Las calles del centro de Santiago de Chile se han transformado en escenarios improvisados para decenas de músicos que buscan mostrar su talento y, al mismo tiempo, recibir una recompensa económica de quienes los observan. Algo similar ocurre en los vagones del metro, donde muchos artistas interpretan canciones propias o versiones de otros. Para el venezolano José Tilano, sin embargo, estos no son simplemente músicos callejeros, sino cantantes emergentes que necesitan apoyo para desarrollar su carrera musical.
Ante esa realidad, Tilano —también conocido como Grego— creó Entre sueños y voces en 2023, un proyecto que ofrece a cantantes emergentes la oportunidad de ser escuchados y reconocidos por su talento.
“Tú vas por la calle y te puedes encontrar a un cantante que se está ganando la vida. Están buscando una oportunidad para ser escuchados. Esas personas no tienen oportunidades dentro del medio para darse a conocer y siento que hay mucha necesidad de ayuda para el artista emergente”, dijo Grego en entrevista exclusiva para El Diario.
Con eso en mente, Grego decidió construir un espacio profesional donde esas voces que suelen cantar en la calle pudieran presentarse frente a un jurado experto y un público real. Su objetivo: ofrecer una vitrina auténtica a quienes no cuentan con contactos ni recursos para ingresar al mundo musical chileno.
Un espacio sin nacionalidad determinada
En sus primeras cinco ediciones, el concurso se realizó en una sola jornada. Los participantes compitieron en dos rondas y se premiaron los tres primeros lugares.
“El evento funciona a través de convocatorias abiertas por redes sociales, donde cada edición reunió hasta 20 participantes seleccionados entre cientos de postulantes”, explicó el venezolano.
Grego aclaró que la iniciativa no fue pensada solo para la comunidad venezolana, sino como un espacio abierto a artistas de cualquier nacionalidad. En sus ediciones han participado cantantes ecuatorianos, haitianos, venezolanos y chilenos.
“Nunca quise ponerle colores ni banderas. Esto es para todos. Aquí lo importante es el talento y la historia que cada voz tiene para contar”, afirmó su creador. Agregó que cada encuentro también permite conocer el trasfondo de los participantes: “sus comienzos, sus luchas y sus sueños”.
Como ejemplo del impacto del evento, Grego compartió la historia de Thais, una joven ecuatoriana que ganó el primer encuentro. Aunque había pasado por programas como The Voice Chile, su participación en Entre sueños y voces le permitió obtener mayor visibilidad, entrevistas en medios y el respaldo de una productora para grabar su primer material como solista.
“Para mí, lo importante es que el artista resalte, que tenga oportunidades más allá del evento (…) Para la última presentación, en julio de 2025, contamos con un jurado chileno e involucramos a cualquier nacionalidad”, destacó Grego.
Evolución y nuevos formatos
De cara al sexto encuentro —previsto para noviembre de 2025— el evento tendrá un nuevo formato pensado para dar mayor proyección a los participantes.
“Se implementará un formato por galas, con audiciones, presentaciones por género musical y una gala final. El objetivo es profesionalizar aún más el proceso y brindar mayor exposición a los talentos”, explicó.
La producción cuenta con el apoyo de voluntarios, del local venezolano Muranos RestoBar y de patrocinadores como CZ Producciones, que desde la tercera edición premian al ganador o ganadora con la grabación de un sencillo profesional.
En la quinta edición, la ganadora fue la venezolana Invannita Zambrano, de 13 años, quien interpretó temas del género ranchera. El segundo lugar fue para la chilena conocida como Soraya Cantante, y el tercero para el venezolano Carlos Cabrera.
La meta de Grego es realizar tres encuentros al año a partir de 2026 y, eventualmente, organizar una competencia internacional con ganadores de Chile, Venezuela, Argentina y otros países donde existan voces emergentes que necesiten apoyo para ser reconocidas.
“Porque así como hay cantantes en Santiago, hay muchos más en Caracas, en Buenos Aires… Y todos merecen ser escuchados”, expresó.
Más allá del escenario
Grego también impulsa labores sociales a través de su fundación Un Vene Ayuda, mediante la cual organiza actividades comunitarias como celebraciones del Día del Niño, entregas de regalos en Navidad o el Día de la Madre, en las que los mismos artistas del concurso participan como animadores y cantantes.
En 2020, durante la pandemia por covid-19, Grego coordinó donativos para personas afectadas por el confinamiento obligatorio, y desde entonces ha mantenido su compromiso con los más vulnerables.
Para él, ver a un joven artista grabar su primera canción o recibir un aplauso sobre un escenario ya es una victoria. Porque aunque Entre sueños y voces nació en Chile, su verdadero lugar está donde haya una voz esperando ser escuchada.