Es falso. Desde el 23 de julio circula en Facebook una publicación que afirma que en Venezuela se registra una proliferación de animales peligrosos tras el doble terremoto que afectó al país el 24 de junio de 2026.
“Alerta máxima: prevención urgente. La estabilidad del terreno ha cambiado drásticamente. Obligando a Fauna Peligrosa a salir de sus escondites en busca de Refugio”, se lee en la publicación falsa.
La información también afirma que en varias partes de La Guaira habría una proliferación de ratas, avispas, ciempiés, tarántulas, serpientes, alacranes, roedores, cucarachas, chiripas, chinches, insectos voladores, zancudos patas blancas, moscas y murciélagos.
Verificación de la información
Para corroborar la información, el equipo de El Diario realizó una búsqueda en Google con palabras y frases clave como “alerta de proliferación de animales peligrosos”, “animales peligrosos en La Guaira” y “proliferación de animales”.
Sin embargo, no se encontró ningún comunicado o pronunciamiento oficial de las autoridades venezolanas ni de Protección Civil que alertara sobre una proliferación masiva de animales peligrosos como consecuencia del doble terremoto.
El portal Cotejo.Info también verificó la información y determinó que los avistamientos puntuales de algunas especies no evidencian una proliferación masiva de fauna peligrosa ni permiten sostener que exista una alerta generalizada en Venezuela a raíz del doblete sísmico.
Lo verdadero
En una entrevista previa con El Diario, el técnico especializado en el manejo de fauna silvestre de importancia médica y zoonótica, Iván Salvi, explicó que aunque un desastre natural puede modificar el comportamiento de algunos animales, esto no significa que exista una proliferación de especies peligrosas.
El especialista señaló que los terremotos pueden afectar los espacios donde habita la fauna, al igual que ocurre con las comunidades humanas, y obligar a algunos animales a buscar nuevos refugios.
Asimismo, Salvi mencionó que muchas zonas donde actualmente existen viviendas y urbanizaciones fueron construidas sobre espacios que anteriormente pertenecían a ecosistemas naturales.
Por esta razón, la presencia ocasional de fauna silvestre en áreas urbanas no es un fenómeno nuevo provocado por los terremotos.
“Desde siempre, con temblor o sin temblor, estamos en un entorno natural. Los seres humanos somos invasores de los espacios naturales”, señaló.
El especialista indicó que, después de una emergencia que afecta el hábitat de los animales, pueden aumentar algunos avistamientos puntuales porque las especies buscan lugares donde protegerse o conseguir alimento.
Esto puede incluir no solo serpientes o alacranes, sino también venados, puercoespines, rabipelados y otras especies que forman parte de la fauna local.
Además, no todas las especies mencionadas en este tipo de publicaciones representan necesariamente un peligro para las personas. Por ejemplo, el rabipelado cumple un papel en el control natural de poblaciones de roedores.
El especialista recomendó no atacar ni intentar capturar animales silvestres por cuenta propia, debido a que esto puede aumentar los riesgos tanto para las personas como para los ejemplares.