El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en La Guaira, es el principal terminal aéreo de Venezuela y actualmente está en un proceso de recuperación progresiva, luego de los daños ocasionados por los terremotos registrados el 24 de junio. Desde entonces, las autoridades han anunciado distintas medidas para restablecer gradualmente sus operaciones, mientras continúan las labores de reparación de la infraestructura.
El anuncio más reciente fue realizado por el Ministerio de Transporte, que confirmó que las operaciones de aviación de carga serán reactivadas formalmente a partir del 5 de agosto de 2026. La medida marca un nuevo paso dentro del plan de recuperación del aeropuerto, aunque las autoridades han insistido en que el restablecimiento de sus servicios será gradual.
Aunque las autoridades señalan que la pista principal no sufrió mayores daños, sí resultaron afectados equipos e instalaciones indispensables para el funcionamiento del terminal, incluyendo áreas utilizadas para la atención de pasajeros y el manejo de equipaje. Por esa razón, las operaciones comerciales y de carga fueron restringidas mientras se desarrollaban los trabajos de recuperación.
Las primeras imágenes difundidas tras los sismos mostraron daños en estructuras, paredes, ventanas y otras áreas del aeropuerto, además de la acumulación de escombros en los alrededores del terminal. Asimismo, la Asociación de Líneas Aéreas en Venezuela (ALAV) informó sobre la suspensión de vuelos comerciales y recomendó a los pasajeros mantenerse atentos a los anuncios oficiales y consultar directamente con las aerolíneas antes de trasladarse al aeropuerto.
De acuerdo con el testimonio de un venezolano, quien prefirió no revelar su identidad, en exclusiva para El Diario, tenía pasaje para mediados de agosto. El ciudadano viajará desde Santiago de Chile hasta Maiquetía, pero, el 28 de julio recibió un correo de la aerolínea donde compró para informar que su vuelo sería suspendido y que podría reprogramar.
“Tuve que reprogramar para septiembre (…) Esperamos que de aquí a septiembre ya abran el aeropuerto”, dijo el venezolano.
Las primeras acciones para reactivar las operaciones
Cinco días después de los terremotos, el 29 de junio, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ofreció asistencia técnica al gobierno venezolano para acelerar la reapertura del aeropuerto. La organización planteó apoyar en la evaluación de los daños y estudiar la posibilidad de instalar infraestructura temporal que permitiera restablecer las operaciones de forma segura.
Posteriormente, el 3 de julio, la Fuerza Aérea de Estados Unidos informó sobre el despliegue de un contingente de 110 militares en Maiquetía para respaldar las operaciones aeroportuarias y facilitar el ingreso de ayuda humanitaria destinada a las zonas afectadas por los terremotos. Según el comunicado, el personal colaboró en la evaluación estructural del aeropuerto, el control del tráfico aéreo, la administración del terminal y las labores de manejo de carga.
Al día siguiente, el 4 de julio, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció una alianza internacional para la recuperación del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar. La funcionaria indicó que el plan sería desarrollado junto con aliados internacionales, aunque no ofreció detalles sobre los países participantes o las obras contempladas.
Un plan para retomar los vuelos comerciales
Durante una inspección en el aeropuerto el 6 de julio, Delcy Rodríguez informó la activación de un plan alterno de operaciones para reanudar progresivamente los vuelos comerciales.
La funcionaria explicó que el cronograma contempla el uso de la pista paralela del aeropuerto mientras continúan las labores de rehabilitación de la infraestructura afectada por los terremotos. Asimismo, reiteró que las reparaciones continuarán hasta recuperar plenamente la operatividad del principal terminal aéreo del país.
En línea con ello, el ministro de Transporte, Francisco Garcés, ofreció el 26 de julio nuevos detalles sobre el proceso de recuperación durante una entrevista concedida a Globovisión.
El funcionario explicó que el plan contempla una recuperación progresiva en un lapso estimado de entre 10 y 12 semanas. Señaló que la pista principal permaneció operativa tras los terremotos, pero que el equipamiento aeroportuario y parte de la infraestructura sufrieron daños importantes que requieren intervención técnica especializada.
Garcés también indicó que la rehabilitación completa del aeropuerto se desarrolla mediante una alianza internacional y aseguró que los daños estructurales son recuperables.
Además, planteó la posibilidad de reutilizar parte de los escombros generados por los terremotos para futuras obras de infraestructura, incluida una eventual ampliación de la pista del aeropuerto.
Activación internacional de otros aeropuertos del país
Tras la suspensión de los vuelos en el Aeropuerto de Maiquetía, muchas aerolíneas redistribuyeron sus operaciones hacia otros aeropuertos como el de Valencia (Carabobo) y Barcelona (Anzoátegui). Según Marisela de Loaiza, presidenta de ALAV, el Aeropuerto Internacional Arturo Michelena, en Valencia, es el que concentra la mayor parte del tráfico aéreo, pero, advirtió que la terminal presenta limitaciones debido a su tamaño y capacidad operativa.
La representante gremial indicó que esta reorganización también ha generado inconvenientes para algunos pasajeros, quienes deben trasladarse por vía terrestre desde Caracas y presentarse con mayor anticipación en el aeropuerto.
Agregó que la coincidencia de varios vuelos en un mismo horario ha ocasionado episodios de congestión, aunque destacó que la medida ha permitido mantener la conectividad mientras continúan las labores de recuperación en Maiquetía.
Por otro lado, señaló que la aerolínea Láser trasladó sus operaciones al Aeropuerto Internacional General José Antonio Anzoátegui, en Barcelona, una alternativa que también implica un recorrido terrestre de varias horas para los viajeros provenientes de la capital. En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades para facilitar el tránsito en las principales vías y reducir las demoras ocasionadas por controles vehiculares.