseo de la familia. 

En un parto respetado o incluso una cesárea respetada, la madre puede decidir con quién quiere estar al momento del nacimiento, si quiere libre movimiento, modificar algo en el ambiente como música y si luego de que nazca el bebé quiere hacer apego precoz, corte tardío del cordón umbilical y empezar la lactancia materna inmediatamente. 

El equipo de El Diario conversó con dos madres que planificaron sus partos para que fueran respetados y que han aprovechado sus redes sociales para hablar sobre el tema y posteriormente mostrar sus procesos en la maternidad.

Alejandra Otero: “No tenía idea de esto antes de estar embarazada

La comediante Alejandra Otero tiene dos hijos, con los cuales vivió experiencias distintas al momento de sus nacimientos. Cuando supo que estaba embarazada por primera vez se informó sobre qué era lo que quería para el nacimiento de su hija Paulina, aunque en este momento admitió que le habría gustado que algunas cosas fueran distintas, aseguró que esa vivencia la impulsó durante su segundo embarazo para lograr lo que ella considera un parto respetado.

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Yo no tenía ni idea de esto (el parto respetado) antes de estar embarazada, no sabía que existía, pero me informé mucho de las cosas que eran importantes para el embarazo y el parto. Básicamente entendí que esto era que las decisiones que una toma como mamá se respetan”, dijo en entrevista para El Diario.

Indicó que la idea de un parto respetado busca empoderar a la mamá para que el nacimiento de su bebé sea lo más apegado a sus deseos y decisiones.

Durante sus embarazos, Alejandra contactó a Carolina Vázquez, directora de la clínica Aquamater, para que fuera su doula y la asesorara en todo lo referente al embarazo y el parto. Explicó que Vázquez es una de las pioneras en parto respetado en Venezuela, porque el centro de salud tiene esa orientación. 

Una de las enseñanzas que destacó de su experiencia con Vázquez fue no relacionar el embarazo con el miedo. Señaló que el temor de alguna complicación de salud para la mamá o el bebé cohíbe a las familias al momento de tomar decisiones sobre el nacimiento y dejan todo en manos de los médicos. 

“Mi doula me dio herramientas para sentir que yo estaba bien para dar a luz a mi hijo, porque como mujeres estamos hechas para esto y el médico solo es alguien que me iba a guiar en el momento del parto”, señaló.

Parto respetado en Venezuela: el testimonio de dos madres que buscaron lo mejor para el nacimiento de sus hijos 
Foto: ALejandra Otero

La cultura de la cesárea

Alejandra considera que en Venezuela está muy arraigada la idea de que los nacimientos por cesárea son lo mejor por distintos motivos. Aunque este procedimiento puede ser necesario cuando la salud del bebé está comprometida, no en todos los casos es lo ideal. 

“Siento que en Venezuela el tema de parir todavía es difícil porque parece que todo culturalmente te lleva a la cesárea, porque puede ser más cómodo para el médico, para la clínica o a veces para la mamá. Hay madres que prefieren someterse a una cesárea porque no quieren parir y eso es perfecto, siempre que sea su decisión y pueden tener una cesárea respetada en la que pueda decidir”, explicó.

La comediante contó que desde que supo que estaba embarazada por primera vez su objetivo fue tener un parto natural. Para lograrlo investigó mucho, leyó sobre el tema, hizo pilates prenatal y meditaciones en pareja. No obstante, era consciente de que si la vida de su bebé se veía perjudicada tendría que ceder y aceptar una cesárea de emergencia. 

Yo no estaba cegada con mi idea de parir, pero creo que llegar hasta ahí con Paulina fue difícil porque siento que en este país todo te lleva a la cesárea. A mí me dijeron que me hiciera la pelvimetría que es un estudio que mide el ancho de la pelvis y eso es algo que ya no se hace en muchos países porque no va a determinar si puedes parir o no, ya que el cuerpo se transforma cuando es el momento de parir. Yo estaba indignada y dije que no me la iba a hacer y menos mal eso se me respetó”, contó.

Alejandra recuerda que durante su primer embarazo tenía fecha probable de parto para diciembre, lo que también representó un inconveniente porque para esa época el médico que controló su embarazo se iba de viaje. 

“Cuando ya empiezo a pisar la semana 39 a 40 mi médico me dice: ‘Mira, pero yo me voy de viaje’. Y yo le dije que si era así que me asignara otro médico y me sugirió que podía inducir el parto y le dije que no. Mi médico lo respetó y me asignó a otro doctor. Ya en la semana 41 empezó la presión de la clínica porque en sus políticas solo esperaban hasta esa semana para atender un parto. Yo entendía su posición, pero sentía que no estaba lista. Al final tuve un parto muy lindo y pude hacer todo el trabajo de parto en mi casa y la otra parte en la clínica”, expresó.

Aunque recuerda el nacimiento de su primera hija como una bella experiencia, confiesa que hubo varias cosas que le hubiera gustado hacer de otra manera y que siente que no logró por desconocimiento y por ser primeriza. 

