Péptidos y medicamentos GLP-1: qué son y qué riesgos implica inyectárselos para bajar de peso

Los medicamentos como Ozempic, Wegovy, Mounjaro y Zepbound actúan sobre hormonas relacionadas con el apetito y el metabolismo y su uso se ha popularizado en las redes sociales
Andreína Barreto Jové
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Los medicamentos inyectables para perder peso se han convertido en uno de los tratamientos más conocidos para combatir la obesidad.

Ozempic, Wegovy, Mounjaro y Zepbound son algunos de los nombres comerciales que han ganado popularidad en los últimos años, impulsados también por su presencia en redes sociales y por los testimonios de personas que aseguran haber perdido una cantidad importante de peso con ellos. Pero detrás de varios de estos medicamentos hay un grupo de sustancias relacionadas con las hormonas que regulan funciones metabólicas: los péptidos.

La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (NLM, por sus siglas en inglés) define a los péptidos como moléculas formadas por cadenas de aminoácidos. El organismo produce muchos de ellos de manera natural y cumplen distintas funciones, entre ellas actuar como señales que intervienen en procesos hormonales y metabólicos.

Uno de ellos es el péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), una hormona que participa en la regulación de la glucosa y el apetito.

Los medicamentos conocidos como agonistas del receptor GLP-1 imitan algunas de las acciones de esta hormona y pueden disminuir el hambre y aumentar la sensación de saciedad.

Por su parte, el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de EE UU (NIDDK) explica que medicamentos como la semaglutida imitan al GLP-1 y actúan sobre zonas del cerebro relacionadas con el apetito y la ingesta de alimentos.

Esto ayuda a entender por qué estos fármacos pueden producir pérdida de peso, pero también por qué no deberían considerarse simplemente “inyecciones para adelgazar”.

Péptidos y medicamentos GLP-1: qué son y qué riesgos implica inyectárselos para bajar de peso
Foto: EFE

¿Cuáles son los más conocidos?

Algunos de los medicamentos que han ganado popularidad en las redes sociales son Ozempic, Wegovy, Mounjaro y Zepbound, aunque no todos tienen las mismas indicaciones.

Ozempic contiene semaglutida y está aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE UU (FDA, por sus siglas en inglés) para mejorar el control de la glucosa en adultos con diabetes tipo 2. También tiene indicaciones relacionadas con la reducción de determinados riesgos cardiovasculares y renales en personas con diabetes tipo 2.

La misma sustancia, en una presentación y dosis diferentes, se comercializa como Wegovy, que está aprobado para el manejo crónico del peso en personas que cumplen determinados criterios. El NIDDK incluye a la semaglutida entre los medicamentos aprobados para el manejo del peso a largo plazo.

En el caso de Mounjaro, su principio activo es tirzepatida, un medicamento que actúa sobre dos vías hormonales: los receptores de GLP-1 y GIP. Mounjaro está indicado para mejorar el control de la glucosa en adultos con diabetes tipo 2, mientras que Zepbound, también basado en tirzepatida, está aprobado para el manejo crónico del peso en adultos con obesidad o con sobrepeso y al menos una afección relacionada con el peso.

El NIDDK también incluye a tirzepatida (Zepbound) entre los medicamentos aprobados para el manejo del peso a largo plazo.

Péptidos y medicamentos GLP-1: qué son y qué riesgos implica inyectárselos para bajar de peso
Foto: EFE

¿Cómo ayudan a perder peso?

Los medicamentos que actúan sobre el GLP-1 producen varios efectos en el organismo. Uno de los más importantes para el control del peso es la reducción del apetito.

La semaglutida imita la acción del GLP-1 y actúa en zonas del cerebro relacionadas con el apetito y la ingesta de alimentos. La tirzepatida, por su parte, activa los receptores de GLP-1 y GIP.

Estos medicamentos también retrasan el vaciamiento del estómago, lo que puede contribuir a una sensación de saciedad durante más tiempo y, por tanto, a que la persona consuma menos alimentos.

El resultado puede ser una reducción importante del peso corporal. Sin embargo, el NIDDK aclara que estos medicamentos no sustituyen una alimentación saludable ni la actividad física y que deben formar parte de un programa integral para el manejo del peso.

