El Parque del Oeste Alí Primera, ubicado en la avenida Sucre de Caracas, amaneció este domingo 5 de julio sin las más de 2.500 familias que en los últimos 10 días habían acampado allí tras quedar sin hogar por los terremotos. El operativo habría comenzado desde las 8:00 pm de la noche anterior, comentaron a El Diario funcionarios policiales que siguen en el lugar.
En un recorrido por la zona se constató que ya no están las cientos de carpas dispuestas en las áreas del parque. Sin embargo, aún permanecen varios funcionarios uniformados y trabajadores sociales, así como los toldos en los que se prestaban diferentes servicios de atención a las familias damnificadas. Los policías indicaron que todos fueron repartidos entre las diferentes escuelas y gimnasios verticales habilitados como refugios por el Estado Mayor de Campamentos Transitorios.
Los funcionarios no aclararon a qué refugios específicamente fueron trasladas las familias. No obstante, entre los principales refugios ubicados en colegios de Caracas actualmente se encuentran las unidades educativas Gran Colombia, Francisco Pimentel, Leopoldo Aguerrevere, y Pedro Emilio Coll. En cambio, se supo que los gimnasios verticales aún están siendo acondicionados, aunque desde hace días están operativos otros como el Complejo Cultural Guayana Esequiba, en San Bernardino.
Justamente, la tarde del 4 de julio, el diputado oficialista a la Asamblea Nacional Oliver Rivas había compartido en su cuenta de Instagram que ya había comenzado la fase de reubicación de las personas refugiadas en el Parque del Oeste. Allí, señaló que se implementará una estrategia de “organización en micro-campamentos” para descongestionar la atención y promover la convivencia en grupos más pequeños.
“Es una buena ocasión para hacer chequeo, para hablar con la gente para verificar la situación de la familia y cualquier novedad. También avalar el método de organización en micro-campamentos, nombramiento de vocerías, asignación colectiva de nombres de cada espacio. Esto promovió la convivencia, porque para nosotros, así sea en situación de desastre, el método es de convivencia y desde abajo, para elevar la estima colectiva, porque es el pueblo que elegimos ser y ningún intrigante indigno y mercenario nos desviará de ese camino”, escribió.
Otros campamentos desalojados
Un recorrido hecho por el periodista Manuel Ramírez para El Diario confirmó que también fue desalojado el campamento que estaba ubicado en la sede de Ipostel en la avenida San Martín. Un oficial de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) que custodiaba el lugar indicó que allí la reubicación ocurrió desde el viernes 3 de julio, y fueron llevado a la Escuela Básica Municipal Miguel Villavicencio, en Artigas, junto a otros damnificados de El Guarataro y Los Eucaliptos.
El Parque Generalísimo Francisco de Miranda, en el otro extremo de la ciudad, también fue completamente desalojado. El equipo de El Diario constató que ya hay personas viviendo allí, aunque se mantiene el centro acopio y el hospital de campaña donado por España, los cuales siguen operativos.
La periodista Daniela Rojas ya había informado que el 4 de julio había empezado el desalojo de las 700 familias que estaban en ese campamento, de las cuales quedaron 150 que fueron trasladadas en la mañana del domingo. Agregó que la mayoría de los damnificados fueron reubicados en el Coliseo de La Urbina. Otros, principalmente los residentes en Caracas, han regresado a sus casas tras ser informados por los equipos técnicos que es seguro volver, o se han ido a casas de familiares.
Aunque ambos parques, el del Este y del Oeste, eran los principales campamentos de refugiados de la ciudad, todavía quedan varios asentamientos de personas durmiendo en la calle, pues sus edificios sufrieron daños considerables o quedaron inhabitables. Uno de los principales está en la plaza de La Moneda, al lado del Banco Central de Venezuela (BCV), donde aún se pueden ver decenas de carpas.
También en otros puntos como la estación El Cristo de BusCaracas, en la avenida Fuerzas Armadas; o en el Paseo de la Resistencia Indígena, en Plaza Venezuela, las personas duermen en campamentos prácticamente a la intemperie. Por el momento se desconoce cuándo podrían ser reubicadas en estos refugios.
Refugios habilitados
De acuerdo con el balance oficial dado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, para el 4 de julio más de 86.117 familias habían sido atendidas por la emergencia tras el terremoto. Igualmente, indicó que 885 edificios resultaron afectados y 189 colapsaron, dejando una cifra aproximada de 15.050 damnificados.
Inicialmente se habían habilitado 11 refugios en La Guaira y 13 en Caracas, sin embargo, debido a la magnitud del desastre, el ministro de Educación, Héctor Rodríguez, señaló el 2 de julio que Estado Mayor trabajaba para acondicionar 50 campamentos provisionales en Caracas. Se desconoce cuántos de ellos ya se encuentran activos ni si se han creado otros más en La Guaira.
El Diario visitó la Unidad Educativa Francisco Pimentel, en Quinta Crespo, la cual fue uno de los primeros campamentos habilitados tras los terremotos del 24 de junio. La mayoría de los refugiados allí vienen de varios sectores de Caracas, con un grupo más reducido proveniente de La Guaira. Caso contrario ocurre en otros centros como el Hotel Ávila, en San Bernardino; o la sede del Colegio de Ingenieros, en Quebrada Honda, donde sí hay personas del litoral.
Algunos damnificados han encontrado refugio en otras ciudades como Guarenas, donde un grupo de La Guaira inicialmente estuvo en el estadio Nicolás León, y posteriormente fue reubicado a una escuela local. En los Valles del Tuy, en la ciudad de Cúa, 134 familias de La Guaira y 24 de Caracas se alojan en “hogares solidarios” formados por las propias comunidades organizadas.