La líder opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, ofreció el 11 de diciembre una rueda de prensa desde Oslo, Noruega, luego de permanecer varios meses en la clandestinidad en Venezuela.
“Quiero hablarle a los venezolanos dentro y fuera del país, este es un reconocimiento para todos que nos ha unido. Mi deber era venir para llevar el premio de vuelta y pronto estaré de regreso y ustedes también. Vamos a demostrarle al mundo que esta generación entera pasará a la historia de la humanidad”, indicó la líder venezolana.
Agregó que la paz necesita democracia y no se puede lograr sin conquistar la libertad primero con coraje, amor y civilidad.
Acompañada de Jorgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel, la líder opositora aseguró que nada ha podido romper el profundo lazo que tiene con Venezuela y su compromiso de ser útil para la causa de restablecer la libertad del país.
“Tantas veces me han dicho que lo que quiero hacer es imposible, y estar aquí es una muestra de lo que el venezolano es capaz de lograr… Dios obra de maneras peculiares”, dijo Machado horas después de su primera aparición pública luego de casi un año de clandestinidad.

La dirigente agradeció al gobierno de Noruega por su respaldo, a los venezolanos que la recibieron en Oslo, así como a las personas que arriesgaron su vida para que ella pudiera salir de Venezuela.
La Nobel de la Paz 2025 también respondió las preguntas de algunos de los más de 100 periodistas de varios países, quienes estuvieron presentes en la rueda de prensa.
Entre las preguntas que le hicieron a la ganadora del Premio Nobel de la Paz, estuvo una relacionada a las circunstancias de su salida de Venezuela. En ese sentido, Machado confesó que el gobierno de Nicolás Maduro habría hecho el intento por evitar su asistencia si se hubiesen conocido sus planes.
“Ciertamente el régimen hubiera hecho todo lo que estuviera en sus manos para que no viniera. No sabían dónde yo estaba, dónde me escondía en Venezuela. Para ellos era difícil detenerme y fue rudo, aún así”, dijo la exdiputada.
Machado enfatizó que contó con apoyo tanto de venezolanos como internacional, ya que la sociedad venezolana, en especial los jóvenes.

“Esa generación que no ha conocido la democracia, pero han aprendido de sus papás, sus mamás, sus abuelos, lo que se requiere para vivir libres. Y esos hijos están dispuestos a donar su vida por algo que no conocen: la libertad”, expresó.
Apoyo internacional necesario
La líder opositora fue categórica al referirse a los resultados de las elecciones del 28 de julio de 2024, en las que aseguró que la mayoría de los venezolanos eligió a Edmundo González como presidente.
Afirmó que la sociedad confía en una transición en orden y paz, y que “el gobierno de Maduro es quien ha declarado la guerra a los venezolanos”, lo que ha sido calificado como terrorismo de Estado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y por cometer crímenes de lesa humanidad por la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Por otra parte, Machado denunció la presencia de fuerzas externas totalitarias de otros países dentro de Venezuela.
“El gobierno de Maduro se apoya en regímenes totalitarios de otras partes del mundo para atacar y dañar a millones de venezolanos: Rusia, Irán, Cuba, grupos terroristas como Hezbolá, carteles o la guerrilla colombiana, que están ocupando Venezuela. Esa es la verdadera ocupación”, dijo la líder.

Detalló que el financiamiento del gobierno de Maduro es uno de los problemas que se deben resolver y solicitó que las naciones democráticas tomen acciones concretas en lugar de solo ofrecer declaraciones.
“Nosotros le pedimos al mundo ayuda para bloquear el ingreso de estos recursos que provienen de actividades ilegales, viene de tráfico de armas, de drogas, de oro, de seres humanos. Y así como el régimen se apoya en sistemas criminales, nosotros necesitamos que las democracias del mundo apoyen a los ciudadanos”, resaltó.
Agenda de María Corina Machado
Sobre las medidas de presión y las políticas de Estados Unidos, Machado consideró que las acciones implementadas por el presidente Donald Trump han sido decisivas para lograr que el gobierno esté “más débil que nunca”.
Sostuvo que antes, los miembros del gobierno de Maduro se sentían con impunidad para “cometer torturas y ataques”, pero ahora han entendido que el mundo los está observando, lo que genera incentivos para el cambio.
En cuanto al uso de los fondos ilícitos, argumentó que no son destinados a necesidades básicas, como alimentos, sueldos o abastecimiento de hospitales, sino que se utilizan para oprimir y perseguir, para infiltrar a los militares o todo tipo de movimiento y para mantener a opositores en las cárceles.

