En 2012, el nombre de Cecilia Giménez recorrió los titulares de todo el mundo gracias a Internet. Su polémica restauración del fresco Ecce Homo, en el santuario de Misericordia de Borja (España), se viralizó en su momento pasando de la burla al meme y se consolidó luego como una pieza de la cultura pop contemporánea. Ahora, la artista de 94 años de edad falleció el 29 de diciembre, informaron medios de comunicación españoles.
La noticia fue dada por Eduardo Ardila, alcalde de Borja, en la región de Aragón, donde Giménez residió toda su vida. Indicó que falleció en una residencia de la localidad en la que estaba con su hijo con discapacidad. “Os comunicamos que Cecilia es una estrella más en el cielo”, publicó en Facebook la cuenta de la Fundación Ecce Homo de Borja, que recordó el importante legado de Giménez no solo para reavivar el turismo en el pueblo, sino en labores de caridad y cuidado del santuario.
“Hablar de Cecilia, es hablar de madre entregada, de lucha, de fuerza, pero sobre todo es hablar de generosidad, cualidades que le han servido para ganarse el cariño de todo el mundo”, expresó la fundación.
Daño involuntario
El Ecce Homo de Borja fue un óleo pintado en la década de 1930 por el pintor Elías García Martínez, quien era catedrático de la Escuela de Arte de Zaragoza. Se inspiró en la pintura homónima hecha en el siglo XVII por el artista barroco italiano Guido Reni, del que a su vez se reprodujeron en el siglo XIX varios grabados hechos por William French. La imagen representa el momento en que Poncio Pilatos presenta a Jesucristo azotado, maniatado y con la corona de espinas, exclamando a la multitud “¡Ecce homo! (¡He aquí el hombre!)”.
La obra de García Martínez, hecha en una de las paredes de la iglesia de Misericordia de Borja, se centraba en el rostro de Jesús, con la mirada hacia arriba como en el cuadro de Reni. Sin embargo, su técnica no estaba pensada para ser duradera, por lo que ya para principios del siglo XXI mostraba un claro deterioro, como se expresó durante la colección del Patrimonio Artístico Religioso de la ciudad de Borja, en 2010.
Es entonces cuando entra Cecilia Giménez Zueco en la historia. Nacida en Borja y aficionada a la pintura desde joven, era una miembro activa de su comunidad, donde era conocida por sus cuadros paisajistas. Como había participado anteriormente en la restauración de un lienzo de la Virgen del Carmen en el Convento de Santa Clara del mismo pueblo, se animó a recuperar también al Ecce Homo, por lo que procedió a limpiar la pared y retocar la pintura por su propia cuenta en julio de 2012, pese a no tener experiencia en restauración de arte.
Al ver lo que había hecho, el párroco no la dejó continuar, pero ya el daño estaba hecho. De acuerdo con el portal La Sexta, el alcalde en ese momento estaba fuera del pueblo y en un principio pensaron que había sido un acto de vandalismo. Cuando se supo que había sido obra de Giménez, intentaron manejar la situación con discreción, pero el 7 de agosto de 2012 el Centro de Estudios Borjanos publicó una nota en su blog considerando lo ocurrido como “un hecho incalificable”.
De desastre a fenómeno mundial
Un par de semanas después, el 21 de agosto, el diario El Heraldo de Aragón publicó una noticia sobre el daño denunciado por el Centro de Estudios Borjanos. Al mostrar la imagen de la restauración fallida, rápidamente se viralizó en redes sociales, donde la situación escaló hasta terminar reseñada por agencias internacionales y canales de televisión que llegaron a Borja para grabar al Ecce Homo e intentar entrevistar a su autora.
En Internet la imagen adquirió una popularidad enorme, con usuarios que lo renombraron como “el Ecce mono”. Fue protagonista de memes y sketches humorísticos, incluso mercancías como tazas y camisetas. Giménez, en ese momento de 81 años trató de defenderse en entrevistas asegurando que no la habían dejado terminar la restauración y que sí tenía experiencia como pintura, aunque los comentarios estuvieron divididos entre las críticas furiosas y los elogios por sus buenas intenciones.
Aunque las autoridades no levantaron cargos contra Giménez y más bien trataron de protegerla de la prensa, eso no impidió que la artista se sintiera mal por el acoso y las burlas constantes. Sin embargo, con el tiempo la imagen trascendió como meme para convertirse en todo un ícono pop, y lejos de ser repudiada, Giménez comenzó a ser tratada como toda una celebridad por los internautas. Algunas figuras como el artista y youtuber Antonio García Villarán aplaudieron la nueva versión y apoyaron la resignificación cultural y popular que había adquirido la obra más allá de su original.
De igual manera, si bien la iglesia consideró recuperar al Ecce Homo original, el daño ya era irreparable, y prefirieron dejarlo. Sobre todo porque en los años siguientes Borja se convirtió en un destino turístico para personas que viajaban únicamente para ver la obra de Giménez. Actualmente el Ecce Homo se volvió una suerte de símbolo local, protegido por el propio santuario. El fenómeno mundial fue tal, que en 2021 se estrenó en Estados Unidos el musical Behold the Man, comedia basada en la historia de Giménez y que desde 2023 se presenta en Las Vegas.
Amor por Borja
Nacida el 23 de enero de 1931, Cecilia Giménez vivió toda su vida en Borja. El santuario de Misericordia tenía un valor sentimental muy grande para ella, pues allí se casó y tuvo dos hijos, de los cuales uno murió por una distrofia muscular degenerativa y el otro requirió cuidados permanentes por una parálisis cerebral. Encontró entonces refugio en la pintura y en su iglesia, donde siempre se le podía ver ayudando.
De hecho, vecinos entrevistados por La Sexta señalaron que Giménez siempre estaba atenta al estado del recinto del siglo XVI. Familiares la recuerdan siempre restaurando las bancas y los cuadros, por lo que al aparecer la pintura sobre el fresco de García Martínez de inmediato se supo que había sido ella.
Muchas veces respondió que lo hizo como un gesto de amor por su iglesia, pues le preocupaba el deterioro que había adquirido con el tiempo con el resquebrajamiento del yeso. La Fundación Ecce Homo de Borja destacó además que en 2012, en la plenitud de su fama, Giménez subastó un cuadro pintado por ella titulado Las bodegas de Borja en la plataforma eBay, y donó la totalidad de sus ganancias a la organización Cáritas.
Agregó que el dinero que se recauda con las entradas para ver al Ecce Homo se destina íntegramente por disposición de Giménez a financiar la Fundación Benéfica Hospital Sancti Spiritus y Santuario de Misericordia, para ayudar a ancianos de escasos recursos de la municipalidad. “Desde aquí queremos darte las gracias por tu generosidad y por tu entrega de tantos años en este Santuario que tanto amaste. Descansa en paz, Cecilia, te recordaremos siempre”, destacó la fundación.