Enrique Márquez, dirigente político venezolano y ex preso político, ofreció una rueda de prensa, el 27 de febrero en el Hotel Marriott de Caracas, en la que destacó que su causa legal fue sobreseída mediante la Ley de Amnistía, lo cual le permite ahora dirigirse al país tras ser excarcelado el 8 de enero.
- “No olvidar” a los presos políticos en Venezuela
- Reformas y cambios positivos después de la supresión de libertades
- Reconocimiento del gobierno encargado
- Institucionalidad y unión política
- Expectativas políticas
- Transformación del país
- Soberanía y acompañamiento internacional
- Agradecimiento a Estados Unidos
El equipo de El Diario estuvo presente en la declaración a la prensa, en la cual el político dio detalles sobre su arresto por parte de funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), donde pasó siete días de interrogatorios en El Helicoide.
“Me acusaron de terrorismo por defender las instituciones y me acusaron de incitación al odio por llamar al diálogo entre venezolanos y de traición a la patria por llamar a respetar la constitución. Estuve incomunicado desde mi detención, sin poder enterarme de lo que estaba ocurriendo”, dijo Márquez.
Por otra parte, denunció que los funcionarios ingresaron a su casa y sustrajeron varios objetos y notas.
El político también aprovechó su discurso para rendirle un homenaje al exgobernador de Nueva Esparta, Alfredo Díaz, con quien compartió celda en El Helicoide y vio morir de un infarto estando bajo custodia.
“Hoy recuerdo con dolor y cariño su talante democrático, su entrega, su buen humor y su personalidad”, acotó.

“No olvidar” a los presos políticos en Venezuela
El dirigente fue uno de los primeros presos políticos que salió luego de que Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, anunciara la excarcelación masiva de un “número importante de presos políticos”.
Márquez declaró que abogará por la libertad de todos los presos políticos que todavía siguen encarcelados, incluso por aquellos que no están relacionados con la política pero que se convirtieron en daños colaterales de la persecución.
“No podemos olvidar ni pasar la página sin recordar a cada uno de ellos.. la injusticia con miles de rostros, olvidados, hay mucha gente olvidada en las cárceles venezolanas”, apuntó.
Manifestó estar de acuerdo con los términos aprobados de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, como un primer paso para lograr la libertad de los presos políticos.
«Me parece que no está completa, pero es necesaria. Por eso pido la libertad plena para todos, que se acaben las medidas cautelares. Vi que el presidente de la AN dijo que eso se iba a terminar, espero que cumpla su palabra y pasemos esa página», señaló.
Sin embargo, resaltó que aspiran a más en materia de justicia para que se logre una transformación completa en ese sentido.

Reformas y cambios positivos después de la supresión de libertades
El dirigente destacó que como políticos y sociedad civil se siguieron los pasos necesarios para lograr un cambio en el país sin que se lograran resultados.
“Hicimos todo lo que pudimos para arreglar las cosas, el pueblo es testigo. Marchas, contramarchas, instituciones, el voto, todo como mecanismo de solución. Sin embargo, no se pudo. Nicolás Maduro insistió en suprimir las libertades, por aferrarse al poder y lo que creó fue caos, miseria, atraso, migración durante años”, expresó.
En ese sentido, manifestó estar complacido con las reformas y cambios que se están dando en Venezuela, como la Ley de Hidrocarburos.
“Es el mismo gobierno pero son otras políticas, los cambios que se proponen son bienvenidos, son buenos para lo que necesitamos los venezolanos y se empieza a caminar en ese sentido”, apuntó el político.
Además, indicó que le sorprendió la reciente renuncia del fiscal general Tarek William Saab y del defensor del pueblo, Alfredo Ruiz, lo que consideró es un paso positivo para comenzar a arreglar los asuntos en esta materia.
“Necesitamos un fiscal y un defensor del pueblo que represente al pueblo y a la constitución, no al gobierno”, insistió.

Reconocimiento del gobierno encargado
En el marco del proceso de reconfiguración política que atraviesa el país, Márquez fijó posición sobre los desafíos que enfrenta la dirigencia política opositora frente a la actual gestión de la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
Subrayó que la actual dirección del país tiene la responsabilidad de ejecutar los cambios demandados por la sociedad, independientemente de las posturas ideológicas.
“Ella dirige el país actualmente, nos guste o no, por lo tanto, no podemos tapar el sol con un dedo. No podemos caer en fantasías”, afirmó.
Por otra parte, el líder político manifestó su respaldo a la estrategia planteada por el Departamento de Estado de EE UU y del secretario de Estado Marco Rubio, ya que la hoja de ruta que tienen contempla como pilares fundamentales la liberación plena de todos los presos políticos y la implementación de medidas para la recuperación de la prosperidad económica del país.
No obstante, Márquez fue enfático al señalar que el desenlace de este proceso debe ser una elección democrática, cuya viabilidad depende de la construcción de condiciones internas. En este sentido, cuestionó la actual conformación del Consejo Nacional Electoral (CNE), asegurando que es imposible acudir a un evento comicial sin antes corregir las fallas estructurales detectadas en procesos anteriores.
“La comunidad internacional puede ser el motor, pero los cambios los hacemos nosotros. Tenemos que renovar las instituciones”, aseveró.

