Autoridades de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertaron que las personas damnificadas tras los terremotos registrados en Venezuela el 24 de junio necesitan mayor atención para tratar afecciones estomacales, infecciones cutáneas y enfermedades crónicas.
Tom Fletcher, jefe de ayuda humanitaria de la ONU, explicó durante su visita a Venezuela que tras dos semanas del doblete sísmico empiezan a complicarse los pacientes con enfermedades crónicas como hipertensión arterial o diabetes que perdieron sus tratamientos en los derrumbes.
Las personas que permanecen en refugios temporales y hospitales de campaña también han manifestado malestares estomacales, diarreas y problemas en la piel como dermatitis. Las autoridades aclararon que estas complicaciones podrían haberse presentado por el hacinamiento y la falta de agua potable apta para el consumo.
“Está claro en los lugares donde se encuentran los desplazados que, especialmente después de dos semanas, la gente llega porque no pudo recibir otros tratamientos. Ya no llegan solo con fracturas, llegan con esas necesidades de salud de largo plazo. Es vital que estemos allí para ellos”, dijo Fletcher a la agencia de noticias AP desde un centro de salud en La Guaira el jueves 9 de julio.
Durante las primeras horas posteriores a los sismos, los requerimientos médicos se centraron en la atención a lesiones, hidratación por vía, donaciones de sangre, vitaminas e incluso materiales quirúrgicos para cirugías de emergencia, pero con los días comenzaron a cambiar las necesidades.
Los centros de acopio también han reportado una caída en la donaciones de insumos, por lo que han llamado a la ciudadanía a continuar brindando ayuda humanitaria para los afectados porque la emergencia aún no termina.
Personal de salud afectado por los sismos
El representante de la OPS en Venezuela, Armando Denegri, informó que el 50 % de los profesionales de la salud de La Guaira resultaron directamente afectados por los terremotos.
“Algunos desaparecieron, algunos murieron y otros sufrieron graves consecuencias de la crisis, con impacto también sobre sus familias”, explicó.
La OPS aseguró que la respuesta sanitaria entró en una etapa decisiva. El organismo informó que movilizó hasta ahora 9 millones de dólares de los 24 millones que necesita para atender la emergencia.
“La respuesta está entrando ahora en una nueva fase igualmente crítica, centrada en la estabilización, la continuidad de la atención y la recuperación temprana”, indicó la organización.