El juez estadounidense Alvin Hellerstein fijó mañana, 15 de octubre, una audiencia en Nueva York para que Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, respondan a los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas que les imputó la Fiscalía de Estados Unidos la semana pasada.
Según la orden emitida este miércoles 14 de octubre por el juez y publicada en el archivo judicial del caso, la audiencia tendrá lugar a las 11:00 am y versará sobre los cargos contenidos en la acusación actualizada contra Maduro y Flores.
La Fiscalía de EE UU presentó hace una semana cargos por conspiración para cometer torturas contra ambos y extendió la imputación de narcoterrorismo, que antes solo pesaba sobre Maduro, a Flores. Siguen acusados de conspiración para importar cocaína a EE UU y posesión y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos.
De acuerdo con el texto de la acusación actualizada, el gobierno de Maduro infligió torturas contra opositores, militares y otras personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses, y presuntamente siguió una estrategia de «represión y torturas» para mantenerse en el poder durante años.
En el escrito se detallan, entre otras prácticas, presiones, descargas eléctricas y amenazas contra familiares. Según la acusación, “los abusos de las autoridades venezolanas contra ciudadanos estadounidenses” aumentaban a medida que crecía la retórica de Washington contra Caracas.
Uno de los casos descritos, identificado como “víctima 7”, señala que esa persona fue presuntamente torturada después de ser “acusado falsamente de participar en una conspiración para asesinar a Maduro”.
Sobre la imputación por narcoterrorismo, EE UU alega que Maduro y Flores conspiraron para distribuir y poseer «cinco kilogramos o más de mezclas y sustancias que contuvieran una cantidad detectable de cocaína» con la intención de proporcionar «valor económico» a personas u organizaciones relacionadas con «actividades terroristas».
Los tres casos de ciudadanos estadounidenses mencionados en la acusación se remontan a 2022 y llegan hasta enero de 2026, cuando las fuerzas de EE UU arrestaron al entonces líder venezolano en el palacio presidencial en Caracas.
Fianza denegada
Al margen de la nueva acusación, el juez Alvin Hellerstein rechazó el jueves 8 de octubre la petición de Cilia Flores para quedar en libertad bajo fianza y esperar en arresto domiciliario el juicio que enfrenta en Estados Unidos.
La defensa había solicitado el arresto domiciliario al alegar un delicado y progresivo deterioro de la salud cardíaca de Flores y sostuvo que las condiciones de la prisión perjudican su recuperación médica.
El magistrado consideró que Flores representa un “fuerte riesgo” de fuga y subrayó la gravedad del caso para justificar su decisión, según explicó durante la vista.
Durante la audiencia, Flores se mostró más delgada que en sus anteriores comparecencias. Al principio apareció sonriente, aunque posteriormente su semblante se volvió más serio.
Juicio programado para junio 2027
Maduro y Flores fueron capturados el pasado 3 de enero por fuerzas estadounidenses en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York, donde permanecen detenidos mientras afrontan el proceso.
La audiencia de mañana supone la lectura formal de los cargos, tras lo que los acusados tienen derecho a declararse o no culpables.
El juicio está programado para junio de 2027, y el próximo 17 de noviembre está prevista otra audiencia en la que el juez abordará una solicitud para desestimar los cargos bajo la figura de la inmunidad soberana, a la que la Fiscalía de EE UU se ha opuesto.
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