• Joseph M. Humire, experto en seguridad global; y Luis Fleischman, profesor de sociología en Palm Beach State College, conversaron con El Diario para explicar las consecuencias, en el ámbito global, del asesinato del líder iraní. Los expertos ven poco probable el estallido de una nueva guerra, pero aseguran que EE UU debe proteger a sus aliados en Latinoamérica

Algunos lo llamaban “el hombre de las sombras”. El iraní Qassem Soleimani era, sin duda alguna, uno de los hombres más poderosos de Medio Oriente y el mundo. Pero el 2 de enero, luego de interceptarlo en el aeropuerto de Bagdad, las fuerzas militares de Estados Unidos lograron acabar con su vida. 

La acción pone así fin al líder de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria (el ejército ideológico de la República Islámica de Irán) y abre una nueva etapa incierta que plantea la posibilidad de una guerra a gran escala. 

El Pentágono confirmó que ejecutó el ataque «por orden del presidente» Donald Trump. Estados Unidos culpó a Soleimani de los últimos ataques y hostigamientos contra bases e instalaciones estadounidenses en el Medio Oriente 48 horas antes del asesinato del líder iraní. 

Los partidarios de las milicias chiíes accedieron a la protegida Zona Verde de Bagdad, donde se encuentra la embajada de Estados Unidos. Los manifestantes acamparon en las afueras de la misma gritando consignas contra el país norteamericano.

Posteriormente, la multitud ingresó a las instalaciones, donde causaron algunos incendios y destrozos. Los chiíes protestaban por los bombardeos estadounidenses que el pasado domingo acabaron con la vida de 29 militantes e hirieron a otros 55.

Por ello, Joseph M. Humire, experto en seguridad global y director ejecutivo del Center for a Secure Free Society, aseguró para El Diario que no es de sorprender que la Pasdaran (denominación de la Guardia Revolucionaria Islámica en persa) y Soleimani estuviesen planificando otros ataques contra los intereses de Estados Unidos, debido a que era él la figura número dos del régimen iraní. Su muerte, según dijo, representa “un gran golpe contra la estructura y poder de Irán, especialmente en el ámbito internacional”.

Y es que Soleimani era uno de los jerarcas más importantes y respetados de Irán. También era el encargado de la proyección iraní en el exterior. No en vano era el número dos del régimen liderado por el Ayatollah Ali Khamenei. Todo ello se lo debe a su pasado exitoso: sobresalió en la guerra contra Irak luego de la invasión de Sadam Hussein del territorio iraní en 1980, posteriormente ocupó el cargo de la lucha contra el narcotráfico proveniente de Afganistán, hasta acabar en las Fuerzas Quds entre 1997 y 1998. 

¿Qué son las Fuerzas Quds y cuál es su relevancia? 

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Foto: Cortesía

Para entender el poderío que le dio Soleimani a la Fuerza Quds —una red estratégica de terrorismo, asesinatos a políticos, y de acciones clandestinas con la finalidad de formar otros grupos armados en el exterior que tiene sus ramas incluso en América Latina—, Humire explica que es una como un combinación entre las actividades especiales de la CIA, con la fuerza militar y hasta con las fuerzas de inteligencia de EE UU.

“Operan principalmente en el Medio Oriente, apoyan a Hezbolá en Líbano y en Siria, han dado protección al gobierno de Bashar Al Assad, han trabajado con diferentes grupos periféricos en Afganistán, y obviamente con grupos armados en Irak. Son muy potentes y tienen mucha acción”, comenta el analista.

A la Fuerza Quds se le ha vinculado con diferentes ataques mortales como el atentado contra los cuarteles en Beirut en 1983, en el que fueron asesinados 241 infantes de marina estadounidenses, 58 soldados franceses y 6 civiles libaneses.

Tanto EE UU como la Unión Europea (UE) le acusan, entre otras cosas, de distribuir armas en Siria para ayudar al régimen de Assad a reprimir a los rebeldes en el país árabe. Sin embargo, no hay registros exactos del tamaño de sus tropas. Existen estimaciones que van desde los 5.000 miembros hasta más de 10.000.

“Soleimani estaba a cargo de las operaciones con Siria, en Irak, en Afganistán, y también tenía actividad en Yemen, pero se extendía a África y América Latina. Soleimani y sus unidades de fuerzas especiales, mediante las Fuerzas Quds, tenían operaciones en América Latina y esto también debilita a esas redes” refirió Humire. 

De acuerdo con el experto en seguridad global, la presencia de las Fuerzas Quds en América Latina “es algo que es conocido” entre las comunidades de contraterrorismo de Estados Unidos y también de la región. Dijo que su presencia se extiende a los países que alojen embajadas iraníes y que se encargan, no de forma exclusiva pero sí mayoritariamente, de construir una cobertura comercial.

