• La ex eurodiputada conversó con El Diario para analizar el posible impacto que tendrá en las relaciones de España con Venezuela la conformación de un gobierno que integra Unidas Podemos, el partido de origen chavista liderado por Pablo Iglesias, quien ocupará el cargo de vicepresidente del gobierno español

Beatriz Becerra, ex diputada del Parlamento Europeo ha sido, dicho por ella misma, una de las personas en España que más seguimiento ha hecho a la crisis política, social y económica venezolana. Por eso, ante la conformación de un gobierno de coalición entres el Partido Socialista Obrero Español (Psoe) y Unidas Podemos —el partido liderado por Pablo Iglesias— en el país europeo, El Diario conversó con la ex eurodiputada para saber su opinión sobre la posición que tendría el nuevo Ejecutivo español con respecto al régimen de Nicolás Maduro y el apoyo al gobierno interino de Juan Guaidó.

“Todo va a depender de las circunstancias concretas, y en buena medida de cuánto interés hay desde el punto de vista de imagen internacional y también calificarse de alguna forma en su liderazgo”, dijo en referencia a la eventual decisión de Pedro Sánchez sobre este tema.

¿Cuántos votos recibió Sánchez? 167 votos favorables, 165 en contra (Partido Popular, Vox, Ciudadanos, partidos minoritarios del independentismo radical y otros grupos), y 18 abstenciones

Sánchez fue investido como presidente del gobierno el pasado 7 de enero, con el voto favorable de Unidas Podemos y la abstención de partidos independentistas catalanes y radicales vascos. De esta forma, el líder socialista prometió ante el rey Felipe VI tras ganar la segunda votación en el Congreso con la mayoría más ínfima desde la instauración de la democracia. Ahora deberá formar gobierno la próxima semana, en el cual Iglesias asumirá la vicepresidencia, tras un acuerdo de coalición entre los partidos de izquierda que también prevé al menos cuatro ministerios a Unidas Podemos, la formación que Becerra define como  “bolivariano”.

Foto: AFP

A pesar de que la ex eurodiputada considera que la postura del nuevo Ejecutivo dependerá en principio a Sánchez y las concesiones que haga a Unidas Podemos, en una entrevista ofrecida en agosto de 2019 a El Diario por Héctor Gómez, diputado y secretario del Área de Relaciones Internacionales del Psoe, aseguró que  “evidentemente no es negociable” para su partido el reconocimiento de Guaidó como presidente interino de Venezuela y que es una de las líneas rojas de la formación socialista. 

— Considerando la debilidad de la mayoría de la coalición, y que está atada a grupos independentistas, ¿Qué tan duradero cree usted que sea este gobierno?

— Lo primero que hay que decir es que por muy moralmente reprobable que nos parezca el origen y cómo ha sido el procedimiento y cómo se ha conformado este gobierno, se trata de un Ejecutivo que es legítimo. Es decir, es un gobierno que está elegido constitucionalmente de forma legítima, y lo seguirá siendo hasta que un Parlamento democrático elija a otro. ¿Qué es lo que ocurre? pues que la durabilidad del mismo va a depender mucho de asumir las políticas y las medidas que pretende, y eso teniendo en cuenta que es un gobierno que está en minoría y que los apoyos que necesita para esa reforma es muy probable que no la tenga, pues le dan una previsión de patas muy cortas. 

— Entonces, ¿Qué representa este gobierno para la democracia española? 

— En la conformación de este gobierno se han abolido todos los principios fundamentales de lo que es este Estado democrático que es España. El gobierno como tal, por mucho que para la investidura del presidente haya contado con el apoyo — a base de la abstención — independentista, nacionalista; realmente la única novedad verdadera es Unidas Podemos. El gobierno de Sánchez que ha estado desde la moción de censura está en solitario. La verdadera novedad es esa: la presencia de un partido bolivariano. Lo que sí es cierto es que lo que demuestra es que esta situación en la que estamos es que no hemos llegado al contexto que necesitábamos para superar la parálisis que tenemos desde hace cuatro años. 

— ¿Es un gobierno de corte populista? 

— No. El gobierno es una coalición en el que sí está un partido populista. El partido socialista sí es verdad que ha adoptado muchas maneras de otros partidos que tienen ese corte populista, pero el único partido de carácter extremista populista es Podemos. 

— Me quiero referir a Podemos. Históricamente ha sido un partido ligado al chavismo, y actualmente mantiene a mucha gente dentro sus filas que apoya al régimen de Maduro. ¿Por qué cree que siga sucediendo esto dentro del partido? 

— Es su origen. Es lo que le ha permitido constituirse como partido y alcanzar cuotas de representación y de poder en un país como España. Pero sí es cierto que la izquierda española, la izquierda constitucionalista, está presa de un pacto con un partido bolivariano, a parte de partidos de carácter nacionalistas, separatistas. Pero a su vez la derecha está atada y atemorizada por un partido populista, de corte radical de derechas, que es Vox. Entonces esas dos alas constitucionalistas están secuestradas, respectivamente, entonces los avances son muy poco probables. En un marco general que va más allá de España, que va en el contexto europeo, por cuestiones relacionadas en principio con la crisis económica, pero después también con un clima generalizado de polarización, es lo que ha permitido que partidos con ese perfil tenga el nivel de presencia y visibilidad que tiene Podemos.

— ¿Cómo puede afectar entonces la presencia de Podemos en el gobierno con respecto al posicionamiento de España en contra del régimen de Nicolás Maduro?

