• Un nuevo enfrentamiento entre funcionarios de los cuerpos de seguridad y bandas criminales en la cota 905 deja ver el estado de inseguridad permanente en que se encuentra la capital del país

Hay rutinas que surgen en medio de la urgencia y el caos. Protocolos al borde del peligro y del fuego. Las balas ruidosas a lo lejos les enseñaron lo que debían hacer para sobrevivir.

“Ya tenemos una rutina cuando empiezan los tiroteos. Todos nos vamos a la sala y nos quedamos ahí hasta que ya no se escucha nada”. Así dice Paula, residente del sector El Paraíso, en exclusiva para El Diario.

La casa herida, ubicada a las puertas de la Cota 905, le hizo saber que su cuarto no era un lugar seguro.

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Siempre que empiezan esos enfrentamientos debo resguardarme lejos de las ventanas, ya que en ocasiones anteriores han llegado las balas a los cuartos”, explica.

Suerte la suya y la de su familia que solo las paredes han recibido los disparos.

Cota 905, bala
Foto: Cortesía para El Diario

Lo imprevisible de los enfrentamientos es lo que más la angustia. Que el silencio no dura mucho, que todo puede reanudarse en cualquier momento. Que los gatillos pueden apretarse sin previo aviso y sin preguntarle a nadie. Adivina Paula de dónde salen las ráfagas por la cadencia de los tiros. “Metralletas, pistolas, hasta de armas que suenan muchísimo más fuerte”.

Y en el corazón de la casa esperan a que no llegue ninguna bala.

El nuevo enfrentamiento que ocurrió este martes 22 de septiembre entre funcionarios de los organismos de seguridad del régimen de Nicolás Maduro y delincuentes en Caracas, sin embargo, la tomó por sorpresa.

“Los disparos se escucharon mucho más fuerte. Seguimos en la sala a pesar de que ya cesaron. En cualquier momento pueden empezar a disparar de nuevo”, relata.

El suceso ocurrió en la entrada de la Cota 905, en Caracas. El periodista Román Camacho informó que las bandas de alias “El Coqui” y “Vampi” dispararon a funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) con fusiles de asalto.

La periodista Rosibel González indicó que el paso de vehículos y de personas también los restringieron por medidas de seguridad.

En videos difundidos en redes sociales se escuchan las detonaciones.

Durante los últimos seis meses, estos tiroteos se han vuelto recurrentes y mantienen en zozobra a los ciudadanos de los sectores aledaños.

En El Diario hicimos una recopilación de los últimos enfrentamientos entre los organismos de seguridad y bandas delictivas.

Enfrentamientos entre alias “El Coqui” y las FAES

El pasado 26 de febrero, un tiroteo en la autopista Francisco Fajardo entre funcionarios de la FAES y delincuentes interrumpió la cotidianidad de los caraqueños.

El origen de la confrontación, de acuerdo con el periodista Eligio Rojas, se debió a que miembros de la banda delictiva de alias “El Coqui” pretendían secuestrar a un empresario. Esto en el momento en que salía del Centro Comercial Caracas Tamanaco (CCCT).

“El hombre había denunciado y solicitado resguardo de las FAES”, indicó el periodista Deivis Ramírez.

La persecución ocurrió entre la Base Aérea Francisco de Miranda y Bello Monte, en la ciudad de Caracas. Cuatro delincuentes murieron en el tiroteo. A tres de ellos los identificaron como alias “El Volumen”, “El Niche” y “El Manolo”. Todos miembros de la banda de “El Coqui”, de acuerdo con el reporte de Román Camacho.

Posterior al enfrentamiento en la autopista, los operativos de seguridad por parte de la FAES empezaron a establecerse en la entrada de la Cota 905.

Cota 905, una controvertida “zona de paz”

El primer operativo de las Operaciones para la Liberación del Pueblo (OLP) fue efectuado en la Cota 905, con un saldo de 134 personas detenidas.

En agosto de 2017, el sector fue declarado como “zona de paz” luego de que el régimen negociara con las bandas que actuaban allí.

En la noche del 10 de abril de este año, muchos durmieron intranquilos. A través de las redes sociales, vecinos de El Paraíso aseguraron que los disparos provenientes de la Cota 905 sonaron desde las 9:45 pm.

En febrero, debido al presunto cumpleaños de alias El Coqui, también se escucharon disparos desde lo alto del barrio.

En mayo, comisiones del Cicpc y delincuentes armados en la entrada del barrio caraqueño encendieron las alarmas de los vecinos.

“A los funcionarios los sorprendieron sujetos armados que huyeron hacia la Cota 905. Una ‘zona de paz’ controlada por El Garbis, Vampi y El Coqui”, señaló el periodista Román Camacho en esa oportunidad.

Al final del mes de junio, un nuevo enfrentamiento apareció. Fue entre funcionarios del Cicpc y la Brigada de Acciones Especiales (BAE) sacudió el Cementerio General del Sur.

La prensa reseñó que de dicho enfrentamiento, al menos una persona resultó fallecida.

El 25 de agosto, un enfrentamiento entre funcionarios de Policaracas y de la banda de “El Coqui” paralizó nuevamente a los ciudadanos caraqueños.

La banda delincuencial pretendía tomar el comando en la avenida Guzmán Blanco. Esto de acuerdo con información oficial que recopiló Crónica Uno.

A un funcionario, identificado como Edgar Jesús González Veitía, lo asesinaron durante el operativo. Y a otros tres los trasladaron de emergencia al hospital Pérez Carreño.

Caracas, ciudad de tiroteos

Se trata Caracas de una de las ciudades más violentas del mundo. Inseguridad permanente y persistente que agudiza los sentidos de sus habitantes. Aprenden rutinas al borde del peligro. Las balas impertinentes les atosigan.

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