Entre los países que tendrían presencia está Venezuela, Colombia, México, Bolivia, Uruguay, y otras 16 o 17 naciones de la región, de acuerdo con Humire.

“Donde sea que veas una empresa iraní, no siempre, pero hay una posibilidad de que tenga una vinculación con la ​Pasdaran, porque ha incrementado su control sobre la economía iraní en varios sectores: transportación, petrolero, energético, militar, minero, entre otros. Hasta es posible que esa empresa sea una fachada para la ​Pasdaran ​ y la Fuerza Quds también”, relató el experto. 

Seguridad para Latinoamérica 

En opinión de Luis Fleischman, profesor de sociología en Palm Beach State College y co presidente del Palm Beach Center for Democracy and Policy Research, EE UU debe reforzar la seguridad en sus países aliados de América Latina para evitar posibles atentados terroristas de Hezbolá. 

Asimismo, considera que los países latinoamericanos deben “abrir los ojos” con la presencia iraní y de Hezbolá en los territorios. Sostiene que si bien es razonable que las naciones de la región tomen una actitud preventiva con el conflicto, y eviten fijar una postura, es recomendable que se “posicionen del lado de EE UU” y pongan sus servicios de inteligencia a la orden. 

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De acuerdo con el Center for a Secure a Free Society, Venezuela es el epicentro de Hezbolá en Latinoamérica | Foto: AFP
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América Latina es muy vulnerable. Irán sabe perfectamente que puede corromper, comprar oficiales, y eso es algo que los gobernantes de la región no tienen que tomar en cuenta”, comentó el sociólogo para El Diario.

Con respecto a la posibilidad de que EE UU tome represalias contra Venezuela ante un atentado terrorista de Hezbolá en otro país de la región, por la supuesta relación del régimen de Nicolás Maduro con el grupo terrorista, Fleischman descarta es posibilidad. “Las represalias se tomarían contra Irán mismo”, acotó.

¿Guerra a la vista?

La relación de Soleimani con los gobiernos estadounidenses no siempre fue tan dramática. Era visto como el hombre clave en la cooperación que discretamente establecieron Washington y Teherán para derrocar al Talibán en Afganistán en 2001, luego del atentado terrorista del 11 de septiembre en Nueva York. 

Soleimani compartía información de inteligencia regularmente con Ryan Crocker, por aquel entonces segundo responsable de la embajada del país norteamericano en Kabul. Sin embargo, el intercambio se terminó repentinamente cuando el  presidente George W. Bush mencionó a Irán en el “eje del mal” durante un discurso en el Congreso.

Luego en 2007 Soleimani también cooperó para prevenir un mayor deterioro de la situación de seguridad en Irak en ese mismo año.

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Bush nombró a Irán junto con Corea del Norte e Iraq como el «eje del mal» mediante su mensaje en el Congreso, en el año 2002 | Foto: Luke Frazza / AP Photo

Para Humire, sin embargo, más allá del intercambio de información que pudiera haber existido, Irán siempre consideró a EE UU como su enemigo más potente, grande y problemático, incluso más que Israel. 

“No es que cambió algo, porque nunca hubo una cooperación mayor. Con Soleimani nunca hubo un tipo de alianza estratégica. Durante la época de Obama, Irán no era tan agresivo, entonces había un diálogo, una comunicación. Era cooperación con Soleimani, más que cooperación con Irán. En algunos casos, supongo, ellos pasaron información de inteligencia, y EE UU a ellos también, pero fue muy menor y a nivel estratégico. Irán nunca dejó de querer debilitar y atacar a EE UU”, explicó el experto en seguridad global. 

La tensión se hizo entonces más evidente con la llegada de la Administración Trump. Hace año y medio, Soleimani publicó un mensaje en el que, de uniforme y  apuntando con el dedo, amenazaba al presidente estadounidense: “Señor Trump el apostador, le digo, sepa que estamos cerca de ustedes en lugares donde no creen que lo estemos. Ustedes empezarán la guerra, pero la terminaremos nosotros”, dijo en el video.

Tanto Humire como Fleischman consideran que la posibilidad de una guerra dependerá entonces, en parte, a la reacción iraní. Mientras que Humire asevera que las acciones de Irán demuestran que están  en busca de ataques desde 2019 y que “la mejor manera de prevenir una guerra es estar preparado para una guerra, y que Estados Unidos demostró que está preparado”.

Fleischman sostiene que no es del interés de Irán iniciar una guerra porque un acontecimiento de tal magnitud podría generar la destrucción del régimen, que es “lo más preciado” que tiene Irán. 

