El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió el 30 de diciembre 10 nuevas sanciones contra empresas y personas vinculadas a los convenios comerciales entre Venezuela e Irán. Específicamente, las medidas están dirigidas a la cadena de producción de vehículos aéreos no tripulados (UAV) en ambas naciones.
“El Tesoro exige responsabilidades a Irán y Venezuela por su agresiva e imprudente proliferación de armas letales en todo el mundo”, declaró el subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, John K. Hurley en un comunicado.
Estas sanciones, emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), están amparadas en las designaciones de no proliferación emitidas por el Departamento del Tesoro en octubre y noviembre de 2025, en el contexto de la reimposición de sanciones al complejo industrial y militar iraní.
“Los programas iraníes de vehículos aéreos no tripulados (UAV) y misiles amenazan al personal estadounidense y sus aliados en Oriente Medio y desestabilizan la navegación comercial en el Mar Rojo. Además, el continuo suministro de armas convencionales por parte de Irán a Caracas constituye una amenaza para los intereses estadounidenses en el hemisferio occidental, incluido el territorio nacional, y Estados Unidos utilizará todas las medidas a su alcance para impedir este comercio”, expresa el comunicado.
Desde Washington se señala a Venezuela de mantener un convenio desde 2006 con Irán para el suministro de UAV, los cuales son ensamblados en territorio venezolano. Indica que específicamente se fabrican drones de la serie Mohajer de la empresa Qods Aviation Industries (QAI), los cuales son renombrados en el país como serie ANSU. La OFAC recordó que en 2023 sancionó a QAI por estar adscrita al Ministerio de Defensa y Logística de las Fuerzas Armadas de Irán, también sancionado desde 2020.
EANSA sancionada
La OFAC confirmó que una de las entidades sancionadas es la Empresa Aeronáutica Nacional S.A. (EANSA). Fue creada por el Estado venezolano en 2020 y, de acuerdo con la Gaceta Oficial N° 41.819, la aerolínea estatal Conviasa es la propietaria del 80 % de su capital social, mientras que el 20 % restante le pertenece al Ministerio de Defensa.
El objetivo principal de esta empresa, con sede en Caracas, es el “el diseño, ensamblaje, integración y pruebas de aeronaves, satélites y vehículos lanzadores de satélites, así como el desarrollo de cualquier tipo de actividad relacionada con la fabricación, mantenimiento, reparación, certificación de aeronaves, partes, componentes, equipos aeronáuticos, investigación y desarrollo aeronáutico y espacial”, de acuerdo con el propio decreto presidencial de su creación.
Sin embargo, el Departamento del Tesoro señaló a EANSA de ser la responsable de supervisar el ensamblaje de los UAV de la serie Mohajer de QAI en Venezuela, así como de otros modelos de aeronaves vendidas por Irán. Asimismo, asegura que negoció directamente la compra por parte de Venezuela del UAV Mohajer-6, un dron de combate con capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento.
De igual modo, el presidente de EANSA, José Jesús Urdaneta González, también fue objeto de sanciones por parte de la OFAC. Urdaneta González es general de División de la Aviación Militar, y fue designado al frente de la empresa en 2023, como consta en la Gaceta Oficial Nº 42.616 del 26 de abril de ese año.
“EANSA ha sido designada de conformidad con la Orden Ejecutiva 13949 por haber asistido, patrocinado o proporcionado apoyo financiero, material o tecnológico, o bienes o servicios a QAI o en apoyo de esta. Urdaneta ha sido designado de conformidad con la Orden Ejecutiva 13949 por ser propiedad de EANSA, estar bajo su control o haber actuado o pretendido actuar en su nombre, directa o indirectamente, para EANSA”, señala el comunicado del Departamento del Tesoro.
Nexos militares
A pesar de pertenecer mayoritariamente a Conviasa para el diseño, fabricación y mantenimiento de satélites y aeronaves, EANSA también ha estado activa en el campo militar, por la participación en el Ministerio de Defensa en su estructura. De hecho, en su cuentas de redes sociales la empresa reiteradamente muestra su relación con la Aviación Militar Bolivariana, para la que ha hecho trabajos de recuperación de helicópteros y aviones, además de recibir visitas constantes de sus autoridades.
Estados Unidos afirma que EANSA es la encargada de mantener los UAV operados por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), quienes rebautizaron al Mohajer-2 como Antonio José de Sucre-100 (ANSU-100). “El ANSU-100 es una versión actualizada y armada del Arpia-001, derivado directo del Mohajer-2 de QAI y el primer vehículo aéreo no tripulado producido en Venezuela. El ANSU-100 es capaz de lanzar bombas aire-tierra guiadas Qaem de diseño iraní”, explica.
Estos drones fueron vistos por primera vez en el desfile militar del 5 de julio de 2022 en Los Próceres, donde también se exhibieron los modelos ANSU-200, modernizados y artillados por EANSA, de acuerdo con un reporte del acto recogido por el portal Infodron. También se mostraron los lanzadores de cohetes Fadjr-1 de soporte iraní, instalados sobre los vehículos Tiuna y lanchas rápidas.
Otros sancionados
La OFAC también sancionó a dos empresas y tres personas iraníes vinculadas con la sociedad holding Rayan Fan Kav Andish Co (RFKA), un conglomerado que agrupa diversas empresas que operan en el sector de sistemas de alta tecnología y que fue designado por Estados Unidos por producir componentes para el programa de vehículos aéreos no tripulados de Irán a través de su empresa Rayan Roshd Afzar Company (RRA).
En este sentido, se emitieron sanciones contra la empresa Fanavari Electro Moj Mobin Company y su director general, Bahram Rezaei, por tener como accionista mayoritario a RFKA y a otros empresarios iraníes sancionados. Igualmente, se sancionó a Kavoshgaran Asman Moj Ghadir Company (KAMG), otra empresa presidida por Rezaei, lo que incluyó además al vicepresidente de su consejo administrativo, Mehdi Ghaffari, y a su director general Erfan Qaysari.
El tercer grupo de sanciones se aplicó contra Mostafa Rostami Sani, empresario iraní señalado de adquirir sustancias químicas utilizadas para misiles balísticos, incluyendo perclorato de sodio, ácido sebácico y nitrocelulosa. Por extensión también fueron sancionadas sus empresas Pardisan Rezvan Shargh International Private Joint Stock Company y Reza Zarepour Taraghi.
“El perclorato de sodio se utiliza para fabricar perclorato de amonio, una sustancia química controlada por el Régimen de Control de Tecnología de Misiles (RCTM). El perclorato de amonio se utiliza en motores de cohetes de propulsante sólido, que se utilizan comúnmente para misiles balísticos. El ácido sebácico se utiliza para producir resinas, que son materiales buscados por Irán para su programa de misiles balísticos; y plastificantes, ciertos tipos de los cuales son aditivos y agentes propulsantes controlados por el RCTM. La nitrocelulosa se utiliza para mejorar el rendimiento de los motores de cohetes de propulsante sólido”, acota el Departamento del Tesoro.
Las gestiones de Rostami Sani se habrían hecho para la empresa Parchin Chemical Industries (PCI), perteneciente a la Organización de Industrias de Defensa de Irán (DIO). PCI está sancionada desde 2008 y junto a la DIO están sujetas a una congelación de activos por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.