Actualmente, muchas personas —desde adolecentes hasta adultos— utilizan sus redes sociales para publicar rutinas deportivas y sus avances físicos. Diversos estudios señalan que esta práctica está cambiando la manera en que la población se relaciona con su cuerpo y con su salud mental, tanto de forma positiva como negativa.
Las investigaciones coinciden en que la exposición constante a publicaciones de entrenamientos puede influir en la autoestima corporal, fomentar la comparación social y aumentar la autovigilancia, con efectos que varían entre mujeres y hombres. Sin embargo, también se han observado beneficios cuando el contenido está orientado al bienestar y a la funcionalidad del cuerpo, y no únicamente a la apariencia.
El impacto en la salud mental
Una publicación en la revista Healthcare indica que la presencia frecuente de imágenes idealizadas en redes sociales puede promover un entorno de comparación social, lo que genera insatisfacción corporal, ansiedad y síntomas depresivos. Este tipo de contenido contribuye a la percepción de estándares corporales poco realistas.
El informe también revela que la exposición a modelos físicos rígidos lleva, especialmente a las mujeres, a mirarse desde una perspectiva externa, priorizando la apariencia por encima de la funcionalidad corporal. Este proceso —vinculado a la autovigilancia— se relaciona con emociones de vergüenza y ansiedad.
Asimismo, un estudio de Discover Psychology (2024) mostró que la comparación ascendente —compararse con quienes parecen tener mejores resultados físicos— disminuye la autoestima corporal, mientras que la comparación descendente puede elevarla momentáneamente, aunque sin efectos duraderos.
Por su parte, la revista Frontiers in Psychology advierte que la búsqueda de obtener “me gusta”, comentarios y seguidores puede incentivar la dependencia a la aprobación social y promover comportamientos obsesivos relacionados con la imagen física y el ejercicio. Los tres estudios coinciden en que estos efectos se intensifican en adolescentes y adultos jóvenes, etapas clave para la construcción de la identidad.
Diferencias entre mujeres y hombres
De acuerdo con las investigaciones, las mujeres jóvenes son más vulnerables a los efectos negativos del contenido fitness basado en la apariencia. Se observa una mayor caída en la autoestima cuando las publicaciones destacan logros estéticos —como pérdida de peso o tonificación— y no avances funcionales o deportivos.
En estos casos, se incrementa lo que se denomina autovigilancia, especialmente cuando la autoestima depende de la apariencia física, un fenómeno descrito como “autoestima contingente a la apariencia” por Frontiers in Psychology.
En el caso de los hombres, también existe presión por alcanzar ideales de musculatura y delgadez. Aunque la exposición al contenido fitness puede promover la motivación para hacer ejercicio, esto no siempre se traduce en una relación saludable con la actividad física. Los efectos negativos suelen ser más intensos entre quienes consumen el contenido de manera pasiva, sin participar ni generar sus propias publicaciones.
¿Cuáles son los beneficios?
Las investigaciones también destacan los efectos positivos de publicar o consumir contenido fitness, especialmente cuando las publicaciones se centran en logros funcionales, como superar marcas personales, mejorar la técnica o aprender nuevas habilidades. Este tipo de contenido puede generar motivación, inspiración y una mayor sensación de comunidad.
No obstante, los expertos advierten sobre los riesgos de una motivación basada únicamente en la validación externa. La presión por mostrar resultados visibles puede llevar a dietas extremas, ejercicio compulsivo y otros comportamientos perjudiciales para la salud física y emocional.
Por ello, las investigaciones recomiendan promover la alfabetización mediática, la diversidad corporal y un consumo consciente del contenido fitness. También sugieren que la educación sobre el funcionamiento de las redes sociales, así como la difusión de mensajes inclusivos y no centrados en la apariencia, puede mitigar los efectos adversos y potenciar los beneficios de las comunidades online.