Además, no están indicados para cualquier persona que quiera perder algunos kilos. De acuerdo con el NIDDK, los medicamentos para controlar el peso pueden considerarse en adultos con un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más, o de 27 o más cuando existen problemas de salud relacionados con el peso, como presión arterial alta o diabetes tipo 2.

¿Qué riesgos existen al inyectarse estos medicamentos?

Que un medicamento esté aprobado no significa que esté libre de riesgos. La aprobación implica que su seguridad, eficacia, calidad y dosis fueron evaluadas para determinadas condiciones y poblaciones.

Entre los efectos secundarios más frecuentes de medicamentos como semaglutida y tirzepatida están las náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento y dolor abdominal.

Estos síntomas están relacionados con la forma en que actúan sobre el organismo y, en algunos casos, pueden ser graves. Tanto Ozempic como Zepbound tienen advertencias sobre reacciones gastrointestinales graves y no se recomiendan en personas con gastroparesia grave, una afección que retrasa considerablemente el vaciamiento del estómago.

También se han observado casos de pancreatitis aguda, una inflamación del páncreas que puede ser grave. Las fichas de seguridad de Ozempic y Zepbound indican que el tratamiento debe suspenderse si se sospecha esta complicación.

Otro riesgo está relacionado con la deshidratación. Los vómitos o la diarrea pueden provocar una pérdida importante de líquidos y, en algunos pacientes tratados con estos medicamentos, se han reportado casos de lesión renal aguda asociada con la disminución del volumen de líquidos.

También se han reportado problemas de la vesícula biliar, como cálculos y colecistitis. Además, debido al retraso del vaciamiento gástrico, la FDA advierte sobre casos de aspiración pulmonar durante procedimientos realizados con anestesia general o sedación profunda.

La advertencia sobre la tiroides

Tanto la semaglutida como la tirzepatida incluyen una advertencia importante relacionada con los tumores de células C de la tiroides.

En estudios realizados con animales, ambos principios activos provocaron tumores de este tipo. La FDA señala que se desconoce si este efecto puede producirse en seres humanos, ya que no se ha determinado la relevancia de los hallazgos en animales para las personas.

Por precaución, Ozempic, Wegovy, Mounjaro y Zepbound están contraindicados en personas con antecedentes personales o familiares de carcinoma medular de tiroides o con síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2 (MEN 2).

Esto no significa que esté demostrado que estos medicamentos provoquen cáncer de tiroides en humanos. Se trata de una advertencia basada en los hallazgos observados en animales y que forma parte de la información de seguridad que debe conocer una persona antes de iniciar el tratamiento.

¿Qué ocurre cuando se deja el tratamiento?

Otro aspecto que suele quedar fuera de las conversaciones sobre estas inyecciones es lo que ocurre después de suspenderlas.

La pérdida de peso conseguida con estos medicamentos no necesariamente se mantiene al abandonar el tratamiento. El NIDDK señala que es probable recuperar parte del peso perdido después de suspender un medicamento para el manejo del peso.

Esto no significa que todas las personas recuperen la totalidad del peso perdido, pero sí que mantener los resultados puede requerir un tratamiento prolongado y cambios sostenidos en el estilo de vida.

La duración del tratamiento depende de factores como la respuesta al medicamento, la capacidad para mantener la pérdida de peso y la aparición de efectos secundarios. El NIDDK señala que, si una persona se beneficia del tratamiento y no presenta efectos secundarios graves, un profesional de la salud puede recomendar que continúe administrándose el medicamento a largo plazo.

Por eso, estos medicamentos no deben utilizarse por cuenta propia ni como una solución rápida para perder peso. Su indicación, dosis, duración y seguimiento deben determinarse con un profesional de la salud, tomando en cuenta las condiciones médicas y otros medicamentos que utilice cada persona.

Además, la FDA ha advertido sobre los riesgos asociados con algunos productos de semaglutida compuesta, que pueden tener concentraciones diferentes y provocar errores de dosificación. La agencia ha recibido reportes de personas que administraron dosis entre cinco y 20 veces superiores a las previstas y que posteriormente necesitaron atención médica o incluso hospitalización.

Por ello, la FDA señala que los medicamentos compuestos presentan mayores riesgos que los productos aprobados porque no pasan por la misma revisión previa de seguridad, calidad y eficacia.

Andreína Barreto Jové
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