• Los fármacos han culminado las fases de ensayo clínico. Ahora se están administrando en todo el mundo para frenar las cifras de contagios y muertes como consecuencia de la pandemia

La efectividad se ha convertido en una palabra clave al momento de referirse a las múltiples vacunas desarrolladas en distintos países del mundo para lograr frenar la propagación del coronavirus.

Mientras mayor es el referido número no solamente se incrementa su posibilidad de éxito al momento de frenar el virus, sino que a su vez se ubica en mejor o peor posición con respecto al resto de medicamentos desarrollados para tratar el covid-19. 

Los números más recientes publicados acerca de uno de estos fármacos están vinculados con la vacuna de origen ruso Sputnik-V. Este medicamento, tal y como reveló la revista científica británica The Lancet en su más reciente publicación, cuenta con un porcentaje de efectividad de 92%.

Dicho número ubica al compuesto ruso en la tercera posición por detrás de las vacunas desarrolladas por Pfizer/BioNTech (95%) y Moderna (94,5%). Sin embargo, de acuerdo con los números divulgados por la revista de Reino Unido, la Sputnik-V se ubica por delante de la desarrollada por AstraZeneca, que cuenta solamente con una eficacia de 70%.

La publicación hecha por la revista británica se produce luego de que el gobierno ruso, presidido por Vladimir Putin, recibiera fuertes críticas. Esto por presuntamente aprobar el uso de la Sputnik-V. Argumentaban que no se habían cumplido a cabalidad las fases de ensayo clínico que permiten comprobar tanto la eficacia como la seguridad del fármaco.

Ante esta situación Mijaíl Murashko, ministro de Salud de Rusia, expresó que los señalamientos en contra del medicamento que desarrolló su país no eran justificados.

“Los colegas occidentales, que pueden percibir la ventaja competitiva del medicamento ruso (la vacuna), están tratando de expresar algunas opiniones que, consideramos, son completamente injustificadas.

Compra de vacunas. De acuerdo con el gobierno de ruso, han recibido órdenes de todo el mundo para adquirir aproximadamente 1.2 millardos de vacunas.

El funcionario agregó que la celeridad con la que se aprobó la vacuna no era distinta a la desplegada por otros países del mundo; donde también aceleraron el proceso de desarrollo de medicamentos que permitieran frenar el coronavirus.

“Muchos países han utilizado algún tipo de investigación forzada. Pero en el caso de la vacuna rusa, ya teníamos estudios clínicos y datos. Si hablamos de la vacuna de ARN, que se produjo en el extranjero, hubo publicaciones de que algunas de las vacunas se lanzaron sin estudios preclínicos y se usaron directamente en humanos; lo que en nuestro caso categóricamente no sucedió”, dijo Murashko.

Uno de los aspectos más resaltantes del análisis publicado por The Lancet es que la vacuna brinda protección en los distintos rangos etarios. Lo que se traduce en que su efectividad se mantiene incluso entre personas mayores a 65 años de edad.

Este rasgo del medicamento es diametralmente opuesto al de otras vacunas. Como es el caso de la desarrollada por AstraZeneca, cuya administración a pacientes mayores de 65 años está contraindicada en algunos país.

El motivo de esta decisión, de acuerdo con la Unión Europea (UE), es que no existen datos suficientes que comprueben su eficacia en personas mayores.

“Estos datos llegarán en las próximas semanas. Mientras tanto, recomendamos su uso para personas menores de 65 años”, indicaron las autoridades sanitarias francesas.

Algunos países como Bélgica e Italia incluso han indicado que no administrarán dosis de la vacuna a personas mayores de 55 años de edad.

Aprobación

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Como parte del proceso previo a la administración de las vacunas, es necesaria su aprobación por parte del país en el que se hará la vacunación. Esto implica que si bien un compuesto puede contar con el aval de un gobierno, ello no implica que su uso esté autorizado en el resto del mundo.

A la fecha existen siete vacunas en el mercado, con mayor o menor eficacia. Estas han logrado superar cada una de las fases de los ensayos clínicos necesarios para su uso en humanos. 

Esta lista incluye la Ad5-nCoV, desarrollada por la empresa china CanSino Biologics, cuya efectividad se ubica en 97%. El medicamento solo requiere la administración de una sola dosis para ser funcional. Pese a su alta efectividad, la misma solo ha recibido la aprobación del gobierno chino para su administración en humanos.

