Una mujer murió durante la madrugada del viernes 14 de agosto de 2026 luego de que cayó con su vehículo a las riberas del río Guaire, en Caracas.
El accidente ocurrió en la autopista Gran Cacique Guaicaipuro, en sentido este, a la altura del acceso hacia la carretera Mamera-El Junquito.
De acuerdo con los reportes de los Ángeles de Autopista, el automóvil impactó contra la defensa de la vía y, tras el choque, perdió el control hasta caer a las riberas del río Guaire.
Durante el accidente, la conductora salió expulsada del vehículo debido a la fuerza del impacto.
Efectivos de la brigada de socorro de los Ángeles de Autopista acudieron al lugar para atender la emergencia. Sin embargo, tras la evaluación realizada en el sitio, los paramédicos confirmaron que la mujer no presentaba signos vitales.
El tramo permaneció bajo resguardo de los organismos de seguridad mientras se realizaban las labores para extraer el automóvil y preservar el lugar del accidente.
Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) también acudieron al sitio. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado hasta la sede del Senamecf en Bello Monte.
Hasta el momento, las autoridades no han informado la identidad de la mujer.
La PNB inició las investigaciones y los peritajes correspondientes para determinar las circunstancias en las que ocurrió el accidente y establecer qué provocó que la conductora perdiera el control del vehículo.
OSV: Las mujeres enfrentan las consecuencias más graves de los siniestros viales en Venezuela
La organización no gubernamental (ONG) Observatorio de Seguridad Vial (OSV) emitió el miércoles 10 de junio un balance de alerta ante la persistente situación de riesgo en las vías del país.
El OSV hizo un llamado urgente tanto a las autoridades como a la ciudadanía para abordar lo que califican como una “epidemia silenciosa”, en la que destacó un factor diferenciador clave: el preocupante impacto social de los siniestros de tránsito en la población femenina.
“Las mujeres sufren gravemente las consecuencias de la violencia vial, actuando en la mayoría de los casos documentados como acompañantes en motocicletas o como usuarias de unidades de transporte público. Cuando una mujer fallece o sufre una lesión invalidante, el impacto social desestructura por completo al núcleo familiar”, advirtió la coordinadora del OSV.