- La Organización Internacional del Trabajo diseñó una estrategia para incentivar y procurar los derechos laborales
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señaló el 18 de julio que 1 de cada 2 personas que trabaja en países de América Latina y el Caribe lo hace en el sector informal.
De acuerdo con el informe de la OIT, la situación supera el 70 % en la mayoría de los países de la región, con Bolivia por encima del 80 % y solo Chile y Uruguay con tasas cercanas al 24 %.
Con el objetivo de mejorar el panorama para los trabajadores informales, la Oficina Regional del organismo lanzó la Estrategia de Formalización para América Latina y el Caribe 2024-2030 (Forlac 2.0), que fue diseñada para facilitar la transición de la economía informal a la formal.
La directora regional de la OIT, Ana Virginia Moreira, indicó que esta iniciativa resalta que la “trampa de la informalidad” es uno de los grandes obstáculos para lograr el trabajo decente y la justicia social en América Latina y el Caribe.
“Para enfrentar la situación de una manera efectiva, se requiere de la actuación urgente de los gobiernos e interlocutores sociales. Es imperativo darle un nuevo rumbo a las políticas de formalización, no podemos afrontarlas sin voluntad política al más alto nivel”, acotó Moreira.
Cifras de la informalidad laboral
La OIT detalló que tres de cada cuatro trabajadores informales en la región trabaja por cuenta propia o en empresas pequeñas, mientras que 2 de cada 10 empleados están en el sector formal y el resto labora en el sector hogar.
El reporte de la institución también destacó que existe una brecha entre la tasa de informalidad rural, que llega al 75,4 %, y la urbana, que es del 44%. Las ramas de actividad con mayor tasa de informalidad son la agropecuaria, que comprende a ocho de cada diez trabajadores, y la construcción, donde alcanza a 7 de cada 10.
Además, la OIT alertó que los trabajadores informales tienen entre tres y cuatro veces más probabilidades de ser pobres que los empleados formales.
«Afrontar este desafío es una prioridad urgente, ya que es un problema estructural, multidimensional y persistente, que afecta, principalmente, a mujeres, jóvenes, personas que pertenecen a determinados grupos étnicos, migrantes y personas menos educadas”, señaló el informe de la OIT.
Estrategia de la OIT
La OIT elaboró la Forlac 2.0 como un marco de referencia para el diseño de políticas y estrategias que promuevan el trabajo decente y la justicia social en América Latina y el Caribe.
La estrategia aborda las políticas de reconocimiento y cumplimiento de derechos laborales, y de sanciones e incentivos para la formalización, así como las causas estructurales, entre las que señaló:
– Baja productividad.
– Desarticulación entre políticas de empleo y desarrollo de competencias.
– Fallas en la protección social.
Moreira explicó que lo que busca la OIT con este proyecto es transformar la realidad de la informalidad a través de un grupo integrado de políticas, que incluyan intervenciones innovadoras con un enfoque de igualdad de género.
“Estos aspectos deben implementarse de forma simultánea y conjunta. Una de las grandes apuestas es impulsar enfoques aún no suficientemente explotados en la región”, señaló la directora regional de la OIT.
Con información de EFE.
