• El luchador caraqueño de la MMA ganó su segundo combate tras derrotar al mexicano Gabriel Benítez, por decisión unánime, en un evento que se realizó sin público en el Jacksonville Veterans Memorial Arena de Florida debido a las medidas de prevención por la pandemia del Covid-19

Un octágono sin público alrededor y solo con dos luchadores –como si de una pelea callejera se tratase– pero con la salvedad de contar con equipos médicos, un árbitro y los narradores, así fue como se dio el combate entre el venezolano Omar Morales y el mexicano Gabriel Benítez. En el enfrentamiento el caraqueño resultó victoroso por decisión unánime, lo que le permitió mantener su invicto 10-0 a nivel profesional, pero esta vez en un ambiente poco habitual.

Las Artes Marciales Mixtas fue uno de los primeros deportes en reanudarse en el contexto de la pandemia por Covid-19. El Jacksonville Veterans Memorial Arena fue el lugar en el que la Ultimate Fighting Championship (UFC) decidió realizar una cartelera de encuentros sin público, pero transmitida internacionalmente.

Desde su hogar, aún con hematomas que le dejó el combate, Omar narró en exclusiva para El Diario cómo fue su preparación para la pelea y lo que vivió durante el combate, que –confiesa– ha sido uno de los más difíciles para él.

El atleta venezolano aseguró que sabía que las Artes Marciales Mixtas sería uno de los primeros deportes en regresar luego del confinamiento y, por ende, quiso colocar su nombre en la cartelera de combatientes. En lo que recibió la llamada de su mánager para saber si estaba listo para la pelea, no lo dudó: dijo que estaría en la segunda tabla de combates. Al principio se enfrentaría al luchador Alexander Hernández, pero tras una modificación Gabriel Benítez resultó seleccionado como su oponente.

El luchador caraqueño comentó que antes de la pelea se mantenía entrenando desde su casa y en el estacionamiento de su residencia junto a un compañero para estar listo por si lo llamaban para subirse al octágono en Florida.

“Para mí es un placer haber sido uno de los atletas que formó parte de esto y estoy muy feliz de haber conseguido la victoria esa noche. De verdad que me salió un oponente bastante duro, tuve poco tiempo para plantearme una estrategia de combate contra él. Estaba bien preparado, una pelea dura, pero gracias a Dios todo salió bien y conseguí una victoria”, expresó Morales.

Combatir en tiempos de pandemia

Bajo estrictas medidas sanitarias y sin público, la UFC decidió que el show debía continuar tras ocho semanas de interrupción por el coronavirus de Wuhan, y así permitir que personas de todo el mundo disfrutaran de la transmisión de 12 peleas.

Morales comentó cómo fue la logística en el hotel donde se encontraban los peleadores antes del encuentro, y todas las medidas que se tomaban para prevenir algún contagio de Covid-19. Una vez que llegó a las instalaciones que la UFC tenía para albergar a los atletas, detalló que no le permitía la salida y le hicieron una prueba para detectar si tenía el virus, pero dio negativo.

El mismo procedimiento ocurrió con el resto de personas que se encontraban en el lugar. Durante el pasar de los días todos los atletas debían tomarse la temperatura constantemente y realizar los correspondientes chequeos médicos para asegurar que todo estuviera en orden.

Positivo para Covid-19

El peleador brasileño Ronaldo Jacare Souza dio positivo en las pruebas médicas realizadas antes del evento del 9 de mayo, por lo que su combate ante Uriah Hall fue suspendido. Se trató de la única lucha que no se llevó a cabo debido al contagio.

Para Morales pelear sin público no supuso experimentar presión extra. El atleta expresó que estaba preparado e incluso le sirvió para escuchar mejor las indicaciones que le daban desde su esquina.

“En mi experiencia como luchador en Venezuela a nivel amateur y profesional no tuve tanto público. La cosa cambia a cuando tienes demasiado público y eso te impresiona; sin embargo, el ruido del público a veces te da un poco más de adrenalina, y te anima a darle un poco de show a esas personas que quieren disfrutar del combate. Entré bastante concentrado en esta ocasión. Incluso escuché hasta los comentaristas cuando había un buen intercambio pero realmente no me afectó que no estuviera todo el público presente”, agregó.

El luchador de Caracas expresó que saber que miles de personas lo veían a través de la pantalla tampoco fue motivo de presión, sino al contrario, representaba una alegría poder llevarle algo de entretenimiento a todos los que se encontraban en sus hogares. Agregó que esto lo motivaba a saber que era el único evento deportivo que estaba siendo transmitido. Además, comentó que la UFC tomó como prioridad ser unos de los primeros deportes en retomar sus actividades y eso le traerá beneficios a las Artes Marciales Mixtas.

Una de las peleas más duras

“Eres uno de los rivales más duros que he tenido”, le dijo Morales a Benítez luego de que los jueces dieran como ganador al peleador venezolano. Uno de los momentos que quedará en el recuerdo sobre la pelea fue como quedó la pierna izquierda de Gabriel Benítez tras el combate, pues tuvo una fisura tras impactar varias veces con la defensa del venezolano.

Morales detalló que durante la semana que estudió a su contrincante notó que una de sus mejores armas eran dar patadas en las piernas, por eso pudo defenderse de la mayoría de ellas. Recalcó que Benítez es un guerrero por seguir los tres rounds con esa herida en la pierna y sin pedir que detuvieran el combate.

El venezolano comentó que ha sido una de las peleas más duras no solo por batallar ante el mexicano, sino también por batallar con su cuerpo. El peleador tuvo un problema de hidratación días antes de la pelea que no le permitió llegar de la forma más óptima al octágono.

“Duré 24 horas sin poder ir al baño, sin poder orinar. Lo que sucedió fue que ingerí una bebida a la cual no estoy acostumbrado y eso me ocasionó la retención de líquidos, entonces me sentía pesado y lento. Mis reflejos no estaban al máximo, pero a pesar de eso obtuve lo que quería”, destacó Morales.

Tras la victoria por decisión unánime de (30-27, 29-28, 29-28) Morales explicó que tener récord de 10-0 le permite estar en una buena posición y asegura que se le abrirán puertas dentro de la industria. Está dispuesto a pelear con los mejores de su división, por lo que se está preparando. Luego de unos días de descanso, aseguró que ya está volviendo a los entrenamientos para permitir que el cuerpo sane los golpes y las heridas tras su combate, pero con la mente puesta en su próximo campamento de preparación.

Una de los aspectos que recalcó Morales es que cada pelea siempre será diferente y no todas terminan en knockout, por lo que un peleador debe cuidar su carrera y ser inteligente en cada combate.

No podemos bajarnos a pelear y el fin de semana siguiente pelear de nuevo porque lo que lograrás es que tu carrera como atleta sea muy corta. No es como otro deporte donde lanzas un balón, juegas un partido y ya a los días puedes volver a hacerlo. Así ganes tú también estás recibiendo golpes, y hay que darle recuperación al cuerpo. Esto no es un deporte fácil, pone en riesgo la integridad física, por lo que debes ser inteligente a la hora de un combate”, dijo Morales.

El récord de Omar Morales se mantiene invicto, así como su sueño de convertirse en uno de los mejores peleadores de UFC en su división y levantar la bandera de Venezuela en alto en cada uno de sus combates. No se cansa de representar a su país. Lo hará siempre que haga falta y sobre todo, siempre con orgullo. 

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