El Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz informó sobre la demolición controlada del edificio Samantha A, ubicado en el sector Playa Grande de La Guaira.
A través de una publicación en redes sociales el 11 de agosto, el ministro Diosdado Cabello aseguró que la intervención en la infraestructura se realizó luego de realizar las evaluaciones de ingeniería y revisar los informes de Protección Civil que determinaron la presencia de daños irreversibles en las bases del inmueble, provocados por el doblete sísmico del 24 de junio.
El procedimiento se efectuó bajo un esquema de acordonamiento preventivo para neutralizar los riesgos en las zonas residenciales y vías de tránsito adyacentes.
De acuerdo con la información oficial, la operación combinó métodos de detonación mediante cargas explosivas de implosión con el apoyo de maquinaria pesada, una técnica elegida debido al peligro de un colapso no controlado de la estructura.
Durante la jornada, efectivos de la Fuerza de Tarea Humanitaria, bomberos, personal del Ministerio de Obras Públicas, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y los órganos de seguridad ciudadana mantuvieron un perímetro de resguardo para contener la dispersión de escombros.
La demolición del edificio Samantha A se suma a una serie de intervenciones anunciadas desde el 20 de julio por las autoridades nacionales y gremios técnicos, en las que comenzaron con el derribo de estructuras declaradas en riesgo de colapso en La Guaira.
Demolición de edificios en La Guaira
Las autoridades demolieron la torre C de los edificios OPP en el urbanismo de Luisa Cáceres de Arismendi, en Catia La Mar, el 30 de julio.
El gobierno encargado de Delcy Rodríguez explicó que la etapa de demolición de las edificaciones que fueron declaradas inhabitables tras las evaluaciones estructurales busca retirar estructuras que puedan representar un peligro y permitir el avance de las labores de recuperación en las zonas afectadas.
Desde los días posteriores a los terremotos, equipos técnicos realizaron inspecciones en viviendas, edificios y otras infraestructuras para determinar las condiciones de seguridad de los inmuebles afectados.
Estas evaluaciones incluyeron una clasificación mediante un sistema de semáforo que permite identificar el nivel de afectación de las viviendas: verde para aquellas que no presentan daños que impidan su uso; amarillo para inmuebles que requieren revisiones, reparaciones o seguimiento antes de ser ocupados con normalidad; y rojo para estructuras con daños severos que representan un riesgo y no deben ser habitadas hasta completar las evaluaciones correspondientes.
Postura de la Cámara de Construcción
Mario Lieghio, presidente de la Cámara de la Construcción de La Guaira, informó el 11 de agosto que el gremio ayudará a demoler al menos 30 edificios en la entidad litoralense.
“Estamos hablando de 400 edificios que cayeron, aproximadamente mil edificios afectados, unos 30, 39 edificios que tienen que ser demolidos. Es una cantidad considerable, es una cantidad muy importante. El trabajo de la Cámara de la Construcción de La Guaira es sencillamente de apoyo”, explicó Lieghio en una entrevista para Unión Radio.
Para el presidente de la Cámara de la Construcción de La Guaira, esta labor representa uno de los “retos de ingeniería venezolana” más grandes en relación a la reconstrucción que se llevará a cabo en La Guaira.
Lieghio destacó que, para llevarlo a cabo, se requieren de estudios precisos, cálculos en cuanto a la cantidad de explosivos y la expansión de lo que puede generar la explosión porque, según mencionó, no todos los casos ameritan explosivos y pueden ser demolidos con máquinas.
Lieghio adelantó que la semana del 3 de agosto la Cámara de la Construcción firmó un acuerdo con la sociedad civil de La Guaira, a través de una instancia que se llama las Redes de Sobrevivientes, donde participan diferentes cámaras regionales y Fedecámaras, donde acordaron que debían definir una fecha límite para el tema de la emergencia.