El presidente de la Asociación Venezolana de la Industria Química y Petroquímica (Asoquim), Reinaldo Gabaldón, afirmó que la entrada masiva de mercancías terminadas importadas limita las posibilidades de reactivación operativa del sector industrial en el país.
De acuerdo con una nota de prensa con los resultados de la Encuesta de Coyuntura del segundo trimestre de 2026, el representante gremial explicó que, pese a registrarse una leve mejoría en los índices de manufactura y comercialización, la industria opera bajo condiciones de profunda restricción en sus instalaciones productivas.
“El sector químico y petroquímico venezolano constituye un complejo y dinámico sistema empresarial que suministra insumos esenciales a industrias estratégicas como la alimentaria, farmacéutica, de potabilización de agua, hidrocarburos, plásticos, transporte y construcción, entre otras, pero en los últimos años se ha venido restringiendo significativamente su capacidad operativa”, señaló Gabaldón.
El informe técnico reveló que el 53 % de las compañías encuestadas reportó un incremento en sus niveles de elaboración de bienes durante el segundo trimestre en comparación con el primero, mientras que el 70 % indicó aumentos en sus volúmenes de venta.
No obstante, el 76,5 % de las industrias afiliadas reportó que continúa operando a menos del 40 % de su capacidad instalada.
Importación de bienes terminados y competencia desleal
Gabaldón advirtió que la fragilidad del entramado manufacturero se agrava debido al ingreso de insumos procedentes de mercados como Colombia, China y Turquía.
Para el gremialista, esta dinámica afecta directamente a rubros de consumo masivo como pinturas, adhesivos, lubricantes y artículos de higiene personal, cuyos competidores externos no siempre se ajustan a las exigencias técnicas locales.
“El ingreso masivo de estos productos terminados coloca en desventaja a la manufactura venezolana, lo que genera severas dificultades competitivas a segmentos fundamentales de consumo masivo y mina la capacidad de sostenibilidad de la producción nacional. En diversidad de casos, no siempre cumpliendo a cabalidad con las normativas de calidad y contenido aplicables según las normativas venezolanas”, puntualizó.
Asimismo, el vocero empresarial señaló que la llegada de mercancías no se limita a las vías formales de intercambio, sino que abarca un volumen considerable de mercancía no declarada que altera las condiciones de competencia en el mercado interno.
“Esta realidad es aún más preocupante si se considera que dicha tendencia incluye no solo al intercambio formal sino a un alto volumen del comercio ilícito que acentúa gravemente la competencia desleal que genera perjuicio a la industria local”, apuntó Gabaldón.
Factores operativos e interrupción de la cadena de suministro
En relación con los obstáculos operativos, el presidente de Asoquim destacó la ruptura en los encadenamientos productivos nacionales, situación que consideró restringe el acceso estable a materias primas provenientes del sector petroquímico y obliga a la adquisición de insumos en el exterior sin contar con mecanismos fluidos de financiamiento o divisas.
Adicionalmente, el estudio trimestral del gremio identificó la brecha en el tipo de cambio, la elevada presión fiscal y parafiscal, las interrupciones constantes en el suministro eléctrico y las restricciones para la movilización de moneda extranjera como elementos que impiden el crecimiento industrial.
En ese sentido, el vocero destacó que la falta de crédito bancario constituye otro factor determinante, dado que los afiliados señalan que sin el restablecimiento del apalancamiento financiero resultará inviable atender un eventual incremento en la demanda del mercado interno.
Con respecto a las perspectivas para el segundo semestre de 2026, la Encuesta de Coyuntura determinó que el 55 % de los empresarios mantendrá una postura de “cautela operativa”. Esta estrategia implica paralizar o postergar nuevas inversiones de capital debido a la persistencia de riesgos regulatorios y distorsiones cambiarias.
En contraste, solo el 25 % de los consultados prevé ejecutar un plan de apalancamiento activo orientado a aumentar contrataciones y desembolsos de capital para aprovechar la flexibilización y el impulso de la actividad petrolera.
Propuestas para la reestructuración del sector
Frente a este panorama, el gremio, que agrupa a más de 140 empresas del ramo químico y petroquímico, reiteró la necesidad de implementar ajustes en las políticas públicas del Ejecutivo nacional para remover las trabas operativas e impulsar el desarrollo del país.
Gabaldón recordó que la organización presentó en abril de 2026 un plan integral de reactivación y reestructuración que contempla las siguiente propuestas:
– Redefinición del papel del Estado
– Incentivos para la inversión pública y privada
– Reformas legislativas y políticas para generar ventajas competitivas locales.
La directiva de Asoquim indicó que espera reunirse con representantes del gobierno encargado para exponer las sugerencias del sector, con el objetivo de elevar la producción, dinamizar el empleo formal y generar divisas a través de exportaciones no tradicionales.