• Desde hace un año, Luis Arrevillaga se mudó con su esposa e hijos a Inglaterra. Desde allí ofrece el sabor característico de los quesos venezolanos con Matica Food

El aroma a queso venezolano siempre ha acompañado la historia de Luis Arrevillaga, un caraqueño que creció por tradición familiar dentro de una quesera en los llanos barineses. Se graduó como ingeniero agrónomo en la UCV, núcleo Maracay, con especialización en producción animal, formación que lo llevó a conducir por más de 20 años la herencia ganadera de sus antepasados.

Hace un año Arrevillaga decidió emigrar de Venezuela junto con su esposa y sus dos hijos, quienes lo impulsaron a tomar esta difícil decisión. Luego de 11 días fuera de su país, se embarcó en la misión de trasladar el sabor de los quesos venezolanos a Reino Unido.

Su esposa es ingeniera en recursos naturales renovables, graduada en la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora, en Barinas, quien también ha tenido afinidad con el sistema de producción animal, procesamiento de leche y elaboración de productos lácteos.

Son sus hijos, y las ganas de apegarse a las costumbre y al sazón venezolano, el motivo e inspiración por la que nace Matica Food, un proyecto que los hace sentir en casa.

Matica Food es puro sabor venezolano a cargo de Arrevillaga, su esposa y el gran talento que hay en cada uno, lo que hoy les permite hacer queso venezolano del otro lado del mundo.

Por eso, su familia se embarcó en la misión de dar a conocer los quesos venezolanos.

Arrevillaga comenta que el queso blanco duro es su caballo de batalla desde el primer día, sin embargo, en los últimos meses ha incursionado con el queso de mano, queso de trenza, quesos de pasta hilada y un suero criollo cremoso, todos ideales para acompañar cualquier comida. 

“Nuestro queso blanco duro es el más vendido, es bueno para rayar, bueno para grillar, bueno para rellenar un tequeño o una empanada, bueno para acompañar un desayuno, su sabor magistral te hace sentir en tu terruño”, detalla en entrevista para El Diario.

Arrevillaga junto a su esposa e hijos

El secreto de la calidad

Sus quesos son hechos con leche 100% pasteurizada, por requisitos sanitarios y de seguridad para la empresa. Durante todo este año se han dedicado al sondeo incansable y de muestreo para llegar al sabor ideal y así estandarizar su producto y garantizar que siempre sea el mismo.

Los cultivos bacteriológicos que emplean son los más parecidos a los que naturalmente se dan en el campo venezolano, sin embargo, Luis explica que la microbiología de la leche va intrínseca en el ambiente y en las condiciones en que es extraída en los sistemas de ordeño.

Arrevillaga explica que la leche de Mánchester tiene una alta calidad higiénica microbiológica muy controlada, por lo que es necesario añadirle bacterias buenas que le den sabor.

“La experiencia nos ha hecho saber qué debemos hacer para llegar a ese sabor de un queso llanero de Guárico, de Barinas o de Barquisimeto. La calidad microbiológica de la leche de nuestros llanos no se consigue en ningún otro lugar del mundo. Ni siquiera dentro de la misma Venezuela es posible que la leche apureña sea igual a la de Barinas, técnicamente es imposible que sepa igual pero estamos muy cerquita”, asegura.

Existe una diáspora de más de 30.000 venezolanos en las principales ciudades del Reino Unido, esto genera que solo el 75% de los clientes de Matica Food sean connacionales.

También tenemos clientes de países latinoamericanos de Colombia, Guatemala, Brasil incluso españoles, pero queremos que los ingleses también se enamoren más de nuestros quesos. Su receptividad es impresionante y gracias a ellos lo seguimos haciendo pues hemos evolucionado a través de la demanda y retroalimentación que recibimos de nuestros clientes”, agrega Luis.

Nuevos horizontes

Matica Food tiene un año llegando a toda la isla del Reino Unido, hasta el último rincón, desde Escocia hasta el Sur de Londres y en tiendas pueden conseguirlos en Londres, Newcastle y Manchester. Asimismo, han tenido la oportunidad de enviar quesos a Holanda, España, Irlanda y Francia. Los pedidos por cantidades que suelen solicitarles a diario no dejan de sorprenderlos.

El creador de Matica Food se llena de orgullo al hablar de sus productos, asegura que su crecimiento se ha generado gracias a la constancia, el orden, la pasión, la honestidad y el amor que le imprimen a sus quesos.

Con este proyecto, Luis espera puedan llegar “hasta donde Dios” se los permita, no tienen límites, por lo que pronto planean expandir su portafolio de productos y llegar a producir un queso Palmita o algún semi madurado que que no compita con los grandes quesos ingleses que son de alto nivel pero que orgullosamente sean quesos con sello venezolano.

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