¿Qué es una doula?

Es una persona que se dedica a orientar y asesorar a las madres en para tener un embarazo y un parto seguro, así como una introducción a la lactancia materna.

Parto respetado en Venezuela: el testimonio de dos madres que buscaron lo mejor para el nacimiento de sus hijos 
Foto referencial

Tener una experiencia distinta

Para el nacimiento de Bernardo, Alejandra decidió hacer un parto en agua. Al principio tuvo miedo al enterarse que con esa decisión no podía usar anestesia y que el procedimiento sería muy distinto a su primer parto. Sin embargo, aseguró que la experiencia fue sumamente relajante. 

Son cosas que al principio te pueden dar un miedo horrible, pero resulta que no la necesité, porque la anestesia natural de estar en un agua caliente te adormece naturalmente y te sientes la persona más relajada. Hasta me dormí”, dijo.

Otra decisión que pudo tomar en el nacimiento de su segundo hijo fue negarse a la episiotomía (incisión en la abertura vaginal para evitar desgarramiento durante el parto), porque en su primer parto se la hicieron sin consultarle.

Comentó que una de las características importantes del parto respetado es poder hacer apego precoz y que el bebé no sea separado de la madre justo después de nacer. Señaló que muchas clínicas tienen políticas de llevar a los bebés al retén para limpiarlos y examinarlos, pero esto impide el apego precoz.

“Yo tuve a Paulina en una clínica convencional y sucedió eso. Con Bernardo, que nació en Aquamater, fue una diferencia del cielo a la tierra porque a mí nunca me separaron de Bernardo, siempre estuvo conmigo o con mi esposo desde que nació y con eso se creó siempre un ambiente cálido, cómodo y de confianza”, explicó.

Mafe Sotillo: “Si el médico está en sintonía con la mamá y el bebé, todo cambia”

Para Mafe Sotillo, un parto respetado significa que la mamá y el bebé que nace en ese momento son la prioridad, incluso por encima de los intereses del médico o el centro de salud. 

Ella ha utilizado las redes sociales como una plataforma para hablar sobre maternidad y estilo de vida consciente. También lleva un proyecto llamado Happy and Healthy Motherhood. Uno de sus objetivos es inspirar a mujeres a que sean su mejor versión de forma responsable con su salud y el planeta. Aunque admitió que hace varios años que no hablaba sobre embarazo y parto respetado porque sus hijas ya tienen 4 y 2 años de edad. 

Personalmente cuando estuve embarazada investigué mucho sobre cómo podía tener un parto respetado. Yo sigo a María Corina Villegas, ella es una doula, y en su momento fue la única persona que conseguí que hablaba de parto respetado”, dijo la creadora de contenido para El Diario.

Con Villegas hizo un taller prenatal enfocado en cómo llevar un embarazo consciente y cómo preparar el cuerpo para el parto  el posparto. Aseguró que en su proceso entendió que un embarazo saludable y un parto respetado pueden tener una influencia positiva en el postparto tanto física como emocionalmente. 

Agregó que el proceso de tomar decisiones conscientes no solo abarca el parto, sino todo el embarazo. Alegó que si se tiene una alimentación saludable, un buen descanso y una vida calmada es mucho más fácil preparar el cuerpo para un parto en lugar de una cesárea. 

“En ese tipo de cosas lo más importante son la mamá y el bebé, y cuando el médico está en sintonía con ellos todo cambia”, expresó.

Parto respetado en Venezuela: el testimonio de dos madres que buscaron lo mejor para el nacimiento de sus hijos 
Foto: Mafe Sotillo

Tener opciones

Mafe considera que muchas mujeres atraviesan su embarazo sin saber que tienen opciones por falta de información oportuna. Indicó que es importante saber que se puede participar en la elección de la fecha de parto, es decir, si quiere esperar hasta después de las 40 semanas o si prefiere inducirlo antes. 

Para el nacimiento de sus hijas ella elaboró planes de parto, estos los compartió en algún momento en sus redes sociales para quienes estaban interesados en hacer algo similar. 

Yo hice mi plan de parto y lo discutí con mi obstetra. Muchas personas no saben que tienen esta opción y que puedes decidir cosas como si quieres epidural o pitocin, si quieres que el pitocin te lo pongan poco a poco. Cada mujer tiene ese derecho”, explicó.

En su caso, su objetivo era llegar a la clínica y entregarle el plan de parto tanto al médico como al personal de enfermería. Ella pidió en ambas ocasiones estar acompañada de su esposo, su doula y que no hubiesen estudiantes presentes. 

Explicó que en su primer parto pudo cumplir con la mayoría de esos estándares, pero en el segundo la experiencia fue muy distinta porque el parto empezó muy rápido y la niña nació en triaje.

Triaje

Es un servicio en el que se hace una evaluación primaria del paciente para priorizar cuál es el tipo de atención que necesita.

