• Expertos consultados por El Diario señalan que el anuncio realizado por Nicolás Maduro promueve la creación de mafias y de un mercado negro para la adquisición de combustible

La escasez de combustible en Venezuela debido a la caída de la producción de gasolina ha ocasionado que el régimen de Nicolás Maduro se vea en la necesidad de importarlo para poder abastecer el mercado nacional.

Ante esta situación, y el costo que ello implica para las insolventes arcas de la nación, la solución asumida por el régimen fue la creación de un sistema de precios que incluye el cobro de la gasolina en dólares.

Dicha decisión, según expertos como el economista Luis Oliveros, plantea una serie de interrogantes que no fueron resueltas durante el anuncio realizado por Maduro este 30 de mayo. Una de esas preguntas es si a partir del lunes 1° de junio —fecha en que comienza a regir el nuevo esquema de precios— la oferta de combustible será suficiente y todos los venezolanos podrán llenar el tanque de sus vehículos.

El experto señala que aún se desconoce cómo se realizará el pago de la gasolina, tomando en cuenta la escasez de efectivo que atraviesa el país.

“Vienen 90 días muy interesantes en los que vamos a ir viendo cómo se van ajustando las estaciones al cobro del nuevo precio”, comenta Oliveros en exclusiva para El Diario.

Otra interrogante que se desprende de los anuncios realizados por Maduro es si la cuota mensual de combustible subsidiado —120 litros para carros y 60 litros para motocicletas— podrá aucumularse en caso de no utilizarla completa.

Oliveros afirma que la primera semana de junio será clave para observar cómo se desarrollan ciertos aspectos que no fueron explicados en su totalidad.

Por su parte el también experto en economía, Rafael Álvarez Loscher, considera como algo lógico que el anuncio del aumento del precio de la gasolina haya sido realizado durante el contexto de pandemia, pues de esta manera Maduro logró “capitalizar el momento”.

Señala que el nuevo esquema de precios posee ciertas similitudes con el que existía en la desaparecida Cadivi, pues en ambos casos se crean las condiciones idóneas para la aparición de “mafias y mercados paralelos”.

El subsidio de 5.000 bolívares por litro en un esquema de 120 litros mensuales va a terminar pareciéndose a Cadivi. Quizá dure unos días para que los ciudadanos se puedan surtir y exista una cierta normalidad en cuanto a la movilidad, pero vamos rumbo a un sistema completamente privatizado de venta y distribución de combustible”, sostiene Loscher.

Esta visión es compartida ampliamente por otros conocedores del tema económico como Asdrúbal Oliveros, quien asegura que este anuncio supone una reedición de las “peores consecuencias” que trajo consigo la creación de Cadivi, como lo son la corrupción y un esquema perverso de incentivos.

Loscher considera altamente factible que la implementación de las 200 estaciones de servicio en las que se va a vender gasolina en dólares se trate de una prueba piloto. Cree que dicho número se irá incrementando paulatinamente y al cabo de un tiempo ese (0,5 dólares por litro) será el único precio al que podrá adquirirse la gasolina.

Explica que el principal motivo para que ello ocurra es que se buscará maximizar las ganancias, cosa que no puede ocurrir al vender el litro de gasolina a un precio subsidiado de 5.000 bolívares.

Comenta que la decisión de fijar en 0,5 dólares el precio del litro de combustible denominado como “premium”, puede tener un efecto positivo con respecto al tema del contrabando de gasolina en los estados fronterizos, pues al cerrarse la brecha en el precio al cual se vende en ambos países se desincentiva el hecho de comprar gasolina “barata” en Venezuela y venderla a un precio mayor en Colombia.

Sin embargo, aclara que no todo son aspectos positivos, pues el alza de los precios incidirá de forma directa en las estructuras de costo de las empresas.

Esto tendrá un impacto muy fuerte en las estructuras de costos de las empresas, y por ende en todos porque los precios presionarán al alza”, afirma.

Agrega que podría ser viable, al menos en el corto plazo, mantener un subsidio en la venta de combustible destinado al transporte público. 

El as bajo la manga

La decisión de dolarizar el precio del combustible es, a juicio del abogado José Antonio Oropeza, una estrategia del régimen de Maduro para acceder a dólares a los cuales de otra forma no podría tener acceso. Considera que medida también hace posible que el régimen gane tiempo para que sus socios iraníes intenten reactivar las refinerías del país que, en este momento, permanecen inoperativas, al tiempo que logra pagar el envío de casi 1.7 millones de barriles de gasolina comprados a Irán.

Aquí quien gana es Maduro. De esta forma él logra obtener liquidez y demuestra lo atractivo que sería venderle gasolina a Venezuela” señala.

Previo al anuncio de Maduro, en entrevista para El Diario el experto en materia petrolera Rafael Quiroz había planteado la posibilidad de que se fijase el precio del litro de combustible en 0,5 dólares por litro. Explicaba en su momento que ese monto permitiría no solo cubrir los costes inherentes al transporte y distribución, sino que además se generaría un margen de ganancia.

“Ningún empresario privado va a traer gasolina para regalarla o venderla a precios que le generen pérdida, eso sería una locura”, comentó Quiroz.

El impacto real de la decisión anunciada este sábado solo podrá ser medido una vez los ciudadanos se encuentren en las estaciones de servicio y logren o no surtir sus vehículos. No obstante algo luce completamente claro, llenar un tanque de 40 litros —capacidad promedio de gran cantidad de carros— y pagar 20 dólares equivalentes a 3.962.211 bolívares, según la tasa de cambio oficial del Banco Central de Venezuela, es algo que está al alcance de un número reducido de venezolanos.

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