- La organización también hizo un llamado a la comunidad internacional para que condene la violencia contra la prensa. Foto principal: EFE
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó de manera enérgica este miércoles 31 de julio las recientes violaciones a la libertad de prensa en Venezuela, donde en los últimos días se han registrado ataques y detenciones de periodistas.
En medio de los enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad ocurridos en los últimos días, con un saldo de al menos 11 muertos, la SIP señala que se ha obstaculizado la labor de los medios y que los periodistas han quedado expuestos a “numerosos peligros durante la cobertura de la crisis política”.
«La organización considera imperativo garantizar su seguridad y respetar la cobertura periodística de un tema de gran interés público», agregó.
La importancia de mantener a la población informada
Roberto Rock, presidente de la SIP, apuntó que es «crucial” que la ciudadanía pueda permanecer informada sobre estos eventos de tanta importancia para la democracia venezolana.
«Es vital que periodistas y medios de comunicación puedan cumplir con su labor informativa sin interferencias y sin temor a represalias», añadió Rock.
El organismo hemisférico, con sede en Miami, se hizo eco de las varias denuncias hechas por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela (SNTP).
Entre ellas que Paul León, el camarógrafo y periodista deportivo del medio VPITV, fue detenido el 30 de julio en un operativo conjunto entre la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y la Policía de Trujillo. Hasta el momento, se desconoce el paradero de León.
La SIP agregó que en este mismo incidente despojaron de su teléfono celular a la periodista Yuliana Palmar, de QPEV y Sucesos Trujillo.
De igual modo, ese mismo día las autoridades también detuvieron Yousner Alvarado, camarógrafo del medio Noticia Digital, en el estado Barinas, y Joaquín de Ponte, en San Juan de los Morros, estado Guárico, al quien liberaron en la anoche.
El SNTP alertó que en el estado de Zulia funcionarios de civil grabaron y fotografiaron a cinco periodistas, mientras que en medio de la cobertura de las protestas el 29 de julio el periodista Jesús Romero, de Código Urbe, fue herido de bala en Maracay e intervenido quirúrgicamente, pero continúa ingresado en un hospital.
En Anzoátegui, unos manifestantes incendiaron el vehículo del periodista Gabriel Rodríguez, de Noticias Neverí.
La SIP exhortó a las autoridades a respetar la cobertura
Carlos Jornet, titular de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP y director periodístico del diario argentino La Voz del Interior, instó a las autoridades venezolanas a «respetar la cobertura de un tema de enorme interés público».
Jornet también hizo un llamado a la comunidad internacional para que condene la violencia contra la prensa.
El organismo alude a datos del Centro Knight para el Periodismo en las Américas, en base a información de organizaciones de prensa, periodistas y medios, de acuerdo a las cuales durante la jornada electoral y hasta el 29 de julio se registraron «al menos 41 violaciones contra las libertades informativas en 13 estados del país».
La SIP es una entidad sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está compuesta por más de 1.300 publicaciones del hemisferio occidental.
SNTP alertó sobre el aumento de la criminalización contra los periodistas
Entre el domingo 28 de julio y el martes 30 de julio, el SNTP contabilizó al menos 39 incidentes relacionados con ataques a periodistas y reporteros gráficos en Venezuela.
La SIP contabilizó la detención de seis trabajadores de la prensa, dos de los cuales permanecen detenidos: Paul León, camarógrafo de VPITV en Trujillo; y Yousner Leomar Alvarado Medina, camarógrafo de Noticias Digital, en Barinas.
“En una democracia robusta el periodismo libre puede actuar sin riesgos ni amenazas. No es el caso de Venezuela, donde la persecución, el asedio y la judicialización de periodistas han sido constantes”, precisó.
La organización enfatizó que los ataques constantes a los trabajadores de la prensa no solo se han mantenido, sino que se han multiplicado.
Asimismo, denunció en el reporte que los estados con mayor número de incidencias son Bolívar, Trujillo y el Distrito Capital, cada uno con cinco casos. En relación a la naturaleza o categorización de estos hechos, se han documentado 17 casos de impedimentos a la cobertura, 10 de intimidación, seis detenciones, dos robos, una deportación, un herido y el cierre de un programa de radio.