En relación con su agenda, Machado indicó que la está tomando “un día a la vez” debido a la incertidumbre que rodea su salida y pronto regreso a Venezuela.
Expresó su deseo de compartir con colegas, amigos e hijos y adelantó que debe hacer una que otra visita a los doctores por temas de salud que ha descuidado.
También aseguró que mantendrá algunas reuniones con líderes internacionales, las cuales serán de mucha utilidad antes de regresar a Venezuela, lo que aseguró será “lo antes posible” y se den las condiciones apropiadas de seguridad.
Sin embargo, aclaró que su regreso no depende de la salida o no de Nicolás Maduro del poder, aunque afirmó contundente que “él va a salir”.
Transición y reformas necesarias en Venezuela
La líder opositora detalló que los próximos pasos se enfocan en seguir trabajando en la organización ciudadana para que el movimiento de transición esté listo, así como en la preparación de equipos y planes para las primeras 5 horas o 7 días después de la salida de Maduro del gobierno.

Acotó que durante esta etapa será necesario contar con el apoyo y la coordinación con aliados internacionales para completar la fase actual del proceso, y conseguir cooperación con organismos en diversas áreas.
Ante la pregunta sobre qué instituciones reformaría primero, Machado fue contundente al responder que “todo”.
“Las instituciones venezolanas han sido devastadas, por supuesto que hay una prioridad, pero hay muchas áreas que están interconectadas. No se puede tener una economía vibrante que genere empleos sin ley. Nadie va a invertir en un país si no hay seguridad para la gente, para los trabajadores. ¿Cómo decidimos entre la educación, la salud, la protección contra los sectores más vulnerables?, todo tiene que ser atendido”, dijo Machado.
Afirmó que, en un primer nivel, la gente debe sentir lo que significa la llegada de la libertad desde el primer día, mientras que en un segundo paso se deben iniciar las reformas y transformaciones necesarias en temas asociados a la justicia y economía, con el apoyo de la ciudadanía para que sea corresponsable.
Por otra parte, aseguró que no está involucrada en decisiones concernientes a la seguridad nacional de otros países al ser cuestionada por los operativos que lleva a cabo EE UU en el Caribe.

“Cada país tiene su derecho de defenderse cuando siente que su seguridad nacional se ve comprometida. Actúa en consecuencia. Nosotros hemos estado trabajando muy intensamente con varios gobiernos solo para explicarles en detalle qué es lo que estamos haciendo. Todo es un reto enorme que tiene por delante el presidente Edmundo González y su equipo, pero debo decir que esta gente muy talentosa, son profesionales que están trabajando en Venezuela y en el exterior, planificando lo que va a ocurrir desde el primer día cuando asuma el poder”, indicó Machado.
Mensaje a los venezolanos y a la diáspora
Machado dedicó palabras emotivas a los presos políticos, muchos de cuyos familiares, aseguró, los buscan por desapariciones forzadas y confesó que, en los momentos de dificultad, se ha dado fuerza al empezar a recordarlos y nombrarlos uno por uno.
Recordó el dolor de tener que anunciar a madres la detención de sus hijos, describiéndolo como “el momento más desgarrador y difícil” de su vida.
La ganadora del premio Nobel de la Paz agregó que la separación familiar fue una “estrategia intencional” del gobierno de Maduro para quebrar a los venezolanos, pero que, al final, se convirtió en la gran fuerza que los ha unido.

Al dirigirse a los venezolanos en el exterior, particularmente en países como Chile, agradeció a las naciones que los han acogido, por lo que pidió a los gobiernos anfitriones que entiendan que los migrantes se han tenido que ir del país en contra de su voluntad, pero que son personas competentes, preparadas y que están aportando mucho a los países donde van.
“Esperó que se mantenga el respeto y la bienvenida a los venezolanos hasta que regresen muy pronto a Venezuela”, afirmó.
En su caso particular considera que regresar al país representa un riesgo quizás mayor que salir, pero está convencida de que vale la pena porque su lugar está dentro de Venezuela.
“Esta es una de las decisiones más importantes que he tenido que tomar. Tenía que venir pero voy a regresar a Venezuela, no tengo duda. Les llevaré su premio a todos los venezolanos”, acotó.
Al ser consultada sobre si espera la presidencia, se limitó a responder que “primero, lo primero”, haciendo referencia a los pasos para la transición pacífica que espera se dé en el corto plazo.
