• El cambio de modelo de la comercialización del combustible en el país supone un alivio para el flujo de caja de Nicolás Maduro. Esto si es que logra vencer los obstáculos que implica la importación de gasolina

El golpe de timón en el control de la operación comercial de las estaciones de servicio que operaron en concesión en Venezuela pareciera evidenciar el pragmatismo del régimen de Nicolás Maduro. Esto en un momento en el que el flujo de caja está muy comprometido.

Las exportaciones petroleras están en su peor momento. De acuerdo con fuentes independientes, Petróleos de Venezuela (Pdvsa) apenas genera 420.000 barriles de crudo por día, que son cada día más difíciles de colocar en los mercados. Lo impiden las sanciones impuestas por el gobierno de Donald Trump al régimen.

Los dólares que ingresan a las arcas de la República no son suficiente para atender las necesidades del mercado interno. Por tal motivo Maduro raspa la olla y busca la manera de obtener divisas de cualquier forma, por eso permitió una incipiente apertura del mercado importador y el comercio en divisas, esa es una tendencia irreversible en la Venezuela de 2020. Así se reintenten imponer controles en este contexto de pandemia”.

Así lo revela para El Diario una fuente financiera, quien solicitó anonimato. “Los que tenemos intereses económicos en este país debemos pasar desapercibidos”, dice convencido.

Foto cortesía

Añadió que “en el tema petrolero la suspensión de expropiaciones es apenas el inicio de un proceso de reingeniería financiera. En Pdvsa no está claro si Maduro aspira vender en retazos lo que queda de la industria a capitales internacionales de naciones afines como Irán. La importación y comercialización del combustible pasará de manos del gobierno a manos privadas. Se quitan actores para poner otros de suma confianza, la venta de gasolina a precios internacionales genera caja a Pdvsa y al gobierno. Ese es uno de los motivos de la toma urgente de unas 200 estaciones de servicio”, explicó el informante.

Algunos cálculos

En fuentes de energía y gas El Diario obtuvo algunos datos sobre la capacidad de almacenamiento y de facturación de una estación de servicio (E/S) promedio en Venezuela.

Una gandola de gasolina puede aportar 38.000 mil litros a una E/S. Si se vende a precio subsidiado de Bs. 5.000 el litro “todo se va en un día si abrimos las 24 horas y sin restricciones, sigue siendo barata esa gasolina. Pero si se coloca en 0,50 centavos de dólar, el inventario dura de 13 a 15 días. Esa fue nuestra experiencia hasta la semana pasada”, dijo un ex concesionario de una E/S a este medio digital.

Los 38.000 litros a 0.50 centavos de dólar representan 19.000 dólares en una sola estación de servicio con esa capacidad de almacenaje, una cifra nunca vista en la Venezuela del subsidio a los precios del combustible que terminó en esta pandemia. En el país hay 1.200 E/S en régimen de concesión, que acaba de finalizar ,y solo 200 en manos de Pdvsa.

Añade el informante, quien declinó identificarse, que “nosotros cobramos en dólares, tomábamos lo que se nos autorizó como margen de ganancia y el dinero se cambiaba en las mesas de cambio del Banco de Venezuela. Todo iba a Pdvsa, el esquema funcionaba así y lo cumplimos en menos de un mes que duró la concesión con los nuevos precios en divisas”.

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Reveló que “nos acusan de ganar mucho dinero con la venta de gasolina y de no pagar salarios a los operadores de las E/S. Eso no es así. La gasolina fue regalada hasta hace un mes y nosotros más o menos compensábamos con la venta de aceites, lubricantes y con diversos productos que ofrecíamos en las tiendas de conveniencia. Esta es la verdad, ahora no tenemos nada”.

Trascendió que la semana pasada el gremio que nuclea a las 1.200 E/S que se manejaban bajo concesión, Fenegas, solicitó una reunión con autoridades del departamento de mercadeo interno de Pdvsa. Esto para definir los términos de la suspensión de las concesiones de las E/S. Es un proceso en marcha.

Ciertamente, el régimen de Maduro hizo sus cálculos y armó un andamiaje legal para que las divisas que estaban ingresando a las E/S de todo el país inflaran sus arcas.

Hace dos semanas, la directiva del Banco Central de Venezuela (BCV) emitió una orden a los bancos que custodiaban las divisas obtenidas por la venta de gasolina. Esta consistió en que los dólares producto de la colocación del combustible fueran ofrecidos en las mesas de cambio y muy especialmente a la del Banco de Venezuela, el principal banco del régimen bolivariano.

Finalizo el ex concesionario al afirmar “el mensaje que se envía es el de siempre. Invertir en Venezuela tiene riesgos, las reglas del juego pueden ser cambiadas por el gobierno en cualquier momento, sin ninguna razón”.

Foto: Víctor Salazar

“No fue el mejor momento”

El economista Luis Oliveros, quien maneja con propiedad el tema petrolero, hizo sus estimaciones sobre la toma de las estaciones de servicio que trabajaban con la marca y la gasolina PDV. “(La toma de E/S) cambiará de manos privadas a otras manos privadas, es un reacomodo de quién va a trabajar en la comercialización del combustible, el cual también podría ser privatizado”.

Consideró, en un foro virtual organizado esta semana que “en este momento cualquier negocio que implique la industria petrolera es riesgoso debido a las sanciones de los Estados Unidos”.

Aclaró que “esta crisis en la producción de gasolina no es consecuencia directa de las sanciones del gobierno americano al de Maduro. “Ya el país venía teniendo problemas produciendo combustibles antes de la llegada de las sanciones. Estas no son la causa, pero sí generan un impacto negativo”.

Comentó que el parque refinador nacional está trabajando a mínima capacidad, “si no se recupera de sus fallas estructurales, difícilmente se podrá surtir al mercado interno de combustible y la importación será difícil y riesgosa”.

Además, aseguró que “este fue el peor momento para subir el precio de la gasolina a costos internacionales. El humor social del venezolano no está en su mejor momento: estamos en plena fase de crecimiento de la pandemia por Covid-19, hay una alta inflación, incertidumbre, se dio el cierre de DirecTV en el país. De no costar nada, el libro del combustible paso a estar a precios internacionales, a la par de lo que cuesta en naciones de la región”.

También dijo ante su audiencia virtual que “a Pdvsa le cuesta conseguir quien le venda gasolina; en este caso estamos importando la gasolina más cara del mundo (debido a las primas que debe pagar) y también se le dificulta conseguir los componentes para producir gasolina y/o repuestos para hacer mantenimiento de las refinerías”.

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