• Las constantes fallas del servicio eléctrico en el país ahora afectan a la Gran Caracas, una “entidad privilegiada” que ahora vive constantes bajones y zonas sin luz. En El Diario conversamos con varios expertos para conocer las razones de estas deficiencias

El sistema eléctrico de Venezuela se ha deteriorado durante la última década debido a la falta de mantenimiento de las plantas eléctricas. Este colapso afecta continuamente a los ciudadanos que deben convivir con apagones que se prolongan por tiempo indefinido.

Domingo González, secretario de la Organización del Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras Electricistas, alertó que la situación del sistema eléctrico de Venezuela es caótica. 

“El sistema colapsó y esto es cuando algo no da más, no puede más. El problema del país es que no se genera lo que se demanda”, precisó en exclusiva para El Diario.

Indicó que se está demandando más energía de lo que se genera y no es porque ha crecido más la población o las industrias, sino que existen menos. Agregó que lo que pasa es que en gran parte se ha perdido la generación.

González explicó que prácticamente no hay plantas termoeléctricas, la más importante que tenía Venezuela era Tacoa y está paralizada completamente. Le seguía Planta Centro, con tres unidades de casi 500 MW cada una, y ya hace años que está en ruina.

“Estas plantas termoeléctricas de empresas que eran privadas como La Electricidad de Caracas están en ruina por la falta de mantenimiento y de inversión”, señaló.

Estructura deteriorada

El experto en el sector indicó que la antigua Electricidad de Caracas (ahora es Corpoelec) siempre se proyectaba 10 años en sus inversiones y mantenimiento. “Siempre estaba pendiente que fuese así, como también se preocupaba por la parte más importante que debe tener toda empresa, que es la mano de obra, el trabajador como tal, que es la pieza fundamental de toda industria”, precisó.

El ingeniero Nelson Hernández, experto en temas energéticos, precisó para El Diario que la mayoría de la infraestructura del sistema eléctrico se encuentra deteriorada, sobre todo la asociada con la generación termoeléctrica, donde el 70% de su capacidad está fuera de operación por falta de reparación o porque los equipos ya llegaron a su vida útil.

“En igual situación se encuentran la infraestructura de transmisión y distribución. El sistema eléctrico nacional está colapsado y requiere una reparación integral para que los venezolanos puedan tener un suministro eléctrico confiable”, indicó.  

Hernández detalló que las fallas en los diferentes estados obedecen a que la generación autóctona no puede satisfacer la demanda, requiriendo el envío de electricidad de otras regiones, pero debido al deterioro del SEN, este envío no se materializa, originándose el racionamiento y las fallas fortuitas.

Generadores de electricidad

Domingo González, quien tiene más de 42 años trabajando en el sector eléctrico, explicó que en la planta Josefa Joaquina Sánchez, antigua Tacoa, se generaba la mejor y mayor cantidad de energía termoeléctrica.

Detalló que en Venezuela por necesidad se tienen dos formas de generar electricidad: la hidroeléctrica y termoeléctrica. La primera es la más barata y la más limpia para el ambiente, y la segunda es la más cara y contaminante pero como el país nos sobra la materia prima para esa energía que es el combustible, los diferentes gobiernos decidieron e instalaron este tipo de plantas.

González indicó que la razón de tener las dos formas de generar electricidad es porque una depende del agua y en las épocas de sequías prolongadas se necesitaba otro tipo de generador de electricidad por lo que los gobiernos y las empresas privadas como la Electricidad de Caracas compraron las plantas termoeléctricas para compensar esos momentos.

Sin personal necesario

Domingo González puntualizó que otra de las razones por lo que la industria no está funcionando bien es porque el personal especializado, profesional emigró. Aunque quedan algunos, no son ni un tercio de lo que se requiere en una industria para poderla manejar. 

El gran problema de hoy en día es que los tres sectores (generalización, transmisión y comercialización) de la industria están colapsados”.

Señaló que no hay generación o muy poca y tampoco hay transmisión porque se caen a los cables de alta tensión por falta de mantenimiento y los puntos calientes ya no son chequeados como antes, lo que genera apagones y falta de electricidad en algunas zonas.

“Antes le vendíamos electricidad a Brasil y Colombia. La Electricidad de Caracas como empresa eléctrica privada, la mejor que tuvo Venezuela, tenía una planta termoeléctrica en Colombia como parte de sus bienes. Hoy en día esperamos que ellos nos vendan”, sostuvo.

González precisó que por la falta de inversión y mantenimiento la industria colapsa y se arruina, se paran las máquinas. Agregó que no se previó la proyección de 10 años, como lo hacía la Electricidad de Caracas.

No hay capacidad de reserva

Henry Tovar, especialista con más de 20 años de experiencia en el sector, indicó que los sistemas eléctricos de potencia son diseñados para operar ante segundas o más contingencias.

