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  • La creadora de contenido define el maquillaje como una expresión de arte que debe ser libre para nutrirse de técnicas y tendencias | Foto principal: Mariana Zambrano

El maquillaje es un método de expresión, un estilo de arte. Para los maquilladores, su lienzo es el rostro (propio o ajeno); la técnica que utilizan y los colores que eligen son el canal por el cual transmiten su mensaje al exterior.

Así concibe ese oficio la maquilladora venezolana Mariana Zambrano, quien consideró que los maquilladores son “artistas sin límites” que pueden autoexplorarse o romper la barrera de la intimidad cuando acercan sus manos al rostro de sus clientes.

“Como maquillador no hay límites, podemos ser camaleónicos y eso me encanta. Esta libertad debe hacernos conscientes de que al maquillar a alguien cruzamos la barrera del espacio personal”, expresó la creadora de contenido y empresaria en una entrevista para El Diario.

Zambrano, de 27 años de edad, ha ganado popularidad en las redes sociales, especialmente en TikTok e Instagram, donde cuenta con más de dos millones de seguidores gracias a las técnicas de maquillaje que muestra, las conversaciones que comparte y los videos de transición en los que logra transformarse en diversos personajes por su puesta en escena, su maquillaje y baile. Dos de sus videos más virales son el trend llamado Asoka y los 100 años de la historia del maquillaje.

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Asoka

Es el nombre del clip de transiciones de maquillaje al ritmo de la canción “San Sana”, de los artistas Alka Yagnik y Herma Sadesai de la India.

El sentido del detalle

Para Zambrano, un buen maquillador debe contar con un amplio sentido del detalle. A su juicio, esta habilidad ayudará a dar profundidad al maquillaje y personalidad, además garantizará que el acabado sea de calidad. 

Sin embargo, la creadora de contenido aclaró que, como el maquillaje es un tipo de arte, se deben permitir los espacios para el error y el descubrimiento con el propósito de innovar en técnicas.

“El maquillador debe visualizar las cosas mucho más allá y recrear libremente ese arte que imaginan en el rostro de sus clientes. No se deben detener en perfeccionismos, no permitan que eso los retrase o los detenga, esa es una disciplina que un buen maquillador debe desarrollar ”, agregó.

Mariana Zambrano sobre el oficio de ser maquillador: “Es una pasión rentable”
Foto: Mariana Zambrano

“El maquillaje tiene muchísimo poder”

Además de ser una forma de expresión, Zambrano también califica el oficio como un proceso terapéutico que le ha permitido conectar con su emocionalidad y ha fortalecido su seguridad y autoestima.

El maquillaje tiene muchísimo poder y lo he visto en mí y en cada uno de los testimonios que recibo de personas en todas partes del mundo. Esto ha transformado vidas. Lo que queremos es que el maquillaje aporte seguridad y no que esconda inseguridades como si fuera una máscara”, dijo la empresaria.

Zambrano también percibe su pasión como maquilladora como un negocio rentable que le ha permitido tener una estabilidad como migrante venezolana. Es por eso que desde México, lugar donde reside desde hace aproximadamente 7 años, ofrece cursos a través de su academia online y da charlas sobre técnicas de maquillaje en diferentes partes del mundo.

“Todo en la vida debe tener equilibrio. En la parte laboral, el maquillaje me ha permitido subsistir en un país que no es el mío y me ha dado la oportunidad de crear un nicho. Me siento afortunada y muy agradecida de que mi pasión sea un negocio rentable”, comentó.

Día Internacional de Maquillador

Cada 24 de junio se conmemora el Día Internacional del Maquillador, como un homenaje al artista estadounidense Bud Westmore, quien falleció el 24 de junio de 1973. Westmore fue maquillador artístico profesional y participó en al menos 450 películas de Hollywood. Este día fue designado para celebrar a los artistas que se dedican al arte de maquillar.

Mariana Zambrano sobre el oficio de ser maquillador: “Es una pasión rentable”
Foto: Mariana Zambrano

Un primer acercamiento 

La primera vez que Mariana Zambrano enfocó su interés por el maquillaje fue durante las clases de actuación que recibió en la Universidad de Los Andes (ULA) en Mérida en 2015. En esas prácticas realizó diversas personificaciones o mímesis de la actriz y cantante fallecida Marilyn Monroe.

“Tengo una sensación muy linda de esa experiencia. Recuerdo cómo me impresionó que un juego de luces y sombras pudiera transformar mi rostro y a partir de ahí comencé a profesionalizarme en el maquillaje”, contó Zambrano.

La técnica fue aprendida a través de la práctica de maquillar a modelos y  novias los fines de semana, esto incentivó a que su pasión se transformara en una profesión rentable que le ayudó a ser el sustento económico de su familia en La Grita, estado Táchira, de donde es oriunda.

Durante su proceso de formación como maquilladora profesional, Zambrano reveló que lo que más la ha conmovido es “tocar la vida de las personas” gracias al maquillaje.

“No dimensioné como mi trabajo puede ayudar. Una vez se me acertó una paciente oncológica y me contó que su proceso de quimioterapia lo llevaba mucho mejor cuando veía mis videos; también he tenido contacto con personas que me confiesan que las he ayudado a recobrar su autoestima. Eso es lo más bonito que me ha dejado este oficio”, dijo.

Sobre cómo manejar la frustración de “las primeras veces”, Zambrano comentó que para ella fue fundamental tener metas claras al momento de emprender su camino como maquilladora profesional. Para ella, la frustración es un sentimiento que, hoy en día, la invita a mejorar sus técnicas y a expandir su proceso de aprendizaje.

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