Otra de las vacunas que logró superar todas las etapas de prueba clínica fue la mRNA-1273. Elaborada por la farmacéutica estadounidense Moderna, tiene una eficacia de 94,5%. El fármaco requiere se debe administrar en dos dosis para garantizar su efectividad. 

Este medicamento cuenta ya con el aval para aplicarse en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, UE, Groenlandia, Islandia, Islas Feroe, Noruega e Israel.

vacunas
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La tercera de la lista es la AZD1222, creada en conjunto por la Universidad de Oxford y AstraZeneca. Promete ser efectiva en el 70% de los casos. Este compuesto también necesita inocularse en dos dosis. 

Hasta el momento la vacuna ha recibido la aprobación de los gobiernos de Reino Unido, Argentina, Brasil, Chile, México. También de República Dominicana, El Salvador, India y Bangladesh.

Por su parte la BNT162b2, desarrollada en conjunto por BioNTech y Pfizer, ofrece frenar el contagio del virus en un 95% de los casos. Al igual que gran parte de las vacunas, esta también se tiene que administrar en dos dosis para que sea efectiva.

Desde que finalizaron los ensayos clínicos la han aprobado Reino Unido, Groenlandia, Canadá, México, Estados Unidos, Costa Rica, Panamá. También Colombia, Ecuador, Chile, Argentina, Israel, Kuwait, Arabia Saudita, Omán, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos; además de Jordania, Irak, Singapur, Malasia, Dinamarca, Islandia, Islas Feroe, Noruega, Suiza, Serbia, UE y la Organización Mundial de la Salud.

Dos de las tres vacunas restantes, CoronaVac y BBIBP-CorV, son de origen chino y aseguran ser efectivas hasta en un 79% de los casos. La primera de ellas recibió el visto bueno para ser utilizada en China, Brasil, Chile, Bolivia e Indonesia. Mientras que la segunda solo ha sido aprobada en China, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Egipto.

El último de los compuestos aprobados internacionalmente es la Gam-COVID-Vac/ (conocida como Sputnik V). Su efectividad de 92% la convierte en una de las más eficaces en el mercado. 

Esta vacuna, desarrollada por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, cuenta con los permisos para que se administre en Rusia, Bielorrusia, Serbia, Argentina. También en Bolivia, Venezuela, Paraguay, Guinea, Argelia y México. 

Problemas de distribución

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Si bien en un principio el desarrollo de las vacunas fue el foco de gran parte de los gobiernos del mundo, esta realidad ha ido cambiando. Esto conforme a las distintas agencias de medicamentos de cada país, que dan el visto bueno a la utilización de cada fármaco.

Ahora la mirada está puesta sobre las compañías farmacéuticas. Además de la distribución de los centenares de millones de vacunas que estas se comprometieron a entregar a cada uno de los países. 

Esto ha generado que los retrasos en la fabricación de las dosis supongan un motivo de enfrentamiento entre los Estados y las empresas. Pues se han incumplido los lapsos previamente acordados.

Este enfrentamiento quedó reflejado a finales de enero en declaraciones de Charles Michel, presidente del Consejo Europeo. Afirmó que la UE obligaría a las empresas a cumplir con los contratos referentes a la entrega de vacunas en los términos en los que se había acordado.

“Vamos a hacer que se respeten los contratos que validaron las farmacéuticas. Nos comprometemos a que haya transparencia utilizando todos los medios jurídicos de los que disponemos”. Así lo expresó el funcionario europeo.

Michel no ha sido el único funcionario del viejo continente en pronunciarse ante esta situación. El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, también ha hecho lo propio al indicar que su país iniciará acciones legales en contra de AstraZeneca.

El motivo de esta medida del gobierno italiano es la reducción, inconsulta, de los lotes de vacunas entregados por la farmacéutica. 

Recurriremos a todos los instrumentos y a todas las iniciativas legales, como ya estamos haciendo con Pfizer-BioNtech, para reivindicar el respeto a los compromisos contractuales y proteger a nuestra comunidad nacional”, aseguró Conte.

Ahora el foco de la comunidad internacional está dirigido a la producción en masa de las vacunas; que hasta ahora han demostrado ser efectivas en los ensayos clínicos. Esto para poder garantizar la administración de las dosis en el menor lapso posible. Lo que permitirá dejar atrás la pandemia de coronavirus y evitar que la cifra de contagios y muertes continúe en aumento.

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