Institucionalidad y unión política
Haciendo un balance histórico sobre la polarización en Venezuela, Márquez recordó sus raíces en Maracaibo para ilustrar el deterioro del tejido social y productivo.
Señaló que tanto la política de persecución y encarcelamiento ejecutada desde el poder, como los intentos de destruir al adversario desde sectores de la oposición, han tenido un resultado común: “la destrucción del país”.
Frente a este escenario, propuso ir más allá de los intereses económicos y los personalismos para lograr una gran concertación social.
Para el político, la solución no reside en “pasar facturas” por errores del pasado, sino en romper el ciclo de confrontación que ha sumido al país en una guerra política constante.
“Yo creo en la ruta de la institucionalidad, en la Constitución y en las instituciones. No creo en un salto al vacío”, dijo Márquez.
Hizo un llamado a los diversos sectores políticos a alcanzar acuerdos basados en el futuro de Venezuela y no en mandatos externos, con el fin de evitar una prolongación indefinida de la crisis.
Márquez también se refirió al expresidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, para resaltar sus oficios como mediador entre los sectores políticos del país.
“El expresidente Zapatero aún tiene un papel qué cumplir en Venezuela y la historia lo reivindicará», mencionó el dirigente.

Expectativas políticas
Márquez fue enfático al señalar que su utilidad política no reside en la ocupación de cargos públicos dentro del Ejecutivo actual, sino en la consolidación de una solidez democrática desde la independencia y el contacto directo con la ciudadanía.
“No creo que contribuya mucho a un proceso de cambios integrándome al gobierno (de Rodríguez). Mi papel es estar al lado de la gente, buscando que el gobierno nos conduzca a una solidez nacional”, precisó.
Además descartó un regreso al CNE o una postulación a la Defensoría del Pueblo. Para Márquez, existen profesionales con trayectoria para ocupar dichas vacantes, mientras que consideró que su etapa en el ente comicial fue un “trabajo cumplido” orientado a rescatar el valor del voto en 2021.
“No espero volver al CNE; hay mucha gente preparada en Venezuela para hacerlo. Tampoco soy candidato, porque no veo elecciones en el corto plazo”, aclaró.
El dirigente explicó que sus únicas «candidatas» actuales son la Constitución de la República y la democracia. Advirtió que iniciar una campaña electoral en las condiciones actuales sería un error estratégico.
“Sería un flaco favor al país comenzar una fiesta electoral cuando no existe. No podemos permitir que el país se devuelva; tenemos que unirnos para defender la institucionalidad”.
Desde su posición, el dirigente defendió su capacidad de interlocución con todos los sectores, no solo políticos sino económicos y sociales.
Al ser interrogado sobre una posible reunión con la líder política María Corina Machado o la Plataforma Unitaria —de la cual fue miembro fundador como presidente de Un Nuevo Tiempo—, Márquez resaltó que está dispuesto a reunirse con todos sin responder o mencionar a la dirigente específicamente.
Transformación del país
El político calificó la situación actual como un desenlace derivado de la intolerancia y la incapacidad de comprender los tiempos políticos previos. Reconoció que el término transición genera reticencias en algunos sectores, por lo que prefirió emplear el concepto de «transformación».
De acuerdo con su criterio, el país ha experimentado cambios acelerados en apenas dos meses que incluyen la renovación de la Fiscalía, la Defensoría y la implementación de una Ley de Amnistía que superó sus expectativas iniciales.
“Venezuela es otra después del 3 de enero. Tenemos que contribuir para que se transforme en la dirección correcta”, señaló.
En este sentido, hizo un llamado a no precipitarse hacia una «fiesta electoral» inexistente sin antes haber saneado las instituciones.
Soberanía y acompañamiento internacional
En su análisis sobre la comunidad internacional, Márquez tuvo palabras de especial agradecimiento para el presidente de Colombia, Gustavo Petro, a quien describió como un «gran aliado» que abogó por su libertad e incluso recibió a su esposa en reuniones privadas.
También confirmó que en los próximos días iniciará una gira por Colombia y Europa como parte de una ruta de agradecimiento hacia quienes lo apoyaron mientras estuvo privado de libertad.
Posteriormente, Márquez propuso la creación de un Grupo de Países Amigos de Venezuela para que actúen como motores de la transformación económica y política. Desestimó los argumentos que ven en la ayuda internacional una violación a la soberanía.
“¿Es que acaso el pueblo puede elegir y ejercer la soberanía popular en este momento? No. Vamos a recuperar plenamente nuestra soberanía política con la ayuda de la comunidad internacional, aceptando que nos den la mano para salir de nuestros problemas”, destacó.
Agradecimiento a Estados Unidos
Márquez visitó el 25 de febrero la Casa Blanca, un día después de asistir al discurso del Estado de la Unión ante el Congreso de Estados Unidos.
“Yo si estoy de acuerdo que Estados Unidos es nuestro principal aliado… Le doy las gracias al presidente Trump por su amable invitación, que fue un reconocimiento al sufrimiento de todos los venezolanos dentro y fuera del país”, detalló.
Previamente, el dirigente admitió que la invitación fue inesperada y que resultó especial por su condición reciente de excarcelado.
“Tengo todas las esperanzas, lo que está pasando es bueno. Tenemos una oportunidad, y esa oportunidad creo que la podemos aprovechar, por lo menos ese es mi compromiso, aprovechar esta oportunidad para construir el país que todos queremos”, explicó Márquez.
El dirigente político envió un mensaje a los venezolanos en el exterior en el que les pidió mantener la esperanza de regresar y encontrarse con sus seres queridos.
