El número de casos positivos de covid-19 detectados mediante la prueba conocida como PCR no refleja el ritmo de contagios que hay en el país, dice el médico epidemiólogo Alejandro Rísquez. Foto principal: EFE

El equipo de El Diario documentó el caso de una mujer en Caracas, que empezó a presentar síntomas de covid-19 y necesitaba realizarse la prueba PCR el pasado 10 de agosto. En una clínica en San Bernardino le pidieron 45 dólares por la prueba.

Iba a ser hospitalizada, pero el personal administrativo de este centro de salud le indicó que los seguros médicos no cubrían los gastos de pacientes con esta enfermedad. La tía Amelia, nombre ficticio que adjuntamos a la nota por miedo a represalias, falleció ocho días después en el hospital Los Magallanes de Catia esperando el resultado de su prueba PCR: era positivo. 

La curva de la evolución de los casos de coronavirus en Venezuela es atípica, dicen los epidemiólogos. La pandemia por covid-19 tiene seis meses en el país, con más de 61.569 contagios confirmados y 494 muertes, en un crecimiento dispar que todavía no ha alcanzado su alza exponencial más alta. 

Hasta finales del mes de julio Venezuela solo contaba con un laboratorio para el estudio de las PCR, en el Instituto Nacional de Higiene (INH), ubicado en Caracas.

Luego fue habilitado un segundo centro, en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y el Centro Nacional de Genética Médica Doctor José Gregorio Hernández, en Guarenas, estado Miranda.

Ahora, cuando se habla de un crecimiento exponencial de casos por covid-19, no se han aumentado sustancialmente las pruebas diagnósticas. 

Alejandro Risquez, médico infectólogo, explicó para El Diario que los diagnósticos están centralizados en el INH porque es el único centro que recibe directamente las pruebas.

Exigen más diagnóstico. La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales recomienda que la capacidad diagnóstica debería superar las 8.000 pruebas PCR diarias.

Esto priva a más de 14 laboratorios de realizar los exámenes en todo el país, lo que contribuiría con la detección de casos. Para esto, dice el médico infectólogo, se necesitaría que Nicolás Maduro apruebe la distribución de los reactivos para procesar las muestras.

El especialista indicó que una vez que la prueba llega al INH el personal de guardia procede a leer la ficha epidemiológica con los datos del paciente. Luego, traslada la prueba hasta el laboratorio molecular donde se une con un lote de pruebas que son analizadas en una máquina. De acuerdo con el protocolo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), este procedimiento puede tardar de 24 a 48 horas.

¿Qué son las PCR?

Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR por sus siglas en inglés) es un tipo de prueba diagnóstico para detectar enfermedades infecciosas. Al hacer una prueba PCR, se observa un fragmento genético de un patógeno o microorganismo.

La PCR se basa en las características de estabilidad al calor de la enzima Polimerasa. En el caso del covid-19, detecta la molécula ARN y he aquí la principal diferencia entre la prueba PCR y el test rápido, éste no detecta la ARN del virus sino, los anticuerpos producidos frente al virus.

“Actualmente sabemos que las pruebas están llegando, pero el número del personal es insuficiente para la cantidad de muestras que están siendo recibidas. Esto tiene como consecuencia que las restantes por día pasen a una lista de espera”, dijo Rísquez.

Asoma que la carga de pruebas rezagadas puede mantener el trabajo retrasado de 8 a 10 días, mínimo.

Cuando el porcentaje es alto. La OMS recomienda que si el porcentaje de casos positivos supera el 5%, se mantenga el confinamiento para evitar el incremento de casos.

En este punto mencionó que, más allá de todos los problemas por logística, alguno de los informes diarios son entregados de manera manual a las autoridades del Comité del Ministerio de la Salud del régimen de Nicolás Maduro.

La centralización de las PCR, dice, es un sistema que ha provocado la saturación del diagnóstico. Rízquez sostiene que en Venezuela se deberían estar realizando cerca de 10.000 pruebas PCR. Sin embargo, asoma que el número no llega a 1.500 en el mejor de los casos. 

El epidemiólogo sostiene que para el mes de marzo, cuando Venezuela empezó a registrar los primeros casos de covid-19, la entrega de las pruebas se demoraba entre cinco a seis días en Caracas, pero con el paso del tiempo, el lapso de espera se ha extendido a entre 10 y 12 días en la capital, según Rísquez.

