• La escasa asistencia de los fanáticos y las fallas en los estadios del país marcaron el comienzo de una campaña deportiva llena de interrogantes
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Foto: Reinaldo Oliveros

Las luces del estadio Universitario se encendieron para dar inicio a la temporada 2019–2020 de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, y el “El coso de Los Chaguaramos” se prepara para recibir a los fanáticos de la capital, pero este comienzo de temporada es diferente. La falta de jugadores provenientes de las Grandes Ligas,luego que la Major League Baseball emitió un comunicado en que prohibía a todo jugador y dirigente participar en la liga venezolana como parte de las sanciones al régimen, y la crisis económica del país que ha afectado al arranque del pasatiempo número del venezolano.

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Foto: Reinaldo Oliveros

La voz de play ball hizo eco

La noche comienza a caer sobre la capital y la “selva de concreto” queda iluminada, pero en sus asientos y las gradas hay un vacío significativo desde las gradas hacia la tribuna principal, a pesar de que minutos antes de la voz de play ball, no sin antes un merecido homenaje al fanático número uno de los Leones, Jesús “Chivita Lezama, quien tiene 100 años de edad.

Al principio los fanáticos pensaban que la escasa asistencia se debía que aún seguía siendo hora pico, o tal vez el transporte público dificulta la llegada de los fanáticos al recinto y que a medida que avanzara el encuentro se llenaría más.

La fanaticada se comenzó a animar con las anotaciones del equipo caraqueño, que hizo tres rayitas en los primeros dos innings. La tribuna se animó poco a poco rememorando los cánticos históricos “Leo, leo, leoy ligando a su equipo, pero la mayoría de las butacas se mantuvieron vacías y el eco de los gritos resonaba en el estadio en el que solo acudieron 3.374 personas, para un parque que puede albergar a de 25.690 personas.

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Foto: Reinaldo Oliveros

El octavo inning fue lapidario para el equipo de Caracas, Tigres anotó un rally de cinco carreras, que luego de finalizado el episodio marcó la partida de la mayoría de fanáticos que acudieron y que se marchaban para sacar sus carros o abordar el Metro antes de que cerrara.

Caracas falló en su última oportunidad con el bate, y así perdieron el juego inaugural seis carreras por tres y así iniciar una corta campaña perdiendo en casa.

El estadio se vació en minutos, fanáticos se dirigieron a las salidas cabizbajos a la espera del encuentro Caracas — Magallanes.

Primer Magallanes-Caracas no escapa de la realidad

El 7 de noviembre se llevó a cabo el primer duelo entre los Leones del Caracas que recibieron los Navegantes del Magallanes, el duelo entre “los eternos rivales” que siempre se ha caracterizado por su rivalidad entre peloteros y también entre la masiva cantidad de fanáticos que asisten para disfrutar de estos partidos.

El juego contó con una asistencia mayor a la del juego inaugural, pero el ambiente para este tipo de encuentros fue atípico. 8244 personas pagaron su entrada para ver el clásico de la pelota venezolana, muy baja asistencia en consideración al primer duelo entre estos conjuntos de la campaña 2018–2019, cuando se contabilizaron 20.479 fanáticos. El próximo 26 de noviembre será el siguiente encuentro entre estos conjuntos.

Crisis eléctrica y poca afluencia en otros estadios

En diversos estados del país los apagones eléctricos se han convertido del día a día y los campos de beisbol no están exentos de ello.

En el estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, el primer juego de la temporada que disputaron los Cardenales de Lara y las Águilas del Zulia , tuvo que ser detenido por varios minutos debido a una falla eléctrica en una de sus torres.

Para el debut de los Navegantes del Magallanes en el estadio José Bernardo Pérez, de Valencia, se hizo pública una circular de la gobernación valenciana en que ordenaba a cada municipio “cubrir una cuota de personas” otorgando entradas para que asistieran al juego de los Navegantes del Magallanes y Bravos de Margarita.

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Un ciudadano de la ciudad de Carabobo denunció vía Twitter que utilizaron los autobuses de la gobernación para trasladar a personas al estadio José Bernardo Pérez de Valencia.

“La gente llegando en autobuses del gobierno, haciendo ver que hay alegría”, expresó el hombre.

El inicio de la pelota invernal dejó claro que la crisis también afectó al pasatiempo número uno del venezolano, sobre el que muchos opinan que no debió jugarse. Pareciera ser que el beisbol dejó de ser “una manera de distracción y entretenimiento” para convertirse en un reflejo de la situación que afronta el país diariamente.

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