Los venezolanos que convirtieron sus oficios en ayuda para los afectados por los terremotos

Dar alimentos calientes, un corte de cabello sin costo o hasta una placa de identificar a una mascota damnificada son algunos de los aportes creativos que brindan los voluntarios
Daniela León
Daniela León - Redactora
4 Min de lectura

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Las muestras de solidaridad entre venezolanos tras los terremotos del 24 de junio fueron diversas y abundantes. Miles de personas se volcaron a apoyar a los afectados por los sismos y a los rescatistas presentes en las zonas de desastre.

Hay quienes no pudieron ayudar físicamente moviendo escombros y movilizando insumos, pero optaron por convertir sus oficios en apoyo para los afectados. Esta es una ayuda que no se queda en el corto plazo, sino que a pesar de que ya transcurrieron dos semanas del desastre natural aún brindan una mano amiga a los damnificados.

Fernando Franjo es dueño del restaurante Urrutia y decidió habilitar sus cocinas para dar comida caliente y de calidad a quienes están en refugios temporales, en hospitales o para los voluntarios que respaldan las acciones humanitarias en distintos puntos de Caracas y La Guaira.

Franjo explicó en una entrevista para Telemundo 51 que no pide dinero para realizar esta labor, pero sí ha necesitado donaciones de materia prima para preparar los alimentos. Estima que su equipo, conformado por 25 personas, ha alcanzado a preparar y distribuir hasta 1.500 comidas en un día.

José Delgado es otro ejemplo de cómo un oficio se convierte en solidaridad. Él se dedica a realizar placas de identificación para perros y gatos, por lo que decidió donar varias de sus piezas para las familias que se encuentran en los refugios con sus mascotas.

Reubican a familias tras el desalojo de varios campamentos de damnificados en Caracas
Damnificados acampan en la plaza de la Moneda del BCV. Foto: Manuel Ramírez

Su iniciativa intenta que aquellas familias que perdieron casi todo no pierdan a sus mascotas en sus transiciones a hogares temporales.

La ayuda tiene muchas caras

La estilista Jennifer Araujo comenzó a ayudar a los afectados por los terremotos desde los primeros días, recibió donaciones de insumos en su salón para llevar hasta centros de acopio y campamentos de damnificados.

En los refugios se dio cuenta de que con sus conocimiento y habilidades podía ayudar de otra forma, debido a que muchas de las personas afectadas no habían podido bañarse, afeitarse o sacar la tierra de sus uñas, por lo que se puso la tarea a armar una peluquería móvil en las que pudiera atender a esas personas sin ningún costo.

Manos que reconstruyen es el nombre de su iniciativa solidaria, uno de los aportes más importantes de la peluquería móvil es que cuenta con un lavacabezas portátil y le ha permitido a los voluntarios hacer lavados, pero también cortes, afeitadas y manicura.

corte de cabello
EFE/ Miguel Gutiérrez

Adicionalmente creó un programa llamado Manos en formación para capacitar a personas que hayan quedado damnificadas en oficios relacionados con la belleza y así darles herramientas de trabajo.

Aunque el flujo de donaciones y ayuda ha disminuido al cumplirse las dos semanas del doblete sísmico, todavía hay quienes apelan a su creatividad para apoyar a quienes vivieron la peor parte de la tragedia natural.

Daniela León
Daniela León - Redactora
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