• El anuncio del posible regreso de Venezuela a la Comunidad Andina de Naciones fue realizado por el presidente interino, Juan Guaidó mediante su cuenta de Twitter.

“Venezuela vuelve a la Comunidad Andina de Naciones, de donde nunca debió salir”, fueron las palabras con las cuales el presidente interino de la República, Juan Guaidó anunció este 19 de febrero su decisión de reincorporar al país a uno de los mecanismos de integración regional más antiguos del continente americano, se trata de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).

Creada en el año 1969 por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú —con la suscripción del Acuerdo de Cartagena— este organismo es un mecanismo de integración regional que tiene como objetivo promover y acelerar el desarrollo económico de los países miembros, además de propiciar la generación de empleo.

Desde su concepción la CAN también ha tenido entre sus objetivos facilitar la creación de un mercado común latinoamericano, disminuir la vulnerabilidad económica de sus miembros, al tiempo que se reducen las diferencias de desarrollo entre sus integrantes y se procura mejorar el nivel de vida de todos sus habitantes.

Venezuela no es ajena al Pacto Andino, como también se le conoce, pues tan solo a cuatro años de su creación se produjo su adhesión (1973) con la firma del Acuerdo de Cartagena por parte del entonces presidente Rafael Caldera.

Luis Angarita, internacionalista y profesor universitario, explica en exclusiva para El Diario que la CAN no es solamente un mecanismo para la creación de Tratados de Libre Comercio (TLC) entre los Estados miembros, sino que además representa un organismo con poderes supranacionales que un alcance superior al de un simple tratado comercial.

Un ejemplo de ello es que, como parte del Sistema Andino de Integración (SAI), la CAN cuenta con su propio tribunal, parlamento y fondo de financiamiento en la figura de la Corporación Andina de Fomento (CAF).

“La Comunidad Andina de Naciones se distingue de los demás acuerdos de integración por su grado de avance institucional. Su importancia radica en poseer todo el andamiaje institucional más avanzado de toda la región latinoamericana”, sostiene Angarita.

Sin impuestos. Los productos elaborados en los países miembros de la CAN pueden cruzar sus respectivas fronteras sin tener que realizar el pago de aranceles.

Si bien Angarita considera que los países que integran la CAN están en disposición de que Venezuela vuelva a formar parte de la organización, previo a que esta reincorporación se concrete debe producirse una solicitud formal para la adhesión al organismo. Posteriormente, debe realizarse una votación en el seno de la  CAN para conocer la respuesta oficial.

Venezuela no es el único caso de un país que decide abandonar la Comunidad Andina de Naciones tal y como ocurrió en 2006 cuando el fallecido presidente Hugo Chávez alegando que la CAN era una “entidad muerta” — luego de que Perú y Colombia firmasen por separado un TLC con Estados Unidos— decidió abandonar el mecanismo de integración.

El único otro país que ha abandonado la CAN desde su creación fue Chile, en 1976 durante la dictadura militar de Augusto Pinochet. En ese momento la decisión fue justificada por supuestas incompatibilidades económicas.

Ventajas migratorias

La reincorporación de Venezuela a la CAN plantea un conjunto de retos para los productores nacionales según Angarita, pues años de desinversión han ocasionado que el aparato industrial se encuentre prácticamente paralizado.

Ante esta situación, el internacionalista afirma que es muy difícil cumplir con ciertos niveles de competitividad respecto a productos fabricados en los países de la CAN.

Entrar a competir con economías que han obtenido fuertes procesos de inversión, como la chilena, la colombiana o la peruana –e inclusive como la ecuatoriana que tiene avances importantes en sectores como la pescadería o la minería– sería sumamente complicado” Luis Angarita

Esta realidad hace necesario, según Angarita, que se realice un análisis desapasionado que permita saber si el país está en condiciones de iniciar una apertura económica con el resto de los países del continente.

“La pregunta a hacernos es qué tan conveniente puede ser para Venezuela, en materia de desarrollo comercial e industrial, esta ampliación de mercados sin estar realmente preparados con una estructura de competencia a nivel regional”, apunta.

Política Migratoria. Desde el año 2003, cualquier ciudadano de los países miembro de la Comunidad Andina de Naciones puede ingresar sin requerir pasaporte en cualquiera de ellos.

Pese a esto no duda en indicar que existe todo un abanico de ventajas potenciales en caso de Venezuela reincorporarse de manera efectiva a la CAN, siendo una de las más importantes la capacidad de libre tránsito de los migrantes venezolanos a través de los países miembros de la organización.

El proceso de integración con el resto de los países podría permitir que el éxodo venezolano que se encuentra en Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia tenga acceso de forma más fácil al mercado de laboral.

El internacionalista prevé que a efectos prácticos el inmediato retorno de Venezuela a la CAN no se podrá materializar pues esta decisión, que parte del gobierno interino de Juan Guaidó, solo es de carácter político y la misma carece de las herramientas que permitan su aplicación.

Foto: AFP

“En términos efectivos, esto no va a suceder porque el control real de las aduanas, del sistema administrativo, de la aplicación de la política comercial sigue estando en manos  de Maduro. Lo que termina haciendo todo este ingreso solo sea un acto de presión política, más que un mero hecho comercial”, finaliza.

Poder dilucidar los alcances de la decisión de Guaidó de reincorporar a Venezuela a la CAN solo será posible una vez que se sigan los canales regulares para la tramitación de la misma. Todo pareciera indicar que la consecución del objetivo trazado por el presidente interino únicamente podrá concretarse al producirse el retorno de la democracia a Venezuela.  

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