En las redes sociales se viralizó un video en el que cientos de migrantes ingresaron de manera irregular a Ceuta, una ciudad autónoma de España que enfrenta una de las mayores crisis migratorias. Mientras algunos migrantes lograron ingresar bordeando a nado el espigón fronterizo del Tarajal, otros intentaron superar la valla que separa ambos territorios.
De acuerdo con agencias de noticias, autoridades españolas precisaron que la situación ha desbordado la capacidad de respuesta de la ciudad y ha dado paso a una emergencia humanitaria. En medio de este escenario, el gobierno de España ordenó el despliegue de refuerzos militares, mientras la crisis ha intensificado las tensiones con Marruecos y deja, hasta el momento, al menos nueve migrantes muertos.
De acuerdo con la BBC, cientos de personas cruzaron este jueves 30 de julio desde Marruecos hacia Ceuta tanto por tierra como nadando, una llegada que desbordó los servicios de emergencia y a las fuerzas de seguridad, mientras el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) ya se encontraba saturado.
El medio recordó que durante los últimos días son miles los migrantes que han alcanzado la ciudad española, una situación que las autoridades locales comparan con la crisis migratoria de 2021, cuando unas 5.000 personas cruzaron la frontera en una sola jornada.
Según información de la agencia de noticias EFE, el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivasel, explicó que se calcula que entre 1.500 y 2.000 personas han ingresado a la ciudad en los últimos 10 días, una cifra equivalente al 2 % de toda su población.
“Una absoluta emergencia humanitaria”
La presión migratoria ha llevado al límite la capacidad de acogida de Ceuta. El presidente de la ciudad calificó la situación como una «absoluta emergencia humanitaria y social» al advertir que el CETI, diseñado para albergar 512 personas, ya no tiene capacidad para recibir más migrantes y que el área destinada a niños y adolescentes presenta una sobreocupación del 2.400 %.
Ante este escenario, Vivas solicitó apoyo financiero al gobierno español y pidió el cierre «urgente e inaplazable» de la frontera.
Uno de los factores que, según precisan distintas autoridades, ha contribuido al aumento de los cruces es una reciente decisión del Tribunal Supremo español. A principios de julio, un alto tribunal confirmó que la legislación de extranjería no permite aplicar las denominadas «devoluciones en caliente» a los migrantes interceptados en alta mar.
De acuerdo con Mohamed Benaissa, presidente del Observatorio del Norte de Derechos Humanos, esta decisión, sumada a la temporada estival y a los mensajes difundidos en redes sociales por jóvenes que ya lograron migrar, habría generado un “efecto llamada” entre quienes esperan en Marruecos para intentar llegar a Europa.
El Ministerio del Interior de España sostiene una interpretación distinta. De acuerdo con EFE, el organismo denunció que las redes de tráfico de personas están «instrumentalizando» la sentencia judicial para fomentar el flujo de migrantes indocumentados, principalmente jóvenes, hacia territorio español.
Las fuerzas de seguridad para contención
Mientras la presión sobre la frontera continuaba aumentando, las autoridades marroquíes desplegaron un operativo para contener a la multitud. Las fuerzas de seguridad comenzaron a utilizar material antidisturbios, gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a las miles de personas congregadas en los alrededores del paso fronterizo. Tras la intervención, muchos de los migrantes se replegaron hacia Castillejos con la intención de volver a intentarlo.
«Nos han dispersado, pero no vamos a dejar de intentarlo», declaró a EFE un joven marroquí mientras abandonaba la zona cercana a la frontera.
En medio de esta situación, también se han reportado fallecidos. Según informó la agencia AFP, citando a una fuente de la Delegación del gobierno español en Ceuta, al menos nueve migrantes fallecieron cuando intentaban alcanzar a nado el enclave español desde Marruecos. Posteriormente, EFE detalló que ocho de los cuerpos fueron recuperados por la Guardia Civil y uno por Salvamento Marítimo, mientras las autoridades no descartan que el número de víctimas aumente en las próximas horas. Con estas muertes, ascienden a 39 los migrantes hallados sin vida en aguas de Ceuta en lo que va de 2026.
Frente a la gravedad de los acontecimientos, España y Marruecos acordaron reforzar la coordinación para hacer frente al flujo migratorio y revisar las medidas necesarias para la devolución, «lo antes posible», de las personas que ingresaron de forma irregular en los últimos días, según informaron ambos gobiernos a EFE.
«Estamos movilizando todos los recursos necesarios, trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales y preparando las medidas necesarias para recuperar la normalidad lo antes posible», dijo el presidente de España, Pedro Sánchez.
Como parte de la respuesta institucional, el gobierno español anunció que las Fuerzas Armadas reforzarán a la Guardia Civil para garantizar la seguridad en Ceuta y confirmó que Pedro Sánchez viajará el 31 de julio a la ciudad autónoma.
Sánchez visitará la frontera del Tarajal y sostendrá reuniones con responsables de las fuerzas de seguridad, el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, representantes del CETI y de la Cruz Roja para coordinar las acciones frente a una crisis que vuelve a situar a Ceuta en el centro del debate migratorio entre Europa y el norte de África.
Cuestionamientos
La organización no gubernamental (ONG) Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) cuestionó la decisión del gobierno español de entregar a Marruecos a todos los migrantes que ingresaron a Ceura. A su juicio, la medida «socava» el derecho al asilo.
En declaraciones a EFE, el director de la CEAR, Mauricio Valiente, expresó que la decisión de España es una «mala solución», al considerar que «Marruecos no es un país seguro». Destacó que entre los migrantes que entraron al país europeo hay solicitantes de protección internacional.
«La colaboración no puede traducirse en una entrega sin atender las circunstancias de cada persona», afirmó Valiente. Agregó que esta llegada a Ceuta es una situación «puntual», que se produce «cíclicamente» y que requiere de «medidas extraordinarias» por parte del Ejecutivo español.
Desde la CEAR, aseguran que el sistema de atención humanitaria y de acogida para solicitantes de asilo de España tiene capacidad para atenderlos y «plazas libres», porque el total de llegadas irregulares al conjunto del país disminuyó en lo que va de año.
La crisis migratorio de 2021
La crisis migratoria de 2021 entre España y Marruecos tuvo su momento más crítico el 17 de mayo de ese año, cuando cientos de personas cruzaron de forma masiva la frontera hacia las ciudades españolas de Ceuta y, en menor medida, Melilla.
Gran parte de los migrantes ingresó por las playas, muchos de ellos nadando para alcanzar territorio español, en un episodio que puso bajo una fuerte presión a las autoridades fronterizas y generó una crisis humanitaria y de seguridad.
La tensión aumentó después de que el gobierno de España autorizó, en abril de 2021, el ingreso del líder del Frente Polisario a un hospital de La Rioja para recibir tratamiento médico. Esta decisión provocó el rechazo de Marruecos, que mantiene un conflicto con el Frente Polisario por la soberanía del Sáhara Occidental.
Como consecuencia, las fuerzas de seguridad marroquíes relajaron los controles fronterizos en la zona de Ceuta y, en menor medida, en Melilla, lo que facilitó el paso de miles de personas hacia territorio español.