• Karyely Bonilla cumple su cuarta Navidad lejos de sus familiares que siguen en Venezuela, pero con la esperanza de poder verlos de nuevo. Foto: cortesía / referencial

El clima, la gente, la tradición, comida y forma de celebrar. Todo en Chile fue nuevo para Karyely Alexandra Bonilla Lombo, cuando pasó la primera Navidad lejos de su hogar en Venezuela, donde aún tiene a su familia que la sigue esperando para reencontrarse con un emotivo abrazo.

Ya el calor en el país sureño hace notar lo tan diferente que es la época decembrina, pero que a la venezolana de 31 años de edad no le costó adaptarse. 

Se radicó en Chile en 2017 en busca de nuevas oportunidades, además, inspirada por las buenas experiencias de sus amistades que habían logrado encontrar estabilidad en el país austral. 

Foto de Karyely en el aeropuerto antes de llegar a Chile

Mientras estuvo en Venezuela, su proceso para decidir si emigrar era la solución duró un año. 

A pesar de trabajar en una textilera y de ser la jefa del área de ambiente y del laboratorio, además de tener una buena ganancia, decidí salir del país porque me era difícil poder adquirir productos de primera necesidad”, relató para El Diario Karyely, quien es oriunda de la ciudad de San Cristóbal, estado Táchira.

La venezolana recuerda el susto y preocupación de sus familiares luego de haberles informado su decisión de irse del país. Sin embargo, fueron de gran apoyo para que ella pudiera lograr su viaje. 

“Me vine a Chile en avión porque mi familia me ayudó”, añadió.

Empezar de cero

Karyely llegó a Chile a empezar una nueva vida. Sus primeros empleos fueron repartiendo flayer y lavando platos. 

La venezolana también obtuvo experiencias en el rubro de ópticas en donde ejerció como captadora de clientes y posteriormente como vendedora. Experiencias que la impulsaron a emprender y ahora es la encargada de su propio proyecto que es una óptica. 

Estar en Chile no solo le ha dado la oportunidad de poder empezar con su propio negocio, también a construir su familia. 

“Conocí aquí a mi pareja y tuvimos en Chile a nuestro bebé. Además estoy con mi hermana junto a su esposo y su hija”, mencionó. 

Navidad diferente

Las navidades venezolanas se han caracterizado por la alegría que se desborda en los hogares, cenas antes de recibir los regalos del Niño Jesús, y de fin de año. Y es una tradición que los venezolanos en el exterior intentan mantener, principalmente quienes tienen hijos, como es el caso de Karyely. 

Segunda Navidad de Karyely en Chile

“Trato de cumplir con mis tradiciones familiares, pero no logro sentir la misma alegría que tenía cuando compartía con toda mi familia”, expresó. 

Ya esta es la cuarta Navidad que la venezolana pasa lejos de sus familiares, pero anhela poder reencontrarse con ellos para seguir compartiendo experiencias. 

“Los extraño mucho”, resaltó Karyely con melancolía. 

Retornar solo de vacaciones

Venezuela aún sigue padeciendo de una crisis humanitaria, económica, política y social lo que ha obligado a muchos ciudadanos seguir buscando la forma de emigrar en busca de calidad de vida. Y ante ese escenario los familiares de Karyely le han pedido que solo vaya a Venezuela de vacaciones, pero no a vivir. 

Foto de despedida de la familia de Karyely en Venezuela

“Me piden que vuelva así sea de vacaciones porque me extrañan. Pero que ni soñando me devuelva a vivir a Venezuela porque no hay oportunidades para surgir”, aseguró la venezolana. 

Karyely no deja de agradecer las oportunidades que ha conseguido en Chile, pero sus raíces siempre estarán con ella, esas que la impulsan a seguir las tradiciones que en su casa en Táchira le inculcaron. Hogar que anhela volver a pisar para ver a todos los que la esperan abrazar en cada Navidad.

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