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Prueba PCR | Foto: Cortesía

En este punto afirmó que existen muchos casos en los que el paciente muere desconociendo su diagnóstico. Desde este momento, dice, el valor de la prueba se limita a formar parte del listado epidemiológico de la pandemia en Venezuela.

La variante de los positivos

Otra preocupación de los especialistas sobre el incremento de casos por covid-19 en el país es que se trata de muy pocas pruebas realizadas, pero muchos pacientes positivos.

Alejandro Risquez advierte que, a pesar de que la información sobre las pruebas no es pública y solo aparece un resumen de casos que cuelgan en la web del Sistema Patria, en la nación podrían haber muchos más casos que no han sido detectados y que se mantienen activos.

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La información que se tiene es muy escueta e irregular. Las pruebas rápidas no son confirmatorias, son de aproximación, no están recomendadas por la OMS ni el CDC (Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos). Tampoco se sabe bajo qué criterio se accede a ellas o a las de PCR”, apuntó Risquez.

El médico considera que también es necesario un equipo de rastreadores sanitarios dedicados a la detección y seguimiento de los pacientes que han resultado positivos.

“El número de pruebas es insuficiente y no se puede rastrear los contactos. Están realizando las pruebas rápidas de anticuerpos que no son las apropiadas porque estas solo se utilizan con la finalidad de conocer si una persona sufrió la enfermedad o no. Estos equipos son claves tanto en fase de transmisión comunitaria como para mantener el control”, dice. 

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Prueba PCR | Foto: Cortesía

Sobre el número total de pruebas, explica que el régimen de Maduro no diferencia las pruebas rápidas y los estudios PCR que realizan. Por ello, las autoridades afirman que Venezuela es el país en que más estudios se hacen cuando la estrategia implementada con la pandemia está enfocada en la realización de pruebas instantáneas.

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La información que sabemos está basada en pruebas incorrectas. Actualmente los médicos están actuando con el diagnóstico clínico, algunas otras pruebas indirectas y bajo la sintomatología que presenta el paciente por la larga espera de un resultado de una prueba PCR. Pero actualmente, por la dependencia de los laboratorios, el personal de salud no sabe cuál paciente es positivo o no para evitar la muerte”, señaló.

A pesar del aumento en la cantidad de pruebas PCR que se aplican en Venezuela, Rísquez señaló que este número sigue siendo muy escaso y el tiempo de espera para recibir los resultados es muy alto.

Esta declaración guarda relación con los informes mensuales de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) en los que se evidencia que, del total de test aplicados al 19 de abril, 1,7 % fueron PCR, mientras que al 2 de agosto el porcentaje se ubicó entre 5 % y 6 %.

El informe de la OCHA recalca que al 28 de julio se realizaron en el país 1.511.433 pruebas diagnósticas, de las cuales se estima que aproximadamente 90.686 fueron PCR. Es decir, Venezuela no aplicó 100.000 test moleculares en cuatro meses. 

La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales recomienda que la capacidad diagnóstica debería superar las 8000 pruebas PCR diarias. De acuerdo con el último informe publicado el pasado miércoles 9 de septiembre los científicos proyectan 14.000 casos diarios de covid-19 en el país para el mes de diciembre. Coinciden con la visión de Risquez sobre la existencia de un subregistro en la cantidad de infectados y de muertos.

El estudio también sostiene que el diagnóstico médico de los pacientes con esta enfermedad tiene un lapso de espera de 8 a 18 días con relación al tiempo real de la pandemia. 

En Distrito Capital y Miranda la demora es menor de 5 y 10 días. Un periodo de respuesta mucho menor comparado con otros estados como Zulia (17 días), Mérida (15 días) y Guárico, Anzoátegui, Portuguesa, Falcón y Carabobo (14 días).

Para el epidemiólogo Rísquez el número de casos positivos de covid-19 detectados mediante PCR no refleja el ritmo de contagios que hay en el país.

A su juicio, es fundamental descentralizar las pruebas para que otros laboratorios, además del Instituto Nacional de Higiene (INH), puedan realizar los test PCR con el objetivo de controlar al máximo el coronavirus. Especialmente mejorar el concepto de vigilancia epidemiológica en el país.

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