Los incendios forestales que afectan a varias zonas de Europa, especialmente en España y Francia, desde el viernes 24 de julio han dejado más de 250 mil evacuados y miles de hectáreas quemadas.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó el sábado 25 de julio los siniestros registrados en las comunidades de Madrid y Ávila como descontrolados y próximos entre sí, por lo que pasan a gestionarse como uno solo. De este modo, se unificará el mando de la emergencia nacional declarada en la zona.
Por su parte, el general jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Francisco Javier Marcos, justificó la decisión de gestionar de manera conjunta los fuegos para “ganar tiempo” en una situación crítica marcada por las miles de hectáreas quemadas.
La gravedad de la situación es tal que el municipio de Cenicientos, donde se instalaría el mando único, tuvo que ser también desalojado y ahora este se trasladará a Navalcarnero.
Desde el 23 de julio, ambos fuegos han forzado la evacuación de 38 mil personas en Ávila y de unas 35 mil en Madrid, que se suman a las miles que siguen confinadas en sus viviendas.
Los 30 mil nuevos desalojados pertenecen a nueve localidades del valle del río Tiétar, de gran valor medioambiental: siete de Ávila y dos de Madrid.
La “gran preocupación” y la “prioridad absoluta” en estos momentos es “salvar vidas y garantizar las evacuaciones seguras” y, hasta el momento, no se reportan daños personales relevantes, argumentó ante la prensa el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín.
130 mil hectáreas quemadas desde enero
Pedro Sánchez visitó la zona afectada y asistió a la reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias, donde constató que la situación “sigue siendo compleja” por la incertidumbre sobre la dirección e intensidad de los vientos, que impiden controlar el fuego.
En lo que va de 2026, apuntó Sánchez, ya se han quemado 130 mil hectáreas por los incendios en España, 5.000 de ellas este sábado, por lo que insistió en la necesidad de un pacto de Estado contra la emergencia climática.
Hasta la fecha, se contabilizan entre 13 mil y 15 mil hectáreas quemadas en la provincia de Ávila y cerca de 10 mil en la de Madrid, según datos provisionales del Ministerio del Interior. No obstante, las autoridades regionales madrileñas elevan la cifra a 12 mil hectáreas.
Las fuertes rachas de viento, de hasta 60 kilómetros por hora y con cambios constantes de dirección, han sido determinantes para la rápida propagación del fuego.
España pidió ayuda europea para hacer frente a la situación crítica y contará con dos aviones procedentes de Grecia, otros dos de Italia, además de un destacamento de Portugal.
Además de estos dos incendios catastróficos en el centro de España, otros focos afectan a distintas partes del país, aunque con menor intensidad, como en las provincias de León (norte), Huesca y Teruel (noreste) y Córdoba (sur).
Las últimas semanas fueron especialmente graves en la provincia de Almería (sureste), donde murieron 13 personas y ardieron 7.000 hectáreas.
Hace apenas unos días, otro incendio devoró 32.000 hectáreas forestales de la Sierra Norte de Guadalajara (centro), el segundo siniestro de este tipo más grande registrado en España.
Incendios en Francia
Cerca de 98 mil hectáreas han ardido este año en Francia por los incendios forestales, lo que supone “un récord histórico”, según informó este sábado el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, quien resaltó la especial preocupación por el fuego en Gironda, a unos 30 kilómetros de Burdeos.
“Hasta la fecha, se ha registrado una superficie quemada cercana a 98.000 hectáreas, debido al avance del incendio en Gironda, lo que supone un récord histórico”, detalló el ministro durante una comparecencia de prensa.
También señaló que los alrededor de 167 mil evacuados por el incendio en Gironda, originado en la turística bahía de Arcachón, junto con los 30 mil desalojados en el vecino departamento de Las Landas por el fuego en la zona de Biscarrosse, conforman probablemente la mayor operación de evacuación por incendios forestales en la historia de Francia.
En Gironda, donde además de los 750 bomberos desplegados se incorporará un millar de militares debido a la magnitud del incendio, la situación fue más favorable durante la noche de lo previsto y el fuego ya no es “convectivo” (de gran intensidad, capaz de generar sus propios vientos y cambiar bruscamente de dirección), según explicó Nuñez.
Sin embargo, se espera que el viento vuelva a complicar las labores de extinción a partir de las 16:00 (hora local), al intensificarse nuevamente en dirección de oeste a este.
Con unas 40.000 hectáreas ya afectadas por las llamas, según la prensa local, Nuñez indicó que en la zona trabajan 18 medios aéreos, incluidos dos aviones Canadair y dos Dash.
Por orden del primer ministro francés, Sébastien Lecornu, esta tarde también se incorporará un avión militar A400, un Airbus de gran capacidad adaptado para combatir incendios y que se encontraba en fase de pruebas, sin que estuviera previsto inicialmente que entrara en servicio antes del 29 de julio.
“En estrecha colaboración con el Ministerio del Interior, se están reforzando con carácter de urgencia los recursos de las Fuerzas Armadas movilizados desde junio”, escribió en X la ministra de Defensa francesa, Catherine Vautrin, quien calificó la situación como una “crisis brutal, grave y sin precedentes”.
En cuanto a los evacuados, hasta el viernes se contabilizaban 110.000 personas desalojadas y, durante la noche, se realizaron otras 57.000 evacuaciones, incluidas varias localidades de la periferia de Burdeos.
Según el alcalde de Burdeos, Thomas Cazenave, por ahora no está previsto evacuar la ciudad, ya que el fuego permanece a unos 30 kilómetros de distancia.
En la zona se han habilitado centros de acogida, como el instalado en el Parque de Exposiciones de Burdeos, donde han sido recibidas más de 5.000 personas.
En Biscarrosse, donde trabajan unos 500 bomberos, el objetivo es controlar el incendio —que ya suma 3.500 hectáreas calcinadas— durante esta jornada, según indicaron fuentes del cuerpo de bomberos a la prensa local.
Las evacuaciones se concentraron principalmente en ese municipio y en la cercana localidad de Parentis-en-Born, precisó Nuñez.
La empresa ferroviaria pública SNCF pidió a los viajeros con destino a Gironda y Las Landas que, en la medida de lo posible, pospongan sus desplazamientos hasta al menos el lunes.
En Var (sureste), un tercer gran incendio acumulaba hasta la mañana de este sábado 3.250 hectáreas calcinadas, mientras que otro foco en Tarn (sur) logró ser controlado tras quemar 600 hectáreas. En total, el viernes permanecían activos alrededor de 30 incendios en todo el país.