Todo era nuevo 

Mafe relató que cuando iba a nacer su primera hija, todo lo que ella había propuesto en su plan de parto era nuevo para el personal del Centro Médico Docente La Trinidad. De hecho, recordó que en determinado momento no quisieron permitir que la doula acompañara el parto porque no era lo común. 

“Era la primera vez que mi médico tenía una doula durante un parto y se dio cuenta del trabajo tan increíble que hace y que no es igual a lo que hace una enfermera por ejemplo. Allí hubo apego precoz, corte tardío del cordón umbilical e iniciamos de inmediato con la lactancia materna”, contó.

Justo antes del trabajo de parto, Mafe incorporó cosas como su pelota de pilates, usó música que a ella le relajaba en la habitación, usó aceites esenciales y su doula le practicó acupuntura. 

Explicó que la experiencia la llevó a entender también que en ocasiones se debe ceder en algunas decisiones y que no todo lo que se planea se cumple al pie de la letra. 

En mi primer embarazo recuerdo que me puse a llorar en consulta porque el obstetra me dijo que tenía que elegir entre conservar las células madre o hacer el corte tardío del cordón umbilical y yo no entendía por qué. Me dijo que si quería estar piel con piel con mi bebé y mientras más me tardara en cortar el cordón no iba a poder guardar las células madre. Al final decidimos hacer el corte tardío del cordón”, relató.

Las células madres del cordón umbilical se pueden congelar en un banco de sangre y posteriormente sirven como tratamiento para enfermedades como leucemia, linfoma, talasemia y enfermedad de células falciformes.

Parto respetado en Venezuela: el testimonio de dos madres que buscaron lo mejor para el nacimiento de sus hijos 
Foto referencial

Tomar decisiones en conjunto 

Mafe relató que tuvo que debatir varias de sus ideas con su médicos, pero al final muchas de las decisiones fueron conjuntas, luego de que cada uno diera sus argumentos. Una de las cosas en las que cedió fue con la episiotomía, porque su médico le explicó que intentaría hacer un corte central y pequeño para evitar que se desgarrara por el esfuerzo de su primer parto.  

El nacimiento de su primera hija también superó la semana 41, motivo por el que el médico le sugirió inducir el parto. “Yo estaba super triste porque si me inducían el parto no sería totalmente natural como yo quería. Yo no quería pitocin, pero el doctor me dijo que me quedara tranquila que podían aplicarla poco a poco para hacerlo lo más natural posible”.

La creadora de contenido explicó que todas las decisiones que tomó junto a su médico, su doula y su familia hicieron del nacimiento de su primera hija una experiencia memorable. 

Con su segunda hija, aunque pudo cumplir las cosas que quería hacer durante su embarazo, el parto se salió de la planificación porque fue una labor rápida. Detalló que comenzó a tener contracciones en su casa, pero sin dolor y en realidad el trabajo de parto empezó en su hogar. 

Yo comencé la labor de parto creo que a las 11:30 pm y pensé ‘seguro voy a dar a luz en la mañana’. Recuerdo que me metí a bañar y me sequé el cabello, tenía una aplicación que por el tiempo de las contracciones me decía que tenía que salir a la clínica, entonces llamé a mi doula y le dije eso. Me preguntó cómo me sentía y le dije que bien y que me estaba planchando el cabello incluso y me dijo que me quedara tranquila”, narró.

A medida que las contracciones aumentaron y el dolor empezaba subir, decidió salir a la clínica, pero dio a luz en el servicio de triaje porque no lograron hacer el ingreso a tiempo en la clínica. 

“Recuerdo que estaba en el carro y me dieron ganas de pujar y ahí es cuando dije ‘wow, creo que lo arruiné y voy a dar a luz en el carro’. Cuando llegamos me dijeron que me sentara y yo les decía que no podía porque sentía que tenía la cabeza de la niña por salir. No me pusieron anestesia y José (su esposo) de broma llegó a ver el parto porque él estaba haciendo el ingreso administrativo”, comentó.

En ese momento la atendió una obstetra que estaba de guardia en la clínica, a la cual le entregó el plan de parto de forma apresurada y le pidió que le hiciera la episiotomía parecido a cómo lo había recomendado su médico. Por lo rápido que ocurrió todo, su obstetra llegó a la clínica solo para suturar y su doula para llevarse y conservar la placenta.  

Quedar satisfecha con la experiencia 

A pesar de que el nacimiento de su segunda hija fue más aparatoso, Mafe aprovechó cada oportunidad para hacer valer sus decisiones. Narró que en lo que salió parte del cuerpo de su hija, le pidió a la doctora que le permitiera terminar de sacarla ella misma y pegarla a su pecho. 

Con ella también hizo el corte tardío del cordón e inició la lactancia materna de forma inmediata. 

Mafe cree que para lograr un parto respetado es importante que la madre y la familia estén bien informados y que busquen un médico y un centro de salud que se apegue a sus necesidades. 

Señaló que aunque es importante que se respeten las decisiones y los intereses de la madre, es importante no enfrascarse en una idea y tener la mente abierta si es para el beneficio de la salud de madre e hijo. 

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