• Este 8 de septiembre se realiza una misa a puerta cerrada para honrar a la también conocida Patrona de oriente. Miles de feligreses pueden asistir a la eucaristía por radio, televisión y redes sociales

Como es tradición, cada 8 de septiembre se celebra, desde 1911, la coronación canónica de la Virgen del Valle, advocación mariana que se venera en el oriente venezolano. 

Miles de devotos se reúnen en la ciudad de El Valle del Espíritu Santo, Nueva Esparta, para honrar a la virgen y se oficia una misa en su honor con la asistencia de los obispos del oriente del país.

En esta oportunidad, la celebración no contará con la acostumbrada feligresía en vista de las medidas de distanciamiento social por la pandemia del coronavirus que, desde inicios de 2020, se ha expandido por todo el mundo.

Sin embargo, los devotos podrán asistir a la eucaristía virtual que se transmitirá por radio, televisión (Globovisión y Televen en señal abierta), además de las redes sociales de la Basílica menor de Nuestra Señora del Valle en Margarita. 

Estamos conscientes de que hay que cuidarse. Es un llamado a los feligreses a comprender la situación. Hay que quedarse en su casa. La Virgen del Valle nos pide, en esta oportunidad, que celebremos en familia”, expresó el presbítero Emmanuel González, párroco y rector de la Basílica Menor de Nuestra Señora del Valle.
Sobre el templo. Se construyó entre finales del siglo XIX e inicios del XX y el papa Juan Pablo II lo elevó al rango de Basílica Menor en 1995.

“Cuidémonos todos como la madre de Dios quiere, este 8 de septiembre que cada hogar en Margarita, en el oriente, en Venezuela, en el mundo, se convierta en un lugar para honrar y dar gracias a Dios por la madre de su hijo Jesucristo”, dijo en otro mensaje, difundido por la cuenta en Instagram de la iglesia @basilicadelvalle.

Una tradición centenaria

El pasado 1° de septiembre, día que inician las fiestas de esta advocación mariana, se realizó la bajada de la patrona de Nueva Esparta, un hecho realizado a puerta cerrada por las medidas de cuarentena. Los devotos pudieron observar el acto por televisión y redes sociales.

Y este 8 de septiembre, como es habitual, la imagen debía salir en procesión al final de la tarde para luego regresar a la basílica donde permanece en un trono durante los tres meses siguientes. 

El día de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre) la virgen regresa a su lugar tradicional en la iglesia donde permanece hasta la celebración que se realiza el año siguiente. 

Veneración extendida

La Virgen del Valle también es conocida como la Patrona de los marineros, Virgen Milagrosa, Madre de los pescadores y Patrona de los neoespartanos.

Es venerada en los estados Nueva Esparta, Sucre, Anzoátegui, Monagas, Delta Amacuro y parte de Guárico y Bolívar. También se le conoce como patrona de la Armada Bolivariana.

En la tradición católica venezolana, los marineros devotos la conocen como “la más tierna y dulce de las madres” y siempre la invocan antes de zarpar o lanzar la red.

Origen de la virgen

Durante la época de la conquista de Venezuela, los españoles trajeron una imagen de la Virgen María a la otrora ciudad de Nueva Cádiz (isla de Cubagua), pero luego de una inundación que sufrió la isla en 1542, producto de un huracán, la imagen fue trasladada a Margarita.

El 8 de septiembre de 1911, el entonces papa Pío X facultó al obispo de la Arquidiócesis de Ciudad Bolívar a que hiciera la coronación católica de la Virgen del Valle. 

El 5 de septiembre de 1921, el obispo Sixto Sosa, la declaró como patrona principal de la Diócesis de Guayana.

Los posibles milagros

A la Patrona de los marineros se le atribuyen múltiples milagros. El más antiguo conocido data de 1608, durante una sequía que azotó la isla de Margarita. Se dice que cuando la advocación fue llevada hasta la muralla de La Asunción, cayó una lluvia que calmó la sed de los habitantes.

Durante la Batalla de Matasiete ocurrida en La Asunción el 31 de julio de 1817, se dice que la virgen salvó milagrosamente de la muerte al prócer venezolano Juan Bautista Arismendi cuando un escapulario mariano recibió el impacto de una bala enemiga. Como forma de ofrenda a la virgen, Arismendi ordenó cubrir el proyectil en oro.

Sin embargo, el milagro más conocido que se le atribuye a la Patrona de oriente es el llamado “milagro de la perla”. Según la tradición, Domingo (un pescador de perlas) sufrió una picadura de raya en una pierna y eso le provocó una gangrena. 

El hombre le pidió a la virgen que intercediera por su salud y en ofrenda le otorgaría la primera perla que obtuviera en el mar. Domingo sanó y la tradición dice que encontró una ostra en el fondo del océano que tenía en el interior una forma de pierna, una reliquia que se encuentra en el Museo Diocesano de la Virgen del Valle, Nueva Esparta. 

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