• En El Diario relatamos testimonios de personas pertenecientes a la comunidad homosexual, bisexual y transgénero, a quienes se les prohibió ser candidato para donar sangre. La mayoría decide mentir en el formulario médico para ayudar a sus familiares que necesitan la transfusión de emergencia

La falta de políticas consistentes en materia de salud por parte del Estado ha incidido negativamente en las vida de la comunidad LGBTI en Venezuela. Una normativa obsoleta impide a personas homosexuales donar sangre en centros médicos del país por ser considerados “una población de riesgo”. 

En los últimos años, los controles del VIH han evolucionado y desde hace tiempo con los análisis de sangre se puede detectar la presencia del virus. Por ende, países como Argentina, Chile y México no tienen restricción en cuanto a la donación por parte de la comunidad LGBTI, a diferencia de Venezuela.

¿Qué significa LGTBI?

Abre arrow_downward

LGBTI es la sigla compuesta por las iniciales de las palabras Lesbianas, Gays,​ Bisexuales, Transexuales e Intersexuales.

Además, a estas siglas se le suele agregar una Q, que representa a la comunidad queer, y un signo + al final, que simboliza a las minorías dentro del colectivo: LGBTIQ+, para evitar alargar la sucesión de siglas.

Estas siglas tuvo su origen en la década de los 90 y vino a reemplazar al término “comunidad Gay”, la cual no representaba adecuadamente la diversidad sexual.

Cierra arrow_upward

Un ciudadano venezolano que decida realizar una donación de sangre debe dirigirse hasta un centro médico donde el personal procede a entregarle un formulario. En el lugar, el individuo dará información para verificar si es apto para ser donante. En el documento deben introducir datos sobre su orientación sexual y responder a la pregunta: ¿Ha tenido usted relaciones sexuales con otra persona del mismo sexo, aunque sea una sola vez? 

El personal médico debería basarse solo en un análisis de sangre para descartar que exista alguna enfermedad, de modo que las minorías sexuales puedan donar en términos de igualdad.

Esta concepción estuvo basada en el presunto riesgo exponencial que existió en la población masculina homosexual en la década de 1980, a partir de un grupo de nueve hombres que mantuvo relaciones sexuales con otras personas de su mismo sexo infectadas por el virus. En consecuencia, se estableció un patrón de contagio típico de las enfermedades infecciosas.

Resultado de imagen de donación de sangre"
Foto: AFP

Para ese entonces, el VIH era una enfermedad desconocida y los hospitales no contaban con insumos para hacer análisis de sangre que permitieran determinar si una persona estaba infectada del virus.

Donaciones de sangre. Actualmente, más de 112 millones de donaciones de sangre se realizan cada año en el mundo, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

No obstante, el considerado “grupo de riesgo” que aglomera a las personas homosexuales, bisexuales y transgéneros no son candidatos aptos para ser donantes en Venezuela. 

La Ley de Transfusión y Bancos de Sangre de Venezuela de 1977, actualmente vigente, refleja que las personas que tengan relaciones con individuos del mismo sexo no pueden ser candidatos a donar sangre, a pesar de que en muchos países estas normativas han sido revocadas. 

“Si soy gay, mi sangre no sirve”

De acuerdo con Yendry Velázquez, activista LGBTI, esta parte de la legislación fortalece los estigmas y refuerza un patrón de discriminación contra personas homosexuales.

Alejandro Gomez* es una prueba de ello. Relató para El Diario que fue a donar sangre en la Policlínica Metropolitana, en Caracas, el pasado 23 de enero. La sangre iba a ser exclusivamente para el abuelo de un amigo que estaba en emergencia. Comenta que llenó el formulario con sus datos personales y lo entregó en el banco de sangre. 

Posteriormente, la médico encargada del sitio indicó que no podía ser donante por mantener relaciones con una persona de su mismo sexo, y que esto equivalía a que pertenecía al grupo de personas consideradas “de alto riesgo”. Lo mismo sucedió con su amigo. “Si la otra persona es gay, es mejor que no pase”, indicó Gómez sobre la persona que lo atendió dentro de la clínica. 

Luego de mi respuesta sincera a la pregunta 29, sobre mi orientación sexual, donde coloqué que había mantenido relaciones con un hombre, la persona que realiza el cuestionario cambió la cara e intentó justificar la razón para rechazar mi donación”, agregó.

La normativa aplicada en muchos bancos de sangre también excluye a mujeres lesbianas, pues el formulario que se aplica rechaza a cualquier persona que haya mantenido relaciones sexuales con alguien de su mismo sexo. 

Ana Rodríguez* explicó para El Diario que en su caso intentó ayudar a la mamá de una amiga tras una cirugía. La respuesta por parte de la clínica fue rechazar su donación de sangre. Junto a ella se encontraba un grupo de siete amigas que fueron amenazadas de “incluir sus cédulas en una base de datos de personas ‘contaminadas’ para evitar que pudieran donar en cualquier otro ente”.

