La Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) presentó el 18 de agosto la Encuesta de Coyuntura Industrial II Trimestre 2026, en la cual se estima que la manufactura privada venezolana registró un crecimiento interanual de 8,1 % en el primer semestre de 2026, impulsado por un aumento de 9,9 % en el primer trimestre y de 6,5 % entre abril y junio.
Aunque el ritmo de crecimiento se desaceleró durante el segundo trimestre, el sector mantuvo una variación positiva frente al mismo período de 2025, pese a las dificultades relacionadas con los servicios públicos, el entorno económico y las condiciones para operar.
El presidente de Conindustria, Tito López, atribuyó parte del crecimiento del segundo trimestre a las inversiones realizadas con capital propio para mantener activas las líneas de producción.
“Nos hemos abocado a sostener nuestra operatividad. Registrar un crecimiento del 6,5 % frente a las adversidades demuestra la resiliencia de la empresa privada, aunque la desaceleración interanual nos advierte que es urgente alinear las políticas públicas para que el potencial industrial no se frene”, afirmó López en una nota de prensa difundida por la confederación.
¿Qué factores están frenando a la manufactura?
Los industriales identificaron cinco factores principales que restringen la producción. Los tributos fiscales y parafiscales fueron señalados por 70 % de las empresas consultadas, mientras que las fallas del servicio eléctrico afectaron a 68 % de las industrias.
Las restricciones para acceder y movilizar divisas fueron mencionadas por 51 % de las empresas; el entorno macroeconómico, que incluye inflación y devaluación, por 46 %; y la falta de financiamiento, por 45 %.
¿Cuánto tiempo perdieron las industrias por las fallas eléctricas?
Los problemas con el suministro eléctrico tuvieron un impacto considerable durante el segundo trimestre. De las 488 horas laborables contabilizadas, las empresas reportaron un promedio de 214 horas sin electricidad.
Esto representó una pérdida de 44 % de las horas laborables de un turno y estuvo acompañado por un promedio de 57 cortes no programados por empresa, cerca de cinco interrupciones semanales.
En comparación con el primer trimestre, las horas afectadas aumentaron 68 %, mientras que la cantidad de cortes reportados creció 18 %.
La Región Zuliana registró el mayor número de horas afectadas, con 333, seguida por la Región Andina, con 295, y la Región Centro-Occidental, con 263. La Región Capital tuvo el menor registro, con 82 horas.
¿Qué sectores industriales crecieron más?
El desempeño fue desigual entre las distintas ramas de la manufactura. El sector de autopartes encabezó el crecimiento interanual, con 49 %, seguido por metales y productos metálicos, con 23,3 %; bebidas, con 18,2 %; farmacéutico, con 17,7 %; textil y calzado, con 12,3 %; no metálicos, con 12 %; y madera y papel, con 10,2 %.
En contraste, plástico y caucho cayó 12,7 %; maquinaria y equipos, 4,9 %; otras industrias, 4,5 %; y alimentos, 4,1 %.
Por tamaño de empresa también hubo diferencias. La gran industria creció 8,4 %, mientras que la mediana aumentó 5,5 %. La pequeña industria, en cambio, registró una contracción de 4,7 %.
¿Qué propone Conindustria para reactivar el sector?
Ante las dificultades que enfrenta la manufactura, el gremio propuso una “Ley Puente” o Marco Legal Temporal para la Transición Económica, con una aplicación estimada de tres a cinco años.
La propuesta plantea un alivio fiscal, simplificar trámites y modificar normas que, según Conindustria, dificultan la actividad productiva.
El gremio estima que modificar de manera individual las 206 leyes que actualmente frenan a la manufactura tomaría alrededor de 34 años. Por ello, plantea un marco temporal que permita aplicar cambios de forma más rápida.
La iniciativa también busca generar condiciones para recuperar el financiamiento bancario, reducir el riesgo país y favorecer la llegada de inversión nacional y extranjera.
¿Cómo avanzó la capacidad de producción?
La utilización de la capacidad instalada alcanzó 51,7 % al cierre del segundo trimestre, frente a 48,4 % al comienzo del año y 46,1 % durante el mismo período de 2025.
El aumento de la actividad también estuvo acompañado por una mejora de las remuneraciones. Los salarios del sector aumentaron 16 % en comparación con el año anterior.
El ingreso promedio en la manufactura se ubicó en $541. El personal obrero recibió un promedio de $298, mientras que profesionales y técnicos alcanzaron $601 y los cargos gerenciales, $1.159.
¿Qué esperan los industriales para el resto de 2026?
El Índice de Confianza Industrial cerró el segundo trimestre en 33,4 puntos, en medio de una mejora de las expectativas del sector.
Conindustria proyecta que la manufactura privada podría cerrar 2026 con un crecimiento acumulado de 11,6 %, respaldado en la mejora de las expectativas del sector y condicionado a la modernización normativa e institucional que, según el gremio, permita destrabar la actividad productiva.
López también destacó el papel que puede asumir el sector privado en la recuperación de las zonas afectadas por el doblete sísmico.
“Nuestro compromiso de producir y trabajar por Venezuela es inquebrantable, incluso en los escenarios más adversos. La industria nacional está de pie, dispuesta a sumar toda su capacidad operativa, generar soluciones y ser un pilar fundamental para levantar al país en este momento crítico”.