Tras los terremotos registrados el 24 de junio, el gobierno encargado activó el Registro Único de Vivienda (RUV), una plataforma destinada a identificar a las familias cuyos hogares resultaron afectados y organizar la respuesta habitacional ante la emergencia.
Según información oficial, más de 40 mil familias ya se han incorporado al registro. El mecanismo que forma parte del plan Venezuela Renace busca centralizar los datos de las personas damnificadas, así como determinar las condiciones de las viviendas afectadas y definir las soluciones que correspondan en cada caso.
El RUV permite reunir información sobre las familias afectadas y sus viviendas para facilitar la evaluación de los inmuebles y la posterior asignación de soluciones habitacionales.
Las inspecciones realizadas por los equipos técnicos permiten clasificar las estructuras según el nivel de daño. Algunas edificaciones pueden ser reparadas, mientras que otras presentan condiciones que hacen necesaria su demolición.
Hasta ahora, más de 10 mil inmuebles han sido considerados para estudios especializados de ingeniería que permitan establecer si pueden seguir siendo habitados.
El registro también es utilizado para organizar la entrega de nuevas viviendas a las familias que hayan perdido sus hogares. Las autoridades señalaron que se dará atención prioritaria a aquellos grupos familiares en los que existan personas con condiciones de salud complejas.
¿Cómo pueden registrarse las familias afectadas?
El proceso está dirigido principalmente a las personas damnificadas por los movimientos sísmicos y que se encuentran en situación de resguardo o cuyos hogares sufrieron daños.
En los campamentos transitorios habilitados para atender la emergencia, el proceso de incorporación contempla la identificación biométrica de los integrantes de las familias. Una vez registrados mediante el sistema de captahuellas, se les asigna un código QR asociado a su expediente habitacional.
Este código forma parte del mecanismo diseñado por las autoridades para organizar la eventual adjudicación de una vivienda. Por ello, el registro no constituye simplemente un censo de daños, sino que también funciona como una herramienta para vincular a las familias afectadas con las soluciones habitacionales disponibles.
Las personas afectadas que necesiten orientación sobre el procedimiento pueden acudir a las oficinas regionales del Ministerio para Hábitat y Vivienda, donde se ofrece información sobre los procesos de registro, evaluación y reconstrucción.
Los pasos para el Registro Único de Vivienda
Para incorporarse al Registro Único de Vivienda, los ciudadanos afectados por los sismos deben presentar su cédula de identidad laminada y proporcionar la dirección exacta del inmueble que sufrió daños. El jefe de hogar también deberá suministrar los datos correspondientes a los integrantes de su núcleo familiar.
El procedimiento es presencial y se realiza en puntos de atención que ha ido habilitando el Ministerio para Hábitat y Viviendo en algunas zonas afectadas. Las autoridades realizan el registro mediante una plataforma interconectada con el Sistema Patria y los datos suministrados son sometidos a una validación biométrica a través de un dispositivo captahuellas.
Esta verificación permite confirmar la identidad de la persona registrada. En caso de que el jefe de hogar haya extraviado su documento de identidad, la plataforma puede consultar la información disponible en el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) para corroborar los datos.
Una vez completada la inscripción y validada la información, el sistema genera automáticamente un código QR que funciona como comprobante del registro y queda asociado a los datos de la familia.
¿El registro garantiza la entrega de una vivienda?
La incorporación al RUV permite que la situación de una familia quede formalmente registrada dentro del sistema de atención habitacional, pero la asignación de una vivienda depende de la evaluación del caso y de los criterios establecidos por las autoridades.
El gobierno informó que las adjudicaciones se realizarán tomando como referencia la información contenida en el registro. También se contempla la evaluación técnica de los terrenos y de las estructuras antes de ejecutar trabajos de reconstrucción o rehabilitación.
Hasta el momento, el Ministerio para Hábitat y Vivienda ha reportado la entrega de 335 viviendas en siete estados afectados por los terremotos de junio y mantiene como objetivo alcanzar 4.000 adjudicaciones antes de finalizar 2026.
En zonas como Mare Abajo, en La Guaira, también se han abierto expedientes para avanzar en la recuperación de viviendas afectadas, mientras los equipos técnicos realizan estudios de suelo y otras evaluaciones necesarias.