El deporte como refugio emocional: cuando el ejercicio se vuelve escape

Entre rutinas, pesas y momentos de desconexión, cada vez más personas encuentran en el ejercicio no solo una forma de cuidar su cuerpo, sino también un espacio para sostener su bienestar emocional
Tahiana González
Tahiana González - Redactora
7 Min de lectura

Conforme a los criterios de

Para muchas personas, hacer ejercicio va más allá de un mecanismo para mantener la estética o un acto obligatorio para mejorar la salud. En medio de jornadas de trabajo o estudio exigentes, sumado a las preocupaciones económicas o tensiones personales, el deporte ha comenzado a verse como un refugio y un espacio íntimo en el que pueden alivianar las tensiones del día a día que suelen afectar la salud mental.

El equipo de El Diario consultó con varias personas para comprender cómo hacer ejercicio ha sido un aporte para su vida, más allá de lo físico. Tal es el caso de Katherine González, quien aseguró que ve el ejercicio como un punto de equilibrio emocional que trasciende a su aspecto.

“El deporte para mí ha sido un verdadero refugio porque es el espacio donde encuentro paz, felicidad y tranquilidad. Alzar pesas y correr no solo me ha ayudado físicamente, sino que también me permite desconectarme de las preocupaciones y conectar conmigo misma, es mi momento personal donde puedo liberar estrés y sentirme bien. Más que una rutina, el deporte se ha convertido en una forma de cuidarme y de encontrar equilibrio en mi día a día”, dijo la venezolana, de 35 años de edad.

Raquel Villegas coincidió en que el deporte le genera una sensación de desconexión. Aseguró que las actividades que realiza le permiten contar con la compañía de personas que les gusta el mismo estilo de vida.

5 aplicaciones que te ayudarán a organizar tu rutina de ejercicios
Foto: Unsplash

“Para mí, el deporte ha sido un refugio porque me ayuda a desconectarme un rato de todo el estrés del día. Me hace sentir más fuerte, con energía y hasta más feliz. Además, compartirlo con otras personas me hace sentir acompañada. Como que hay un espacio donde puedo enfocarme en mí”, comentó.

Cuando hacer ejercicio cambia la perspectiva de las personas

En muchos casos, ejercitarse tiene como único fin la apariencia física, pero, hay quienes aseguran que esto se va cambiando con el tiempo debido a otros resultados que se obtienen como, mejorar el estado emocional e incluso tener hábitos alimenticios más saludables.

Michelle Barrios coincide con ello, afirmó que ve el ejercicio como una manera de “apagar todas las voces” que se mantienen activas durante el día y que pueden llegar a generar estrés.

“Al principio todos vamos con una mentalidad de ‘quiero estar fit’, ‘quiero tener el cuerpo que tiene tal persona’, pero, cuando comienzas a ejercitarte te das cuenta que va más allá. Es como un refugio para apagar todas esas voces que tenemos en la cabeza de preocupaciones (…) se convierte en ese salvavidas que te llena de energía, te motiva, te da dopamina, te sientes bien. Más que por tener un cuerpo perfecto, creo que es sentirme bien conmigo misma y que sea como esa puerta, así sea de una hora, para dejar los problemas atrás”, expresó.

Vigorexia: ¿en qué consiste esta alteración de la imagen corporal y cómo afecta a la salud?
Foto: Pixabay

En tanto, Mary Alcivar consideró que el impacto de ejercitarse, en su caso, ha sido integral, transformando tanto su cuerpo como su rutina y mejorando su hábitos.

“Para mí hacer ejercicio ha sido muy beneficioso a nivel no solamente de salud física, sino también salud mental. Ha mejorado mi cuerpo, mi organismo, mi manera de comer. Me ha dado algo con que entretener mi mente y mi cuerpo después de mi rutina laboral. Me he sentido más joven, con más vitalidad. Siento que puedo ser capaz de hacer cualquier actividad gracias a las pesas y al ejercicio. Y todo eso me ha hecho ser más disciplinada y más constante”.

Lo que dicen los expertos

La experiencia de quienes encuentran refugio en el deporte no es casual. Diversos especialistas y organismos internacionales han documentado ampliamente los efectos positivos de la actividad física en la salud mental.

Según la Clínica Mayo, el ejercicio ayuda a reducir el estrés, mejora el estado de ánimo y estimula la producción de endorfinas, conocidas como las “hormonas de la felicidad”.

En la misma línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que la actividad física regular puede disminuir síntomas de depresión y ansiedad, además de contribuir a una mejor calidad de vida.

Estudio reveló que realizar actividad física ayuda a prevenir el cáncer de próstata
Foto: Freepik

Por otro lado, una publicación de la revista Harvard Health destaca que entrenar se puede considerar un “tratamiento totalmente natural” para combatir la depresión. Según el doctor Michael Craig Miller, profesor adjunto de psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard, en algunos casos hacer deporte funciona como los antidepresivos, pero, aclaró, el ejercicio por sí solo no es suficiente para quienes tienen depresión grave.

Recomendaciones para iniciar actividad física

De acuerdo con la Clínica Mayo, entre las recomendaciones está realizar una rutina equilibrada que integre entre 150 minutos o 75 minutos semanales de actividad aeróbica moderada o intensa.

También menciona la importancia de que se realicen ejercicios para fortalecer los músculos de todo el cuerpo. Esta actividad se debería realizar como mínimo dos veces a la semana y esto ayuda tanto en la pérdida de grasa, como aumentar la fuerza y mejorar la densidad ósea.

La clínica recomienda:

-Realizar calentamiento previo a los ejercicios, principalmente de fuerza

-No exigirse demasiado para evitar lesiones por sobrecarga

-Descansar y evitar ejercitar dos días seguidos los mismo músculos

-No contener la respiración durante los ejercicios

-Realizar entre 12 a 15 repeticiones en cada ejercicio.

Los especialistas también recomiendan a las personas realizar una actividad física que les genere interés, como caminar, hacer pilates, ir al gimnasio o correr. Esto, con el objetivo de que sea más constante en el tiempo y no se convierta en una obligación difícil de sostener, sino en un hábito incorporado a la rutina diaria. Ya que, puede aumentar la adherencia y es más probable mantener la práctica a largo plazo, lo que potencia sus beneficios tanto físicos como mentales.

Tahiana González
Tahiana González - Redactora
7 Min de lectura