• Los analistas políticos Félix Seijas y Daniel Varnagy consideran que los nuevos miembros del Poder Electoral no dejarán de ser un brazo ejecutor de los designios de Miraflores. Piden a los factores adversos  a estos nombramientos planificar acciones concretas y reconectarse con la población. Foto: Reuters

La designación de nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) por parte del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), afín al régimen, parece dejar en evidencia los planes de la administración de Nicolás Maduro: celebrar comicios legislativos al costo político que sea y ganar legitimidad ante la comunidad internacional.

Uno de los aspectos más significativos es la incorporación de piezas abiertamente militantes de la izquierda: la abogada y exmagistrada Gladys Gutiérrez, muy cercana al fallecido expresidente Hugo Chávez, y especialmente Indira Alfonzo, extogada de la alta corte.

Ni siquiera la expansión del coronavirus pareciera poner en alto al oficialismo que avanza, sin pausa alguna, en el fortalecimiento de un sistema cada vez más totalitario.

El estadístico y analista político Félix Seijas precisó en entrevista para El Diario que no solo los factores adversos a Maduro enfrentan retos, los partidos que lo apoyan también los tienen, siendo la preservación del poder el más importante. 

No es de extrañar que pretendan hacer una elección para ganar algo de legitimidad ante la comunidad internacional y a la vez mostrar que atienden las demandas de la oposición venezolana al incluir a una persona que viene de un partido miembro del G4”.

Uno de los aspectos más relevantes de la decisión del Poder Judicial es que saca del juego a la controversial Tibisay Lucena, ratificada en 2015 al igual que Sandra Oblitas, Socorro Hernández y Luis Emilio Rondón. 

¿Quienes integran el G4? Los partidos políticos Voluntad Popular, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática.

Ante esto, Seijas  precisa que se trataría “de un mensaje para los organismos internacionales y hacerse de ese necesitado reconocimiento. El chavismo cree que pudiera ganar más sacándola que teniéndola en el CNE en este momento”.

¿Quién preside el CNE?

Indira Maira Alfonzo Izaguirre

Magistrada, primera vicepresidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y presidenta de la Sala Electoral, nació en el estado Vargas.
Realizó fu formación académica en la Universidad Santa María (USM), donde estudió Derecho y realizó su especialización en Derecho Penal.

Ha ocupado distintos cargos de la administración pública. Fue asistente jurídico en el Congreso de la República en 1999, directora general del despacho de la presidencia de la Asamblea Nacional entre los años 2003 y 2005. Además, se desempeñó como directora ejecutiva de la rectoría del CNE entre 2005 y 2006 y como magistrada suplente del TSJ desde el año 2010 hasta 2014, cuando fue incorporada como magistrada de la Sala Electoral. En el año 2016 bloqueó el revocatorio y suspendió a diputados de Amazonas.

Sin embargo, en el año 2019 Izaguirre fue sancionada, junto con otros miembros del régimen, por el gobierno de Canadá. La razón de esta medida respondió a que el Estado canadiense la consideró como una de las responsables de atentar contra los Derechos Humanos en el país y la democracia.

“Este es un CNE oficialista para afectar el voto opositor”

El también profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV) considera que los miembros de este poder actuarán igual que sus antecesores. 

“No habrá modificación alguna, este es un CNE oficialista escogido para afectar el voto opositor y desmotivarlo. Yo no tengo duda de que si no se disparan los casos de Covid-19, este año el oficialismo va a realizar las elecciones de la Asamblea Nacional”.

Ante un panorama incierto y una población desmotivada, Seijas apunta que la oposición está en la obligación de reconectar con la ciudadanía, más en momentos de desasosiego y con una crisis económica que castiga sin piedad los bolsillos de los venezolanos.

“A la oposición le corresponde garantizar certidumbre, trabajar para que haya unidad, rescatar derechos y libertades, impulsar acciones que generen acciones de presión a lo interno. Luego de eso, y con  un expediente bien sustentado, decidir si acude o no, a unas elecciones, que esto no sea producto de una acción vacía”, concluyó.

La designación del TSJ

El 12 de junio La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) afín al régimen designó a los cinco nuevos rectores del CNE, pese a que esta es una facultad de la Asamblea Nacional de acuerdo con Ley Orgánica de Procesos Electorales.

La composición del Poder Electoral quedó integrada de la siguiente forma: Indira Maira Alfonzo Izaguirre, como rectora principal y presidenta del máximo ente comicial; Rafael Simón Jiménez Melean, como rector principal y vicepresidente del CNE; Tania D’Amelio Cardiet, como rectora principal; Gladys María Gutiérrez Alvarado, como rectora principal y José Luis Gutiérrez Parra, como rector principal.

Mientras que como rectores suplentes, el TSJ designó a Abdón Rodolfo Hernández Rodríguez, Alex David Said Díaz Padrón, Carlos Enrique Quintero Cuevas, Jennycet Caroliska Villalobos, Juan Carlos Delpino Boscán, Franck Antero Pic Durán, Gloria Adelaida Muñoz, Deyanira Briceño , Eleusis Aly Borrego y Luis Delfín Fuenmayor Toro.

“En sistemas hegemónicos no importan los nombres, sino la lealtad” 

El profesor de la Universidad Simón Bolívar (USB) y analista político Daniel Varnagy recurre a los conceptos académicos para definir la acción de la alta corte y confirma que, en Venezuela, la separación de poderes es una entelequia.

En los sistemas hegemónicos hay una supremacía del Estado por encima de los ciudadanos y eso fue lo que pasó este viernes (12 de junio) con la designación de los rectores. En este momento, en el país no hay diferenciación entre los poderes públicos ni entre los principales ni los morales, una prueba de ello es que una de las juramentadas viene del TSJ. Lo pongo de esta manera: esto es un monstruo con miles de brazos, pero con una sola cabeza”, dijo en entrevista para El Diario.

A su juicio, en los sistemas hegemónicos de izquierda radical no importan los nombres, solo la fidelidad que puedan prestarle al partido. “Al valerse de ese supuesto desacato, los magistrados incumplen con la autonomía de poderes. El chavismo quiere hacer la mayor cantidad de actos de votación tan seguidos como sean posibles porque creen que ganarán legitimidad”.

Al evaluar el camino que le toca recorrer a la oposición, a partir de este momento, recomienda el nacimiento, fortalecimiento y ejercicio de un verdadero liderazgo. “Debe nacer una nueva oposición. Hasta ahora solo hemos tenido a una sociedad civil huérfana que se ha enfrentado a partidos de izquierda sin lograr un cambio en el sistema político venezolano. Ese líder debe movilizar recursos estratégicos, logísticos y materiales que permitan un cambio en el sistema político”, sentenció.

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