“Incluso una guerra limitada le puede costar muy caro a Irán. Entonces yo pienso que Irán va a ser cuidadoso, ellos saben cómo manejarse. En este momento la prioridad va a ser reconstruir las Fuerzas Revolucionarias. Van a seguir adelante con las operaciones, que son de desestabilización en el Medio Oriente. Estados Unidos debe cuidar todas sus agencias y embajadas en todas partes del mundo, donde Hezbolá ya tiene una presencia. Irán va a ser muy cauteloso y Trump es impredecible. Cuando alguien se confronta con una entidad tan radical como las iraníes, un signo de debilidad le puede costar muy caro a Trump. Ahora tiene que demostrar que no teme a una confrontación con Irán”, agregó Fleischman.

Irán ya dio el primer paso para la reconstrucción de las Fuerzas Quds. El ayatolá Jamenei nombró como nuevo jefe de la agrupación a Esmail Qaani, a quien definió como «uno de los comandantes más condecorados” de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, desde la guerra entre Irán e Irak entre 1980 y 1988. 

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Ismail Qaani | Foto: Cortesía 

“Las órdenes de la Fuerza Quds siguen siendo exactamente las mismas que las del mártir Soleimani”, advirtió Jamenei. 

Por su parte, EE UU ejecutó un nuevo ataque en la madrugada del sábado contra las Fuerzas de Movilización Popular a 30 kilómetros del norte de Bagdad. Además, el presidente Trump ordenó incrementar las tropas estadounidenses en el Medio Oriente de 3000 a 3500 militares. 

¿Cómo responderán las grandes potencias? 

El profesor de sociología también desestima la posibilidad de que Rusia y China, aliados de Irán, tomen acción militar contra EE UU. Sin embargo, considera que de brindar apoyo a las fuerzas iraníes, lo harán con apoyo político, de armamento, y con la compra de petróleo. 

Luego del asesinato al líder iraní, Rusia advirtió las impredecibles consecuencias del asesinato en Irak, que «agravará las tensiones en la región», según el ministerio ruso de Asuntos Exteriores. A través de un comunicado, la entidad señaló que «Soleimani se dedicó fielmente a defender los intereses de Irán. Presentamos nuestras condolencias al pueblo iraní». El texto es muy similar al que posteriormente emitió Jorge Arreaza, canciller del régimen de Maduro.

«El Gobierno Bolivariano de Venezuela lamenta las muertes causadas y transmite sus sentimientos de condolencias a los pueblos y gobiernos de la República Islámica de Irán y de la República de Irak», dice el comunicado del régimen chavista. 

China, por su parte, llamó  a las partes implicadas, en especial Estados Unidos, a mantener la calma para evitar que el conflicto aumente. «Pedimos a todas las partes guardar la calma para evitar una escalada de tensión», comentó el portavoz de la diplomacia en China, Geng Shuang.

Ataque a Maduro y triunfo de Trump

Luego del asesinato del número dos del gobierno iraní, no fueron pocas las voces que equipararon la estrategia norteamericana en el Medio Oriente con una eventual acción militar en Venezuela, para sacar del poder al régimen de Maduro. No obstante, aclara Fleischman, en Irán hubo una serie de sucesos que hasta el momento no suceden en Venezuela, como el asesinato a un contratista estadounidense. 

El catedrático, sin embargo, no descarta que si la Administración Trump ve que el régimen de Maduro es un peligro real para su seguridad, opten por la fuerza militar. Fleischman pone otro “pero”: “Trump no tiene mayoría en la Cámara Baja, pero sí en el Senado. No me da la impresión de que la Cámara Baja le dé autorización, incluso en el senado también generaría una discusión y seguramente habrá republicanos que se opondrían. Tenemos el precedente de Irak, que el Congreso dio autorización a Bush a usar la fuerza, y después hubo muchísimos arrepentidos. Puede darse, pero el proceso sería muy difícil”. 

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«Actué contra Soleimani para detener una guerra, no para iniciarla», dijo Trump | Foto: Evan Vucci/ AP Photo

Con respecto a la decisión de Trump de atacar al líder iraní, ambos expertos coinciden que puede ser visto como una victoria política para el presidente estadounidense, aunque Fleischman considera improbable que se trate exclusivamente de una estrategia de campaña electoral, de cara a las elecciones presidenciales de 2020, puesto que el “establishment militar” habría persuadido a Trump en caso de considerar que el ataque no era apropiado.

“Yo creo que por ahora es una victoria política del presidente Trump. Si vemos en los esfuerzos de contraterrorismo de EE UU, obviamente está Osama Bin Laden y otros asesinatos. Pero Irán es el más grande patrocinador de terrorismo, atar al líder de ese paraguas es muy importante; es una victoria muy grande, hasta más que la de Bin Laden. Es una muestra muy grande de que EE UU no va a jugar”, concluyó, por su parte, Humire. 

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