— Está por verse. Yo creo que es muy importante ahora mismo a la hora de conformar este gobierno, la decisión sobre quién va a ejercer la cartera de exteriores, porque Podemos desde hace bastante tiempo, se ha puesto de perfil respecto del Venezuela y del régimen. Yo no creo que Podemos haga de manera expresa ningún tipo de movimiento que le vuelva a acercar a esa posición. Todo lo contrario. Ahora mismo la gran balsa de Podemos es una especie de alineamiento con la moderación, por lo tanto, la postura de España no creo que cambie demasiado. Pero como digo, todo va a depender de cómo Pedro Sánchez también, en una situación determinada, le interese o no liderar una postura con respecto a la nueva situación que estamos, en concreto en el que se ha renovado la presidencia de la Asamblea Nacional de Venezuela, y se ha prorrogado la presidencia encargada por Juan Guaidó. Personalmente no creo que haya un cambio radical de lo que hemos estado viendo en este último año y medio de gobierno socialista. 

— Es decir, ¿A pesar de que Podemos forme parte del gobierno, usted cree posible que España siga reconociendo a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela?

De hecho, hay una oportunidad que yo me imagino que se estaba demorando porque estábamos en la investidura, ya ha sido el nombramiento del rey, que es lo que formalmente lo inviste como presidente, para que España haga algún tipo de manifestación al respecto; pero en realidad en la Unión Europea no ha habido ningún posicionamiento— que ya este viernes indicó que la elección de Luis Parra no puede ser considerada legítima ni democrática.

A mí no me extrañaría que una vez que Pedro Sánchez tenga constituido el gobierno, y que también haya la capacidad a nivel europeo una vez que se ha retomado la actividad parlamentaria en esta semana, haya un acuerdo sobre qué posición tomar. Desde luego no tendría ningún sentido no reconocer algo que no cambia en su legitimidad. Lo que sí hace falta es ver el pronunciamiento sobre el enésimo intento de golpe parlamentario que ha intentado Maduro. Ahí si que hace falta una posición clara porque es un suceso nuevo, pero acerca de la legitimidad de Juan Guaidó sigue siendo la misma.

— ¿Qué le recomendaría a Pedro Sánchez sobre un posicionamiento con respecto a Venezuela?

— Que ejerza la representación que le corresponde a España en esta situación. Es decir, desde el punto de vista de defensa de los elementos básicos de la democracia y del Estado de derecho, por los vínculos que nos unen, y por el número de venezolanos que hay en España. Es algo que va más allá de la posición ideológica; una cuestión de responsabilidad y justicia. Le recomendaría que en esta situación de indefinición, de bloqueo y de dependencia de las idas y venidas de Estados Unidos, lo aprovechara para retomar aquellos puntos que son esenciales y que no han cambiado. Es decir, la exigencia de liberación de todos los presos políticos, el fortalecimiento de todas las acciones que se están llevando a cabo desde la Corte Penal Internacional y por supuesto el exigir de manera inmediata que se lleven a cabo todas las medidas que se han acordado no solo desde el punto de vista de la ayuda humanitaria,  sino también a las medidas excepcionales que los países europeos deben tomar para con los venezolanos y también con los europeos que están en Venezuela todavía. 

— ¿Y qué le recomendaría a Pablo Iglesias?

— Yo no tengo nada que recomendarle a Pablo Iglesias, sinceramente. No hay nada que recomendarle a una persona que ha hecho de su vida una continuación de un régimen totalitario y que ha hecho extensivo ese apoyo y desvirtúa permanentemente palabras tan sagradas como lo son libertad y democracia, apoyando regímenes como los que ha habido también hasta ahora en Bolivia o en Cuba. No hay nada que decirle. Yo lo que tengo ahora mismo que aceptar si así se confirma cuando se haga pública la conformación del nuevo gobierno, es que como vicepresidente del gobierno de España ejerza con absoluto respeto a la Constitución y a todos los tratados internacionales que España suscribe. 

A Maduro le salió el tiro por la culata

Sobre el nombramiento ilegal, según expertos, de Luis Parra como presidente de la Asamblea Nacional, Becerra es contundente: para ella, fue otro “golpe fallido” de Nicolás Maduro que se venía fraguando los días previos al 5 de enero y así poder crear un cuerpo “ilegítimo” paralelo al Parlamento liderado por Juan Guaidó. Asimismo, acredita la toma de Parra a la vuelta del chavismo a la AN, luego de que se acordara por el mecanismo del diálogo en Noruega. 

“La Asamblea tomada desde adentro es para poner en marcha una nueva farsa electoral. Lo que llama la atención al mundo entero, aunque lo que conocemos un poco más, es que haya sido posible que la AN haya permitido volver a diputados chavistas que habían sido expulsados por violaciones expresas a la Constitución. Esa es una medida que claramente era contraproducente, que se veía que iban a volver, pero esto se produjo en un contexto de ese artefacto de diálogo creado de nuevo por la iniciativa Noruega, pero es cierto que ha sido un daño probablemente innecesario”, expresó Becerra.

Para la ex eurodiputada, la intención de Maduro con el nombramiento de Parra era “manifestar al mundo esa voluntad que tiene de mostrar que la oposición está fragmentada, pero en realidad le ha salido el tiro por la culata, porque eso ha servido para demostrar que la oposición está alineada y fuerte en torno a Juan Guaidó”. Rescata, además. la valentía de los diputados para retomar la legalidad de la AN y la sede física del Parlamento.

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