Christa Pike, la presa estadounidense que ha sobrevivido tras recibir dos inyecciones letales en Tennesee (EE UU) hace 10 días, ha recibido el alta del hospital de Nashville donde se encontraba ingresada, informaron este sábado 10 de octubre sus abogados.
Sus letrados han indicado que la mujer ha sido trasladada de nuevo al Centro Debra K. Johnson de Nashville, principal presidio femenino en el estado de Tennessee.
Su defensa aseguró en un comunicado que la mujer «está agradecida con los equipos de emergencia y su equipo médico por la atención recibida en estas circunstancias extraordinarias».
Pilke, de 50 años, seguirá recibiendo atención médica en la prisión, donde se hará seguimiento de su estado de salud.
El pasado 30 de septiembre la mujer sobrevivió a dos inyecciones letales de pentobarbital, lo que obligó a suspender su ejecución y ingresarla en un hospital donde estuvo varios días inconsciente.
Como resultado de su ejecución fallida, Pike tiene un coágulo sanguíneo en un brazo, ha desarrollado neumonía y no puede tragar, según han dicho sus abogados.
Bill Lee, gobernador de Tennessee, estado que no ha logrado consumar este año dos ejecuciones mediante inyección letal, suspendió las ejecuciones previstas para lo que queda de 2026 a raíz del incidente y aún no se ha aclarado si solicitará una nueva orden para aplicarle la pena capital a Pike.
Tennessee ha ejecutado a 17 reclusos desde el restablecimiento de la pena capital en Estados Unidos en 1977, según datos del Centro de Información sobre la Pena de Muerte, una organización que recopila estadísticas sobre estas sentencias en todo el país.
Actualmente, 42 personas se encuentran en el corredor de la muerte en Tennessee.
Christa Pike, tres décadas en el corredor de la muerte
Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, una compañera de 19 años del programa de formación laboral Job Corps en Knoxville, cometido el año anterior.
Pike tenía 18 años cuando ocurrió el crimen y desde entonces permanece en el corredor de la muerte de Tennessee, como se le denomina al espacio carcelario donde permanecen las personas que han sido condenadas a la pena capital.
La ejecución estaba prevista como la primera de una mujer en Tennessee en más de 200 años y el Tribunal Supremo de EE UU había levantado horas antes el último freno judicial, pero el procedimiento terminó sin que el estado pudiera completar la sentencia.
Ahora queda por determinar qué ocurrirá con Pike y con la orden de ejecución, debido a que sus abogados intentaron detener el procedimiento mediante una moción de emergencia después de que sobreviviera a las dos tandas de pentobarbital.
La condena a muerte sigue vigente, pero no se ha anunciado una nueva fecha de ejecución ni está claro cómo responderán las autoridades ante un escenario que, según los testigos y el propio protocolo descrito por ellos, no estaba contemplado.