• En medio de la adversidad venezolana y del confinamiento, Juan Simón Crespo comenzó a hacer entregas de comida a domicilio en su bicicleta 

“Como saben la cuarentena me dejó sin trabajo. Intenté hacer algunas cosas por Internet, pero los apagones no me dejaron y toqué fondo. Así que ‘¿saben qué? yo puedo hacer esto’ y nació Chigüi: Bike delivery”, escribió Juan Simón Crespo en su cuenta de Twitter. Sus palabras se viralizaron en la red social. 

Crespo vive en Barquisimeto, estado Lara, y en medio de la pandemia por Covid-19 y de las limitaciones que afectan a quienes viven en Venezuela tomó su bicicleta, un casco blanco, un tapabocas amarillo, para prevenir el contagio del virus, y ha salido a hacer entregas durante el distanciamiento social. 

Foto: Cortesía

Antes de la pandemia por el coronavirus de Wuhan, Crespo trabajaba dando clases particulares de inglés, un idioma que comenzó a aprender desde el colegio y que fue perfeccionando con cursos, y por su propia cuenta, hasta que se convirtió en profesor. 

Pero su trabajo quedó pausado por el confinamiento. Después de la llegada del Covid-19 a Venezuela, Crespo estuvo trabajando online en algunos proyectos, pero las constantes fallas en el servicio eléctrico nacional afectaron su fuente de ingresos y decidió reinventarse en medio de la adversidad.

Las telecomunicaciones en Venezuela presentaban fallas antes de la pandemia y estas se han incrementado durante el confinamiento debido a la cantidad de personas conectadas a las redes desde el hogar. 

“Vi que había gente que lo estaba haciendo (delivery) y busqué trabajo con ciertas empresas que lo estaban haciendo, pero no me llamaron y dije ‘¿saben qué? yo puedo hacerlo’, y le di”, dijo en exclusiva para El Diario. 

Crespo también se valió de sus conocimientos como community manager, copywriter y creador de contenidos para aplicarlos en su emprendimiento y surgió Chiguidelivery. 

En Venezuela el uso del las entregas a domicilio ha aumentado considerablemente durante la cuarentena por Covid-19. Los comercios y restaurantes se han valido de esta modalidad para continuar ofreciendo sus servicios a los clientes 

Restaurantes, farmacias, carnicerías, tiendas de víveres y librerías continúan ofreciendo sus servicios mediante el delivery.

Lo que me impulsó a reinventarme fue que toqué fondo. Ya no tenía nada, pues me quede sin plata y sin comida y fue como que ‘hasta aquí llegué’, pero creé mi cuenta y ahí estoy”, detalló.

Crespo asegura que este nuevo proyecto le ha dado ánimos a pesar de que todos los comienzos pueden ser difíciles. Su primer delivery lo hizo para unos amigos y siempre estuvo pensando en entregar el pedido a tiempo. Se sintió muy bien al hacerlo, cuenta sonriendo. 

“Estaba enfocado en entregar lo que tenía y en hacerlo al tiempo. También me preocupaba que la bicicleta no se dañara y hay que estar pendiente”, comenta. 

Desde hace mucho tiempo pasea en bicicleta bajo el sol barquisimetano, pero ahora esta situación no es solo una diversión sino parte de su sustento en un país donde conseguir gasolina se ha vuelto una circunstancia complicada.  

Luego de  la publicación del tuit donde anuncia su servicio en la red social comenzó a recibir cientos de mensajes de apoyo a su proyecto.

Jamas me imagine que iba a ser tan masivo”, expresa.

Mientras que termina la pandemia, Crespo continúa recorriendo el este y el centro de Barquisimeto en su bicicleta para mantenerse activo en medio de las dificultades que se han presentado por el confinamiento y la situación venezolana. 

Este artículo de El Diario fue editado por: Irelis Durand |Génesis Herrera.

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