Tras ocho años detenida, la ex presa política Emirlendris Benítez expresó su tristeza por los años de reclusión y se mostró “agradecida con Dios” por haberse reunido nuevamente con su familia.
“Para mí ha sido algo demasiado triste todo este tiempo perdido que estuve allá. Creo que tendré que adaptarme cada día. Esto es como volver a vivir y es una felicidad que uno siente”, dijo en entrevista para Circuito Éxitos el lunes 17 de agosto.
Mientras estuvo detenida, Benítez encontró un refugio en la música y en las visitas de su familia. Contó que durante ese tiempo aprendió a leer las notas musicales y a tocar el violonchelo.
“Realmente me aferré a mis hijos y el poder verlos en cada visita, a mi hermana que me daba esa fortaleza también y la música, en momentos en los que no tenía visitas, era lo poquito que a uno le alegraba y ayudaba a despejarse de ese lugar”, relató.
Benítez fue detenida en agosto de 2018, cuando fue acusada de actos de violencia contra dirigentes políticos. La excarcelación de Benítez se llevó a cabo el 14 de agosto de 2026.
Desconoce los detalles de su caso
Benítez aseguró que, por el momento, desconoce los detalles de su excarcelación y de las medidas sustitutivas.
“Todavía no sé nada sobre eso, hablaré con la jueza y sabré si puedo salir y hacerme un chequeo médico de las patologías que tengo y también buscar ayuda psicológica”, añadió.
De acuerdo con Benítez, se trata de una medida humanitaria, pero no está claro si debe presentarse en los tribunales bajo “un régimen de presentación”. Además, afirmó que no tiene intención de irse de Venezuela.
“Realmente no me quisiera ir, quisiera quedarme acá porque es mi Venezuela, no tengo pensado irme”, aseveró.
La expresa política también agradeció a todas las personas que alzaron su voz por ella e insistió en que todavía “permanecen detenidas muchas personas inocentes”, por lo que espera que se “revise bien” cada expediente.
El caso de Emirlendris Benítez
Desde su detención en 2018, Benítez fue sometida a torturas y trasladada a un centro de salud para interrumpir su embarazo “sin su consentimiento ni consentimiento”, de acuerdo con Amnistía Internacional (AI).
“Las brutales torturas que sufrió a manos de las autoridades le han dejado como secuela condiciones de salud que requieren atención médica urgente, así como el uso a largo plazo de una silla de ruedas para poder moverse”, detalló AI.
Benítez se encontraba recluida en el Instituto Nacional de Orientación Femenina de Los Teques, estado Miranda. Las autoridades la condenaron a 30 años de prisión, pero AI denunció que no se presentaron las pruebas en su contra.
Estefanía Migliorini, abogada del Foro Penal, confirmó en una nota de prensa difundida por la organización que Benítez no ha recibido la libertad plena.
La excarcelación de varios presos políticos
El viernes 14 de agosto, varias ONG reportaron la excarcelación de presos políticos, un proceso que coincidió con las reuniones entre Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, y la presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, Dinora Figuera.
Entre los excarcelados, de acuerdo con Alfredo Romero, director del Foro Penal, se encuentran Emirlendris Benítez, María Alexandra Delgado Tabosky, Samaira Romero, Maryfrancys Marcano y Jennifer Osuna, quienes estaban detenidas en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), en Los Teques (Miranda).
Por su parte, la organización Justicia, Encuentro y Perdón también informó sobre las excarcelaciones de Yolimar Alemán y Daniel Zambrano Arias, ambos vinculados al caso Gedeón.
Justicia, Encuentro y Perdón exhortó a las partes involucradas en el proceso de diálogo: la delegación del gobierno encargado de Delcy Rodríguez y la delegación de la Asamblea Nacional de 2015, a concretar la restitución de los derechos de las personas privadas de libertad por razones políticas.