Detalló que se calcula de manera que si un circuito falla, queda otro que puede suplir la totalidad de la carga con incluso un porcentaje de más.

“Sin embargo, debido a la falta de mantenimiento y de inversión, estamos operando sin capacidad de reserva, en todas las áreas: Generación, transmisión y distribución. Esto afecta directamente la confiabilidad del sistema y es por eso que ante una falla simple, las consecuencias son tan graves”, precisó.

Falta de recursos para recuperar sistema eléctrico

González explicó que en marzo de 2010 ya estaban reportando la falta de recursos para el mantenimiento de las plantas termoeléctricas e hidroeléctricas. Detalló que la primera se deteriora muy rápido al estar cerca del mar y quema petróleo que produce ácidos. 

Agregó que también ya se tenían deudas con los trabajadores y desde ese entonces no se recibieron respuestas positivas.

Indicó que hoy en día todavía reportan y denuncian los beneficios que les han sido secuestrados. “El artículo 89 de la Constitución dice que los beneficios laborales son irrenunciables, entonces no lo pueden quitar”, señaló.

González sostuvo que secuestraron sus derechos, beneficios contractuales y de ley. “No tenemos servicios médicos, ni planes funerarios, uniformes, herramientas y equipos de seguridad certificados; ni los comedores y ambulancias para cualquier emergencia”.

Sectores priorizados ahora son afectados

Domingo González explicó que ciertamente desde un principio hubo estados con prioridad o privilegios, como Distrito Capital porque es donde se encuentran las principales sedes del gobiernos como Miraflores.

Precisó que hoy en día el privilegio se ha ido acabando porque se les escapa de las manos (al régimen) las fallas de los transformadores y otros elementos que llegan a su tiempo de vida. Los trabajadores tardan en la búsqueda de los repuestos y durante todo ese tiempo los sectores permanecen sin luz.

“El cambio se debe a que los materiales que le proporcionaba el servicio eléctrico a esa zona privilegiada también ya caducaron. Aunque sigue siendo una zona con privilegios, las fallas no se pueden evitar”, indicó Gonzalez.

El ingeniero Nelson Hernández señaló que este cambio obedece a que cuando la generación autóctona de la región capital no puede atender la demanda, se importa de otra región (principalmente de Guri).

“Cada vez más las plantas termoeléctricas ubicadas en la Gran Caracas generan menos por su deterioro, lo que implica complementar la demanda desde otras regiones, pero cualquier evento, por muy pequeño en la transmisión y distribución, afecta grandemente la calidad del suministro lo que origina fluctuaciones, y que ya muchas llegan a la suspensión del servicio prolongado”, detalló el experto.

El especialista Henry Tovar recordó que durante la gestión de la Electricidad de Caracas se hicieron grandes inversiones, tanto en infraestructura como en mantenimiento, lo que brindaba un sistema eléctrico sano, robusto y confiable. 

Sin embargo, indicó que en los últimos años se fue mermando esa robustez, dejando de reparar los circuitos de respaldo, reduciendo el mantenimiento a 0 y ejecutando políticas de operación erradas, basadas en “caprichos” que no tienen nada que ver con la operación de sistemas de potencia establecidas, las cuales en otros países han demostrado ser eficientes.

Como ya no hay más carga que racionar en el interior del país, se presume que están ejecutando planes de racionamientos aleatorios para evitar caídas totales del sistema, por eso entra la gran Caracas en ese juego, porque no hay de dónde sacar más carga”, preciso.

Proyecciones 

Domingo González dijo que para saber lo que se espera en los próximos meses se puede aplicar una regla de tres precisando que si en todo este tiempo ha pasado esto, en tantos meses qué cosas irán a pasar. “Es fácil, no hay que ser adivino para saber lo que puede suceder”, sostuvo.

Añadió que no ha habido recursos para mejorar las condiciones de la situación del sistema eléctrico nacional y por esa razón sucedió el apagón de 2019 y lógicamente puede suceder de nuevo en cualquier momento, aunque una fecha exacta no se puede predecir.

El ingeniero Nelson Hernández precisó que mientras no se repare de una manera integral el sistema eléctrico, la situación de las fallas eléctricas continuará. 

“Un  apagón prolongado siempre está presente, sin embargo, debido al deterioro del sistema, existe alta probabilidad de ocurrencia”, indicó.

Henry Tovar coincide con los otros expertos y puntualizó que desde el mismo día, cuando se produjo el último apagón, las posibilidades de que ocurra otro igual son muy altas debido a que no se ha tomado ningún correctivo.

La mayoría de los estados del país son afectados diariamente por los racionamientos del sistema eléctrico, lo que ha llevado a las personas a realizar múltiples protestas por este problema, sumado a la ausencia de los otros servicios como el agua, el gas y la gasolina.

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