• La senadora por el estado de California acompañará al candidato demócrata en las elecciones presidenciales de noviembre de este año. Crítica del régimen chavista, ha llamado a Nicolás Maduro «dictador corrupto»

Afroamericana, senadora, demócrata y ahora candidata a vicepresidenta de Estados Unidos. Kamala Harris, una mujer de 55 años de edad, es la elegida por Joe Biden para acompañarlo en la fórmula presidencial. Esto de cara a las elecciones del próximo 4 de noviembre. Harris tiene un largo historial de rechazo al régimen de Nicolás Maduro y apoyo a Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela.

“Tengo el gran honor de anunciar que he seleccionado a Kamala Harris -una intrépida luchadora por el ciudadano de a pie, y una de las mejoras funcionarias públicas- como mi compañera de candidatura”, dijo Biden en un mensaje.

La popularidad de Harris no es una novedad. La ahora candidata a vicepresidenta hizo historia en Estados Unidos en 2016. En ese entonces la eligieron como la segunda mujer afroamericana para ocupar un escaño en el senado de EE UU.

Hija de padre jamaicano y madre india, la aspirante a la Vicepresidencia de EE.UU. fue previamente fiscal general de California antes de ganar su escaño en la Cámara Alta del Congreso estadounidense en 2016.

De ganar Joe Biden la elección presidencial de noviembre de este año, Harris se convertiría en la primera mujer en asumir la vicepresidencia de ese país.

Quién es Kamala Harris
Foto: Getty Images

Sin embargo, el primer gran acercamiento de Harris en la opinión pública estadounidense produjo el 20 de enero de 2019. Fue cuando anunció su candidatura a la nominación demócrata. Es día se conmemora en EE UU la memoria de Martin Luther King.

Fue en esa campaña cuando tuvo su roce más fuerte con Biden. En julio de 2019, en el segundo debate de los entonces precandidatos del Partido Demócrata, Harris afeó a Biden haber presumido de su buena relación con legisladores segregacionistas.

Biden, en un evento de campaña antes de ese debate, había citado su capacidad para hacer las cosas. Incluso con senadores segregacionistas como ejemplos del tipo de “civilidad” que ha desaparecido en el Congreso desde entonces.

Sin embargo, su candidatura no cuajó y decidió retirarse de la campaña demócrata, para posteriormente apoyar a Biden.

La TPS como bandera con Venezuela

El 23 de febrero de 2019 fue una de las primeras ocasiones que Harris se refirió a Venezuela. En esa oportunidad, se expresó sobre el ingreso de la ayuda humanitaria y protección a los venezolanos que residen en EE UU, con la concesión del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).

“Lo que sucede en Venezuela es una crisis. Las personas que han huido del régimen dictatorial de Maduro merecen seguridad y protección. Como presidente, extendería inmediatamente el estado de TPS a los venezolanos. Es lo correcto. Estados Unidos debe mostrar liderazgo moral en este hemisferio”, tuiteó Harris. Añadió que “los venezolanos merecen una elección libre y justa y una transición pacífica del poder”.

Dentro del Partido Demócrata, Harris es una de las que apuesta por la ayuda humanitaria. Cree que es uno de los medios para resolver el conflicto en Venezuela.  A la pregunta de CFR¿Qué medidas adicionales debería tomar Estados Unidos para sacar a Nicolás Maduro del poder en Venezuela?”, respondió:

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Debemos proporcionar ayuda adicional a las organizaciones humanitarias internacionales para que se distribuya a los residentes y refugiados venezolanos. Y debemos seguir apoyando los esfuerzos diplomáticos multilaterales hacia una transición pacífica hacia nuevas elecciones legítimas, que debe ser el objetivo final”, declaró.

“No se equivoquen”, advirtió en la misma respuesta, “Nicolás Maduro es un dictador represivo y corrupto responsable de una insondable crisis humanitaria”. Y luego lanzó, otra vez, la propuesta estrella de los demócratas en estas elecciones: la aprobación de la TPS. En otra entrevista más reciente, reconoció a Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela.

Hasta el momento, los demócratas han solicitado en reiterada ocasiones a la Administración Trump la aprobación de la TPS, pero los republicanos se han negado a esta posibilidad en el Senado.

Y aprovechó para atacar a la Administración Trump. Algo que marca la línea de lo que será la postura de un eventual gobierno de Biden y Harris. Criticó al entonces asesor de seguridad nacional de EE UU, John Bolton. Lo señaló por “hacernos creer que la opción en Venezuela es entre la indiferencia y la invasión”. Y sentenció: “Esa es una elección falsa y la rechazo”.

Asimismo, el pasado 27 de julio Harris firmó, junto con otros 20 legisladores, una carta que enviaron al presidente Trump. Pedían otra vez la aprobación del Estatus Temporal.

Los venezolanos “continúan sufriendo opresión política y privación económica a manos del régimen de Nicolás Maduro. Ahora también se enfrentan a la alarmante propagación de la pandemia del covid-19”, argumentan los senadores en la misiva.

¿Qué es la TPS?

Instituida en noviembre de 1990 como parte de la Ley de Inmigración, la TPS es un mecanismo de protección a las personas cuyas probabilidades de supervivencia en su país de origen se ven seriamente limitadas o amenazadas si deciden regresar. El mismo es designado por el Departamento de Seguridad Nacional.

El TPS aplica principalmente a países que han vivido desastres naturales o están en medio de un conflicto armado. Una vez con el estatus, los ciudadanos de esos países que vivan en EE UU quedan protegidos de cualquier detención o deportación basada en su condición de inmigrantes y pueden obtener un Documento de Autorización de Empleo (EAD, por sus siglas en inglés).

Según el Instituto de Políticas Migratorias de Estados Unidos, unas 340.000 personas de 13 países se benefician hoy del TPS en EE UU. Estos son Haití, El Salvador, Guinea, Honduras, Liberia, Nepal, Nicaragua, Sierra Leona, Siria, Somalia, Sudán, Sudán del Sur y Yemen.

Con la elección de Harris como compañera de fórmula, Biden se aleja de la línea más progresista del Partido Demócrata. La senadora Katen Bass, confesa antisanciones, era otra de las alternativas.

Con información de EFE.

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