• La Academia Nacional de Medicina de Venezuela publicó una nota preliminar en la que detalla sobre cuál podría ser el contenido del Carvativir, el antiviral que Nicolás Maduro promociona como la supuesta cura contra el covid-19

La sociedad médica venezolana desconoce cuáles son los hallazgos que, como aseguró Nicolás Maduro, hacen del Carvativir un antiviral efectivo contra el covid-19. La Academia Nacional de Medicina ha sido enfática en señalar que no está comprobado que este medicamento, promocionado por el régimen, sea capaz de neutralizar el virus en su totalidad.

Si bien tiene una acción bacteriostática y bactericida sobre algunos elementos dentro del organismo, sobre el covid-19 no hay ninguna información que compruebe o respalde su efectividad, detallan los expertos.

La academia considera que se debe esperar por las pruebas y estudios, de acuerdo con los protocolos internacionales, sobre el uso del Carvativir. Sin estudios disponibles, no hay forma de conocer si se llevaron a cabo las fases completas de investigación.

Maduro indicó el pasado domingo 24 de enero que el estudio del Carvativir, que duró nueve meses, era capaz de neutralizar los síntomas del covid-19, calificándolo como una medicina “milagrosa”.

“Hicimos experimentos masivos con todos los pacientes que estaban en el Poliedro de Caracas y en el hospital de Coche”, agregó.

El martes 26 de enero, en una alocución televisada, no mencionó la palabra “anular” el virus, sino que se refirió al tratamiento como “un poderoso antiviral complementario para la sanación y la cura del covid-19”.

Detalles del anvirial

El nombre Carvativir proviene de su principio activo isothymol. También se le conoce como carvacrol.

La Academia Nacional de Medicina de Venezuela detalla que es un aceite de tomillo que aparentemente, de acuerdo con estudios preliminares, cumple una actividad in vitro antiviral que debe ser demostrada en estudios clínicos elaborados por las autoridades sanitarias en el país.

Lo que nos llama la atención de la ficha técnica que difundió el propio laboratorio es que se repite el esquema que en noviembre y octubre se tuvo para la llamada molécula DR10, la cual ya desapareció, pero también se dijo que podía ser utilizada para contrarrestar la evolución del covid-19. En ese momento, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) manifestó que había recibido un protocolo por parte del gobierno de Maduro para que se realizaran los estudios clínicos correspondientes. Sin embargo, estos estudios nunca se publicaron”, explicó para El Diario Enrique López Loyo, presidente de la Academia de Medicina Nacional.

En la opinión del especialista, los elementos preventivos que se han desarrollado en el país carecen de valor “milagroso”, puesto que ya se ha podido comprobar que el 80% y 90% de los pacientes son asintomáticos o presentan síntomas muy leves, similares a los de un resfriado común.

Por lo tanto, argumenta López Loyo, que este medicamento se encuentre dirigido a un grupo importante de la población, según declaraciones de Maduro, no tendría las facultades necesarias para “curar” la enfermedad, sino que su uso solo se limitaría a disminuir los periodos de recuperación. 

López Loyo señala que en el análisis de la ficha técnica difundida por el Ministerio de Salud no se determina cuál es el elemento que permite la evolución del covid-19.

Efectos del Carvativir: ¿cuál sería la eficacia de este tratamiento contra el covid-19?
foto cortesía

Sobre la aplicación de las 10 gotas cada cuatro horas, según las indicaciones anunciadas por Maduro, es un elemento básico de posología o de administración en el principio básico del thymol.

La postura de la academia

Sin embargo, López Loyo acotó que es necesario que se publiquen los resultados sobre en cuántos pacientes se aplicó y cuál fue la curva de aparente evolución de mejoría con el uso del Carvativir. 

La Academia da cuenta de la existencia de estudios prometedores que describen cómo aceites esenciales podrían evitar que algunas proteínas del SARS-CoV-2 se repliquen. A pesar de esto, llamó la atención que “los datos disponibles hasta la fecha sobre la actividad anticovid-19 de los aceites esenciales se basan principalmente en estudios in vitro y técnicas de acoplamiento asistidas por computadora”. Es decir, las propiedades antivirales no han sido probadas en humanos.

López Loyo también acotó que si bien los extractos de tomillo, incluyendo muchos de los aceites esenciales derivados de esa planta, tienen el potencial terapéutico contra el coronavirus, es prudente esperar resultados y no alentar a la población con anuncios de medicamentos que poseen propiedades de curación y que carecen de bases científicas.

“Esto lo que puede provocar es que las personas se dejen de proteger contra el covid-19 porque ya existe este tratamiento en el país. Creemos que esto forma parte de un segundo ciclo de anuncios espectaculares de principios activos”, añadió.

En conclusión, la Academia refiere que hasta el momento no existen elementos de convicción científica que avalen la efectividad de este medicamento con estudios realizados con pacientes de covid-19, pues solo se han podido comprobar efectos in vitro sobre esta enfermedad. 

Un antecedente

Nos ha llamado la atención es que ya estamos en una fase de aplicación de vacunas en todo el mundo, pero en Venezuela no se ha anunciado un plan de vacunación. Nos preocupa porque la semana pasada, la (vacuna) Sputnik V registró un revés debido a que se demostró que si bien la primera dosis era muy efectiva para producir anticuerpos, la segunda no ha dado una respuesta adecuada, dijo el vocero de la Academia.

Asimismo, detalló que no se puede apoyar el uso de principios activos que no estén respaldados por estudios científicos y que solo contribuyen a “crear falsas expectativas” de una supuesta cura.

El caso del Remdesivir

La institución señaló que la naturaleza química del mismo (un derivado del tomillo) “no tiene nada de novedad”.

En el documento publicado este 26 de enero, la Academia señala que se debe cumplir una serie de pasos para calificar el Carvativir como candidato para tratar el coronavirus. Puso como ejemplo al Remdesivir, compuesto usado por Donald Trump, expresidente de Estados Unidos.

El medicamento aún no había sido aprobado por la Administración de Medicamentos y Alimentos de EE UU (FDA) y después de cuatro ensayos clínicos se demostró que no reduce la mortalidad ni el tiempo de recuperación de los pacientes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) no se ha pronunciado en relación al anuncio del uso del Carvativir. Tampoco se tiene ningún documento al respecto de ese organismo que avale la actividad antiviral más allá de lo que se pueda investigar directamente, por lo que es necesario que los estudios que, supuestamente, se realizaron desde marzo hasta diciembre de 2020, sean de dominio público para la población. 

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