El prejuicio de los recintos médicos en cuanto a la donación de sangre también ha llevado a las personas homosexuales a mentir durante el proceso para llenar sus datos personales en los formularios de los bancos de sangre en el país.

Resultado de imagen de donación de sangre"
Foto: AFP

Tres personas de la comunidad LGBTI consultadas por El Diario afirmaron que prefieren mentir al momento de ser donadores para evitar cualquier inconveniente, aun cuando no son portadores de enfermedades. Muchos de ellos afirman que lo han tenido que hacer para salvar la vida de un ser querido. 

“Cuando tenía como 21 años fui a donar sangre para el papá de una amiga. Era mi primera vez donando y me hicieron llenar la planilla. Me sentí avergonzado no porque me habían rechazado, que yo sabía que era absurdo, sino porque el señor al que le iba a donar estaba esperando por mí. Desde ese día, si me lo preguntan, simplemente miento”, dijo Raúl González*

Normativa obsoleta 

José Manuel Simons, abogado y activista LGBTI, solicitó al Ministerio de la Salud y a la Sociedad Venezolana de Hematología tomar medidas y emitir un pronunciamiento sobre la prohibición de la donación de sangre a personas homosexuales en 2016. Nunca obtuvo respuesta. 

El documento precisa que el derecho a la no discriminación está establecido en el artículo 21 de la Constitución nacional. Además, el texto recuerda que la sentencia 190 del año 2008 del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ratificó que “el Estado venezolano no vulnera los derechos de las parejas del mismo sexo a resguardarse bajo una figura jurídica como el matrimonio, por lo que no se prohíbe ni se condena este tipo de uniones”.

A pesar de que estamos conscientes de que los reactivos están escaseando por la crisis del país, la negativa de donar sangre a personas que hayan mantenido relaciones con hombres bisexuales es prejuiciosa. Yo creo que esto se traduce a una medida de discriminación que está sustentada en la generalización”, sostuvo Simons.

Para la diputada de la Asamblea Nacional, Tamara Adrián, el hecho constituye una discriminación contra las personas que forman parte de la comunidad LGBTI y contrasta con el artículo 21 de la Constitución venezolana en el que supone que “todas las personas son iguales ante la ley”; por ende, no se debería aceptar ningún tipo de discriminación “que tenga por objeto menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad, de los derechos y libertades de toda persona”.

Resultado de imagen de donación de sangre"
Foto: AFP

“Venezuela tiene una norma discriminatoria de rango sublegal que puede ser revocada por el Ministerio de Sanidad en cualquier momento si lo quisiera. Este tipo de normas han sido revocadas en Uruguay, Chile, Bolivia, Argentina, y Brasil por presiones llevadas a cabo por movimientos LGBTI”, explicó la parlamentaria.

Para Adrián, una presión por parte de este movimiento en Venezuela pudiera ser efectiva en el objetivo de revocar esta ley. Sin embargo, se lamenta, y añade que en el país no existe un Estado de derecho ni autoridades competentes que pudieran generar una “reacción de revisión para revocar esta normativa”.

“Desde 2010 hasta 2019 prácticamente todos los países importantes de la región han incorporado normativas de igualdad de DD HH como protección integral contra la discriminación, incluyendo bullying escolar, en los trabajos y familias. Hoy en día no existe ningún avance por los derechos de las personas LGBTI en Venezuela”, aclaró.

Resultado de imagen de donación de sangre"
Foto cortesía

Las asociaciones defensoras de los derechos de este colectivo consideran que esto es discriminatorio, pero quienes apoyan esta medida defienden que se impone por seguridad para evitar los contagios por transfusiones de sangre y no por prejuicios.

En la actualidad, prácticamente cada unidad de donación en los países desarrollados analiza la sangre para detectar el VIH, así como otros patógenos, antes de ser utilizado, por lo que la exclusión ya no tendría sentido. 

Efectivamente, el simple hecho de menospreciar a cierta parte de la población, solo porque su orientación sexual teóricamente los vuelve más propensos a sufrir enfermedades, evidencia una discriminación sistemática por parte de las autoridades sanitarias del país. 

Países que permiten donar sangre sin restricciones

Chile, España, Italia, México, Polonia, Portugal, Rusia, Sudáfrica, Tailandia (entre otros).

Países que no permiten donar sangre a homosexuales:

Alemania, Argelia, Argentina, Austria, Bélgica, Brasil, China, Colombia, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, Estados Unidos, Estonia, Filipinas, Francia, Grecia, Hong Kong, Irlanda, Irlanda del Norte, Islandia, Israel, Malta, Noruega, Países Bajos, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Suiza, Tailandia, Turquía, Venezuela.

Países que permiten donar tras un veto temporal:

Australia, Canadá, Finlandia, Inglaterra, Hungría, Japón, Nueva Zelanda, República Checa, Suecia, Uruguay

Noticias relacionadas