• Carla Serrano, directora general de la Redhnna, ofreció detalles de cómo se debe proceder ante casos de separación familiar producto de migración forzada de venezolanos. Foto: EFE

El Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap) estima que en Venezuela hay una población de niños, niñas y adolescentes separados o no acompañados por sus padres o tutores legales en Venezuela es de 793.451 y 839.059 respectivamente. 

La organización no gubernamental llegó a estas cifras luego de realizar encuestas a migrantes venezolanos que reportaron estas situación. 

Carla Serrano, directora general de la Red por los Derechos Humanos de Niños, Niñas y Adolescentes (Redhnna), explicó durante un forochat que los casos de niños separados no implican que sean niños abandonados, porque pueden estar a cargo de algún otro pariente. 

Venezuela
Imagen: Redhnna

Desde el año 2015, detalló Serrano, esta población de niños van en aumento, por lo que insistió en la necesidad de registrar y monitorear estos casos. Asimismo, brindó herramientas para los docentes que enfrentan estas situaciones. 

El papel del educador en casos de niñez dejada atrás

La socióloga aseguró que progresivamente Venezuela ha perdido las condiciones para garantizar los derechos humanos de niños y adolescentes. Lo que ha creado varios grupos de menores de edad vulnerables. 

Serrano indicó que el papel de los docentes y colegios en estos casos es fundamental. Sugirió estudiar a fondo cuáles son los entes correspondientes y los protocolos para brindar protección. 

Debemos tener muy claro y presente es que siguen siendo niños y niñas, no pierden sus derechos, su humanidad no ha quedado reducida y es nuestra obligación darle la atencion que merecen con igualdad, sin discriminación y dándoles la oportunidad de opinar y participar”, expresó.

El deber del docente, explicó la vocera de Redhnna, es acudir a los Consejos de Protección del Niño, Niña y Adolescente del municipio en el que reside el menor de edad e informar el caso. 

Si se trata de un niño no acompañado, los funcionarios del consejo deben ubicar parientes o, en caso de que no se logre, adoptar una medida de abrigo. Esto último debe ocurrir en al menos un mes. 

Cuando no se logra la medida de abrigo, los involucrados en el caso pueden hacer enlace con un tribunal de protección, en el que un juez dictará una medida de colocación familiar o en entidad de atención, es decir en una familia sustituta. 

Los menores separados de sus padres o tutores legales, pero que residen con otros familiares, también requieren un seguimiento. El consejo de protección debe garantizar que la persona al cuidado del niño no le hará daño ni lo someterá a explotación infantil de algún tipo.

Si se determina que el infante está en riesgo se buscarían alternativas como la colocación familiar.

Niños entregados voluntariamente con sus padres

La socióloga planteó el escenario de niños que son abandonados o entregados voluntariamente por sus padres.

Estos casos deberían ser notificados al consejo de protección municipal y la primera persona considerada para posible adopción sería quien recibió al menor, esto de acuerdo con el artículo 400 de la Ley Orgánica de Protección del Niño, Niña y Adolescente (Lopnna).

Características de la niñez separada y no acompañada en Venezuela

La especialista dijo que los niños separados de sus padres por conflictos sociales, desastres naturales, migración forzada y crisis económicas están mucho más expuestos a riesgos de violencia, explotación o negligencia. 

Aclaró que no contar con representación legal podría impedirles acceder a asistencia humanitaria, atención médica, escolarización y otros servicios. 

Sobre los niños no acompañados, siempre se debe suponer que tienen un familiar con quien reunirse. Solo serán considerados huérfanos si se comprueba la muerte de ambos padres. 

Migración masiva

Serrano señaló que la ola migratoria de venezolanos es un problema social que aún no ha acabado y del que ve lejos su final. Destacó que ni siquiera la pandemia por covid-19 detuvo el flujo de migrantes.

Este fenómeno ha creado otras poblaciones infantiles vulnerables como los niños migrantes, refugiados, caminantes, retornados e incluso niños que residen en Venezuela, pero consideran que su país no les brinda oportunidades de vivir dignamente.

Un sistema de protección en deterioro

En el año 2007 el sistema de protección de niños y adolescentes sufrió una reforma y quedó a cargo de los consejos comunales. De acuerdo con Serrano, estas instituciones han dejado de lado esta tarea por otras, lo que produjo un deterioro paulatino del sistema. 

Imagen: Redhnna

La directora de Redhnna indicó que, ante el crecimiento de separaciones de padres e hijos por motivos migratorios, desde 2015 comenzaron a ser más comunes los poderes amplios y permisos de viajes abiertos otorgados a familiares como abuelos y tíos. 

“Hemos visto fenómenos muy preocupantes. Esto de dejar poderes amplios a una persona que se haga cargo de los hijos. Lo llevaban a una notaría, le ponen un sello y hace parecer que eso es válido. En realidad esto es contrario a lo que estipula la Lopnna”, alegó. 

Datos Venezuela
Imagen: Redhnna

Esta situación obligó a los voceros del Servicio Autónomo de Registro y Notarías (Saren) a pronunciarse sobre la ilegalidad de estos trámites. 

A juicio de la socióloga, tanto la Lopnna como los Consejos de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes deben ser sometidos a una nueva reforma en la que se incluya la participación de la sociedad civil y los defensores de los derechos de los menores de edad. 

Mientras eso no ocurra, el compromiso de los docentes y de particulares que conozcan casos de niños separados y sin compañía debe ser garantizar su protección y procurar que no sean vulnerados en medio de las dificultades que enfrenta Venezuela.

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