Las autoridades chilenas ejecutaron el 2 de junio un operativo policial, denominado Operación Tokio que resultó con la captura de 19 personas vinculadas presuntamente con el Tren de Aragua, entre ellos un ciudadano venezolano, de 33 años de edad, quien ejercía como ejecutivo del Banco Santander, por lo que también fue allanada la sucursal de la entidad bancaria, ubicada en el centro de Santiago.
De acuerdo con el jefe de la Brigada de Investigadora del Crimen Organizado de la Policía de Investigación (PDI) de Chile, Cristián Sepúlveda, el sujeto presuntamente era el encargado de abrir cuentas bancarias y facilitar los medios para el depósito del dinero ilegal en la banca chilena.
“No hay antecedentes que digan relación con que él actuara contra su voluntad. Los antecedentes que existen es que el sujeto cumplió un rol conforme a las instrucciones que se le entregaban desde el mando operativo”, dijo Sepúlveda en una entrevista para el diario La Tercera.
De acuerdo con la información oficial, el dinero que supuestamente movía el sujeto, identificado como José Carlos Pérez Asencio, era proveniente de delitos como extorsiones, que luego eran enviados a Carlos Francisco Gómez, conocido con el alias de Carlos Bobby, quien se encuentra recluido en una cárcel de Bogotá (Colombia) y quien tendría nexos con Héctor “Niño” Guerrero, líder del Tren de Aragua.
Las autoridades reportaron que la banda criminal habría logrado lavar al menos un total de 63 millones de dólares recaudados de actividades ilícitas que posteriormente salían del país o se compraban criptomonedas.
“Es uno de los mayores lavados que hemos tenido en nuestro país vinculado con el Tren de Aragua y yo diría que esta es la primera vez que les pegamos donde ellos más lo resienten que, en el fondo, es en el patrimonio”, dijo Héctor Barros, fiscal de la Región Metropolitana Sur de Santiago.
Barros indicó que en medio de las averiguaciones, las autoridades lograron incautar 370 mil dólares que se encontraban en billetera de criptomonedas y se congelaron alrededor de 140 cuentas bancarias.
También se conoció que entre los detenidos, solo una persona se encuentra en condición irregular, mientras varios ya tenían años viviendo en el país con sus documentos en regla.
Una investigación de dos años
La Operación Tokio fue denominada de esa manera como referencia a la discoteca Tokio que había habilitado Niño Guerrero en la cárcel de Tocorón, estado Aragua, cuando estaba recluido en el lugar, según reveló la publicación de La Tercera.
La investigación inició en 2024, tras el quíntuple homicidio que ocurrió en la comuna de Lampa, ubicada al norte de Santiago, durante un “after party” el 15 de julio de ese año. En ese momento, el alcalde de la comuna, Jonathan Opaza, informó que la mayoría de los participantes eran extranjeros.
Posteriormente, según reportes de medios locales, las autoridades descubrieron que el hecho se debió a un conflicto entre miembros del Tren de Aragua contra integrantes de una banda denominada “Antitrenes”.
Según información entregada al medio local Emol, página web de El Mercurio, la fiesta se había realizado sin “autorización” del Tren de Aragua, por lo que supuestamente llegaron al sitio para “ajustar cuentas”.
En el hecho, funcionarios de la PDI encontraron un teléfono celular que se le habría caído a una mujer que participó en la fiesta y al analizarlo, descubrieron conversaciones e información que dieron pie a la investigación y posterior Operación Tokio.
Sobre los detenidos y el modus operandi
Hasta el momento no se conoce la identidad ni nacionalidad de al menos 18 de los detenidos. En cuanto al ciudadano venezolano, las autoridades lo identificaron como José Carlos Pérez Asencio, quien trabajaba en el Banco Santander desde 2019.
A través de su cuenta de LinkedIn, el hombre detalla que trabajaba como ejecutivo de recuperación. Además, indica que también fue empleado del Banco de Venezuela. El fiscal Héctor Barros precisó que Pérez había indicado que no utilizaba directamente su trabajo para participar en los delitos, sino que tenía cuentas en varios bancos para poder mover el dinero.
“El lavado que él hace, o en lo que se vincula, tiene que ver con operaciones internacionales, en este caso en particular para el Tren de Aragua. No estamos hablando del banco, o que a través del banco hacía esto, sino que él tenía muchas cuentas abiertas en distintos bancos, y a partir de ahí empezaba a operar”, dijo el funcionario.
Por otro lado, se conoció que gran parte de ese dinero ilícito se generaba a través de una productora de eventos creada por la banda criminal que presuntamente obligaba a los dueños de seis locales nocturnos, ubicados en el barrio Bellavista, en Santiago, a entregar el control de sus negocios algunos noches y si se negaban, los amenazaban o extorsionaban.
La banda se quedaba con las ganancias de las entradas y la venta de droga en dichas fiestas que organizaban, mientras que los propietarios solo obtenían el dinero por la venta del alcohol.
Para capturar a las 19 personas, las autoridades realizaron allanamientos en viviendas ubicadas en las regiones Metropolitana, O’Higgins y Bio Bío, así como en cárceles de Santiago y Bio Bío.